El Mundo, rey del Photoshop
Como probablemente ya sepan, la agencia Reuters está que trina con El Mundo, que el pasado lunes tiró de corta-pega para convertir dos fotos de los actos de Rodiezmo en una única imagen que, sin rubor, publicó a cinco columnas en primera, acompañando a un titular marca de la casa: “El PSOE jalea puño en alto que Zapatero suba los impuestos”. ¿Creen que a Pedro Jota le han salido los colores cuando le han pillado metiendo los dedos en el tarro de mermelada de Photoshop? Por supuesto que no. Si hubo algún error, fue de la realidad, que se empeñó en ser distinta a como debería haber sido. Pásmense: “La decisión de unir dos imágenes reales del mismo fotógrafo y agencia se tomó después de que el departamento de fotografía de este periódico analizara todas las instantáneas que las agencias pasaron durante la tarde del domingo y comprobaran que ninguna de ellas reflejaba la autenticidad de la escena”, justifica la manipulación un escriba del diario. De ahí a Matrix hay un cuarto de hora.
Ussía y los cachetes en el pompis
Los cánticos corteceros (gentilicio de Rodiezmo, les aclaro) están dando mucho de sí no sólo a los trileros de la imagen, sino también a los de la palabra. Al calumnista (no es errata) de La Razón Alfonso Ussía, por ejemplo, le han servido para retratarse de nuevo como patán rijoso. ¿Demasiado ofensiva la etiqueta? Díganmelo después de leer lo que propone hacer con Leire Pajín y la ministra Bibiana Aido por la travesura de cantar La Internacional puño en alto: “El problema lo tenemos con las niñas, que crecieron en una España libre y aparentemente reconciliada. Merecen un somero cachete en el pompis. Porque si escribo que merecen una patada en el culo, me acusarían de maltratador de género. Puñeteras”. ¿Les sigue pareciendo el tipo este un fino estilista de la lengua?
Como el lado soez y machista ya estaba pedido en La Razón, Iñaki Ezkerra se apunta al análisis sociológico de todo a cien y encuentra una autovía que va desde la localidad minera leonesa a Pozuelo de Alarcón, pasando por lo que José María García llamaba el forro de sus caprichos: “Luego nos quejamos de que unos jóvenes hayan intentado proclamar en una noche de francachela la República Socialista Libertaria de Pozuelo. Se está tratando de despojar de tintes ideológicos el asalto a esa comisaría de un próspero municipio madrileño, pero la Revolución de Pozuelo no es más que un síntoma de la de Rodiezmo”. Aguántense la risa, caray, que lo dice en serio.









