¿Ven como el comunicado de ETA era una trampa? La banda mantiene abierto el frente de repostería arrojadiza. Siempre vigilante, La Gaceta lo denuncia: “Bildu-ETA agrede a la presidenta de la Comunidad de Navarra, Yolanda Barcina”. ¿Bildu-ETA? Sí, ahí hay materia querellable. Tal vez para no pillarse los dedos, ABC lo dice de una forma más fina. Sobre la imagen de Barcina un nanosegundo después de recibir el merengazo, esta explicación: “Batasunos agreden a la presidenta de Navarra”. Y en letra más gruesa, un titular para la leyenda: “Así hacen ‘política’ los amigos de ETA”. Si se están preguntando si eso también es terrorismo, el editorialista de El Mundo les responde citando a la fuente más autorizada: “Como dejó claro la propia Barcina, el suceso de ayer fue un acto de violencia cometido por un grupo ligado al entorno de ETA”.
Si alguien se toma la molestia de investigar los artefactos lanzados, comprobará que estaban rellenos de crema catalana, en concordancia con la nueva estrategia de los de la capucha y la txapela. Desde Libertad Digital se la desvela en rigurosa exclusiva el sabio Antonio Robles: “ETA ha cambiado de estrategia, no de objetivos. Ha cambiado la parabellum por la vía catalanista. O sea, ha abandonado el terrorismo físico, y ha comenzado la guerra educada de la propaganda”. Conclusión: cuánto mejor las pistolas y las bombas que la tal “educada propaganda”. Luego dirán que no enseñan el plumero.
Socialistas por presos
Como guinda para el pastel (inevitable metáfora, ustedes perdonen), dos federicadas del reputado obrador Jiménez Losantos en El Mundo. Primera: “La euforia del PSOE y el PNV, que parecen dispuestos a nombrar ministro sin cartera en Madrid a ‘Josu Ternera’ y consejero de Interior en el próximo Gobierno vasco a De Juana Chaos”. Segunda: “Ya que va ganando, ETA podría proponer un canje: jefes etarras por ministros del PSOE y consejeros del PSE. No sé quién estaría más contento”. Les faltaba azúcar, ¿no?
A ver si les deja mejor sabor de boca Cristina López Schlichting con el cursillo rápido de marxismo que se larga en su siempre didáctica y fantasiosa columna de La Razón: “Marx dividió el mundo en clases y puso en las bajas a los criados y en las superiores a los señores. Desde entonces, unos y otros deben odiarse y no hay mejor arma electoral para la izquierda que este rencor”. Anoten, que cae en el examen.
La hemeroteca no miente. Nueve de cada diez portadas de La Razón de los últimos meses salían a todo trapo con gritones titulares sobre la rentable batalla del norte. Y ayer nos viene con estas: “Al 81% de los españoles le preocupa el paro y sólo a un 3% ETA”. Luciendo un hormigón facial digno de mejor causa, José Antonio Vera, autor de quintales de columnas forradas en piel de serpiente, apostilla: “Pero Rubalcaba y sus muchachos no hacen más que ocuparse del fin de ETA y de cuestiones colaterales vinculadas al último comunicado de la banda”.
Sin digerir el estupor por la reprobación de la sartén al cazo, los ojos que escrutan el diario oficioso mariano se abren como platos ante una nueva exhibición de desparpajo. Rozando el suelo con el mentón, escribe César Vidal: “La demagogia dejó de interesarme hace mucho. A decir verdad, me cansa mucho, entre otras razones porque suele ser tan primaria que parece concebida para retrasados mentales”. Y toda su pieza era una enumeración de dirigentes socialista que han estudiado en colegios de pago. Ya se ve por qué toma a sus lectores.
El nogal inagotable
El chisme de que ETA y aledaños es un asunto demodé no ha llegado al resto de la caverna. De hecho, en ABC siguen vigentes cantinelas del pleistoceno como la del árbol y las nueces que silba Ignacio Camacho mientras se afeita: “Después de pasarse treinta años recolectando las nueces del árbol de la violencia, el nacionalismo vasco se apresta ahora a recoger las del nogal de la paz”. Al ladito, por cierto, la acuñadora de la milonga arbórea, Isabel San Sebastián, de regreso al nido vetusto: “Vuelvo a casa con la firme intención de convertir esta columna que lleva desde hoy mi firma en una ventana abierta a la claridad, porque me gusta llamar al pan, pan y al vino, vino”. Tiemblen.
En Libertad Digital siguen con el raca-raca de la felonía. “Silencio y traición” clama el editorialista, señalando al indolente Rajoy, mientras que el conglomerado que firma como Gees dice que esto no pasaba con el último auténtico caudillo del PP y de España: “No sabemos qué pasará con el proceso abierto por el PSOE, pero sí sabemos que con Aznar en La Moncloa, la banda ya estaría derrotada y sería historia”. Por alusiones, el mentado se larga una sábana en El Mundo bajo el título “Para no perder en la victoria”. Y lo que uno pierde de verdad si lo lee es el tiempo.
Titular para las antologías en la portada número 35.002 de ABC. “Rubalcaba se mete en un charco”, berrea a cinco columnas el añejo diario. Abajo y en letra pequeña, la alucinógena explicación de tal enunciado: “El PSOE critica en un vídeo la educación privada, en la que se formaron él y numerosos dirigentes”. Decepción en la parroquia. Sólo se trataba del clásico preelectoral de los videoclips arrojadizos. Que da juego, no crean. Mire lo que escribe en el mismo papel Jaime González: “El PSOE saca otra vez a pasear al perro. Y lo lleva sin bozal. Parece hambriento, porque si el socialismo tiene que recurrir al infanticidio emocional para arañar un puñado de votos es que al dóberman van a a dejarle suelto”. Habrán anotado lo de “infanticidio emocional”…
…Y también la alusión cánida de rigor. También la usa de santo y seña José Antonio Vera en La Razón. “Cuando escasean las ideas siempre surge el dóberman”, arranca su redacción el escriba marianista. Unos centímetros más acá, probablemente él mismo disfrazado de minieditorialista compara materiales audiovisuales: “Mientras Ana Mato ofreció un vídeo explicativo y en tono positivo, los socialistas han recurrido a la demagogia y al discurso burdo”. Una marabunta humana liándose a guantazos, sin duda, modélico.
Maltratar niñeras
Desde el tótum revolútum que atiende por La Gaceta, Javier Quero aporta su óbolo. Los perritos, que no falten: “Ya no sacan dobermanes. Ahora inventan niños fachas, compañeros de sus hijos en escuelas concertadas y privadas, que se distraen maltratando niñeras”. En Libertad Digital, Pablo Molina se apunta al concurso de chistes con uno titulado “Borjita Vladimir va al cole”. De quinta regional, oigan.
Ocurre que en el portalón pluscuamliberal andan ocupados en otros asuntos. Concretamente, en lo que el editorialista bautiza “La orfandad de las víctimas”. Si están pensado que Zapatero y Rubalcaba son los culpables del desamparo, aciertan sólo en parte. Agapito Maestre completa la triada de abandonadores: “Rajoy puede pasar a la historia por ser el presidente que ha propiciado la ruptura de España, mientras que Zapatero pudiera ser en los próximos meses un futuro candidato al premio Nobel de la Paz”. Eso se merece la maldición de Miguel Durán desde La Gaceta: “Espero que la gente de bien, que son muchos en nuestra Patria, sepa prodigarles el castigo que merecen”.
Diestralandia no cree en las lágrimas. Lo suyo es el pelo en pecho, el regüeldo y la bravata con correajes. “¿Tienen los dirigentes del PSOE alma de modistilla?”, se pregunta el duro entre los duros Carlos Herrera en su videoblog de ABC antes de responder… con otra pregunta: “¿A los actos de la política se va llorado de casa o hay que poner el llanto como arma sensiblera a favor de la propaganda?”. Desde las páginas del vetusto de las 35.000 portadas (casi la mitad, brazo derecho en alto con la palma extendida y la cara al sol), Tomás Cuesta sentencia: “Son tantos los padres de la paz que el que no corre vuela y quien no llora no mama”.
Martín Prieto, siete machos de la pluma, pontifica en La Razón: “No es imprescindible que Rubalcaba o Patxi López se suban a los arengarios para llorar como Magdalenas”. José Antonio Vera, corazón blindado, se suma al desprecio de los blandengues: “Llevamos varios días viendo ministros lloriquear y decir que lo único importante de verdad son las víctimas, pero a la hora de la verdad los honores se los llevan los batasunos. Así que menos lloriqueos y más cumplir con las víctimas”.
Antifranquistas, qué asco
Semper plus ultra, el poetastro de Libertad Digital que, valiente él, se esconde tras un seudónimo, una capucha y unas gafas de sol, se adorna: “Lloran como doncellas desvirgadas; / se ahogan en pucheros mujeriles. / Lloran con gimoteos infantiles / de lágrimas profusas y colmadas / Lloran como un bebé, como una abuela, / como maruja en la telenovela, / como quien pela miles de cebollas… / Lloran a discreción y sin sigilo, / exactamente igual que el cocodrilo. / Y nos quieren tomar por gilipollas”. Fray-Josepho es el apodo del bardo insultón. Al ladito, Pío Moa titula “Lágrimas de agradecimiento” y se explaya: “He explicado muchas veces la raíz de esta identificación esencial ETA-PSOE: ambos son socialistas y por ello antidemocráticos, antifranquistas y antiespañoles”. Antifranquistas, eso le joroba al exterrorista.
En La Gaceta, que sigue siendo un cajón desastre embrollado, más ripios firmados con alias. Monsieur de Sans-Foy se hace llamar un tipo que le viene a reír la gracia de los idiotas a González Pons. A reírla, y a completarla. Todo esto son los que votarán PSOE el 20-N: “Son, acaso, descarriados, / badulaques, alelados / mendrugos, algo pazguatos / papanatas, papanatos / mamelucos y pasmados”.
Desde lo más profundo de la gruta, el periscopio atisba un sospechoso de felonía en lontananza. Barba gris y gafas. ¿No será…? Sí, es él, según el informe preliminar del editorialista de Libertad Digital: “Rajoy no parece compartir la alarma de las víctimas y de los medios críticos con el Gobierno”. El amanuense pedrojotiano lo confirma: “Quizá lo que más haya llamado la atención a los españoles desde que el pasado jueves ETA anunciara el cese de lo que denomina ‘actividad armada’ ha sido el cambio de actitud de Mariano Rajoy”.
Como primera providencia, El Mundo dicta el voto magenta: “Sería conveniente que UPyD lograra un buen resultado electoral que permitiera vigilar las eventuales concesiones a los etarras que el PP y el PSOE puedan poner en práctica en la próxima legislatura”. Desde la página de al lado, Federico Jiménez Losantos termina de calzar el sambenito de traidor al de Pontevedera: “El pacto de PSOE y PP con ETA o del PSOE con ETA y el PP, que tanto da, es el caso de traición a España más desvergonzado desde las abdicaciones de Bayona, cuando Carlos IV y Fernando VII compitieron arrastrándose ante Napoleón”. Masas, enardézcanse.
El PSOE y los trenes de Atocha
Más comprensivo, como le toca a cualquier emplumado de uno de los órganos oficiosos del marianismo, Antonio Burgos señala en ABC al verdadero culpable. Se llama José Luis, claro, y no vean cómo las gasta: “El paripé de esta Falsa Pazzzzz es como una Paz Lapa que ZP ha dejado pegada a los bajos del coche de Rajoy, con temporizador”. Como aperitivo, esto: “Desde la triste experiencia de la que ha liado el PSOE en anteriores campañas electorales (y a los trenes de Atocha o a los rubalcabianos indignados del 15-M me remito)”. Le acaba de colgar 200 muertos al PSOE. Así, sin despeinarse.
En La Gaceta daviliana, cada vez más caótica en fondo y forma, una tal Genoveva anota desde el fondo de la cañería: “El himno nuestro no es del gusto de un stablishment amarillo de traición, y ahora en la radio y las teles del régimen sólo se escucha una algarabía de txistus, albokas y versolaris, que pretenden que esta pantomima de la paz la celebremos en vascuence”. Y para culminar la ceremonia del despiste, Emilio Campmany larga esto en Libertad Digital: “No hace falta ser Mayor Oreja para darse cuenta de que el comunicado de ETA es una trampa saducea. Lo saben hasta las madres”. ¿Cómo dice?
Algo se muere en el alma cavernaria cuando una serpiente se va. “ETA alardea de sus asesinatos y emplaza al Gobierno a negociar”, gruñe El Mundo a cinco columnas ante el fin del terrorismo. “ETA ni se disuelve ni entrega las armas”, cizaña ABC, que ve cómo La Gaceta sube su apuesta con un prolegómeno: “Mil asesinatos después, ETA ni se disuelve ni entrega las armas”. Libertad Digital gana el concurso de titulares ni-ni: “La paz de ETA: ni se disuelve, ni se arrepiente ni entrega las armas”.
Prudente, como lo ha sido su señorito Mariano, La Razón se conforma con “ETA cesa su actividad armada sin entregar las armas”. Claro que luego llega José Antonio Vera a enseñarnos la patita con una pregunta que roza la indecencia: “¿Acaso no podían esperar a que pasaran las elecciones?”. Ahí le duele. Y a Arcadi Espada, por lo que deja escrito en El Mundo, también: “Sólo lamento el beneficio que de este último tiro en la nuca saque el nacionalismo”.
Metido a Churchill turolense, Federico Jiménez Losantos teclea furioso en su blog de Libertad Digital: “Por no enfrentaros de verdad al terrorismo habéis creado la mentira de la paz. Tendréis una paz de mentira y, por supuesto, no os libraréis del terrorismo”. Antes, había encargado a su escriba un editorial titulado —les va a sonar— “La nueva trampa de ETA”.
Partes blandas
De luto riguroso por el óbito del ofidio, Hermann Tertsch se hace el derrotado en ABC: “ETA deja claro quién ha vencido. Su larga lucha ha sido recompensada”. Carlos Herrera —él siempre más— se retrata en la columna vecina, con el cadáver de Gadafi haciendo un cameo: “Los mismos idiotas que se tocaban las partes blandas leyendo el Libro Verde, pondrán también los ojos en blanco leyendo este nuevo/viejo comunicado de ETA”.
En Cope, misa negra, que en realidad es gris porque el editorialista no da para más: “Estamos sólo ante un cambio de estrategia de los terroristas”. Listo, Calixto. En la sacristía de al lado, Cristina López Schlichting luce el cilicio dialéctico de rigor y da rienda suelta a su imaginación: “En las aldeas del País Vasco, cuando te mataban al hijo o al marido, sabías quién había sido”.
Y como aún se puede ser más patético, el editorialista de La Gaceta se luce: “Resulta curioso ver cómo las hienas de ETA han asumido con vehemencia el lenguaje de género que tanto han impulsado Pajín y Aído”. Están desconsolados.
Tiene para rato con la Conferencia la reata diestra. Se apuntan ahora los emplumados de postín, como Alfonso Ussía, que sin más pruebas que las que se saca de la sobaquera, denuncia en La Razón: “Los de Lokarri, es decir los de Bildu, es decir los de Sortu, es decir los de Batasuna, es decir los de la ETA, no han pagado ni los consumos de los minibares del Hotel de Londres y de Inglaterra”. Ahí hay para dos querellas o tres.
Con menos pedigrí que el anterior, José Antonio Martínez-Abarca, botones de Libertad Digital, se inspira en sus fantasías freudianas e imagina a los asistentes al encuentro en una tesitura delicada: “En Estados Unidos lo dudoso es que, al saber de sus intenciones, hubieran pasado de la aduana, y tal vez aún estarían en algún departamento de seguridad nacional, siendo explorados por el trasero con un dedo corazón enguantado”. Qué retrato inverso.
Antonio Burgos, cuyas parrafadas son también espejo del alma, se plagia a sí mismo en ABC: “Es como si el PNV y sobre todo el PSOE hubieran apoyado un Congreso de Violadores, un Simposio de Atracadores, una Asamblea de Parricidas, una Reunión de Uxoricidas. Una Conferencia de Verdugos. Del PNV, que es de carga y pasaje, me lo espero todo. Pero no me podía imaginar que el PSOE se pusiera al lado de los que le asesinaron a Múgica, a Buesa y a Lluch”.
ETA y PSOE, mismos fines
Desde El Mundo, Federico Jiménez Losantos toma el pie del jacarandoso columnero y apuntilla: “Porque nadie podrá decir que el PSOE de Eguiguren, Totorika, Camacho, Rubalcaba y Zapatero no ‘comparte fines’ con la banda etarra, sus peones políticos, alfiles parlamentarios, torres municipales, Rey Chantaje y Reina Metralla”.
Por ahí va también el editorialista de La Gaceta, que titula “La traición del PSOE”. Después de arrojar tres cargamentos de sapos y culebras sobre los pérfidos de Ferraz, unas emocionadas líneas para el gran profeta del averno: “Muchos debieran de pedir públicas disculpas a Jaime Mayor Oreja por menospreciarle cuando anunciaba con gran claridad y precisión lo que acabamos de ver: una burla de la Justicia, de las víctimas, de la libertad y del valor de las vidas ajenas”.
Y para que no falte de nada, uno de esos titulares de primera que sólo se pueden encontrar en La Razón: “Burla batasuna para el 20-N: Amaiur es el nombre de tres comandos de ETA”. Ya, y Corea del Norte es una república popular.
Desparrame cavernario. Pasen, lean y luego, si pueden, sigan a lo suyo. Como excusa y leitmotiv, ya saben, la Conferencia de Donostia. El Mundo, de entrada, se permitía ir de chisposo y titulaba “Festival de San Sebastián”. Dejaba la guillotina para el pie de foto de los participantes: “Las estrellas invitadas, pregoneros de ETA”. El portadista de La Razón tiraba también por el séptimo arte. “Como estrellas de Hollywood”, se adornaba, aunque el titular grueso se pretendía solemne: “17-O, día de la infamia”. Davileando, que es lo suyo, La Gaceta bramaba: “Los enviados de ETA exigen al Gobierno que negocie con urgencia con los terroristas”. Buenos intentos, pero el primer premio al exabrupto mayor es para ABC, que bajo la instantánea de Annan, Powell y compañía anotaba: “Al servicio de ETA”.
En los editoriales, nueva remesa de consignas sulfurosas. “Traición a las víctimas”, aullaba Libertad Digital, que remataba con un rotundo y artificioso “No a la impunidad”. “De farsa a burla”, rotulaba el opinador mayor de La Razón, enseñando la patita aznariana de rigor: “A quienes no han preguntado ni respetado es a las víctimas del terrorismo, que han sido puestas a la misma altura que sus verdugos, lo que supone un ‘desastre moral’ y un error político, en certera expresión de José María Aznar”. Ese sí que sabe.
A la medida de ETA (bis)
El editorialista de ABC terminaba con el dedo extendido hacia otros presuntos malísimos: “Los socialistas vascos han decidido ser cómplices políticos de la expresión más perniciosa de la estrategia etarra”. La pieza se titulaba “A la medida de ETA”, idea corregida y ampliada por el amanuense de Pedro Jota en El Mundo, que encabezaba: “Una pantomima a la medida de ETA, con el PSOE como tonto útil”. Su mayor hallazgo les va a sonar: “La declaración de los mediadores es una trampa”.
De los columneros incendiarios e incendiados, dos catas. La primera, a cargo de Martín Prieto en La Razón: “Metetes y huelebraguetas remunerados se han reunido en San Sebastián a ver qué pescan aprovechando vísperas electorales”. Como corolario y síntesis de toda la tinta tóxica derramada, la descarga de Hermann Tertsch en ABC dirigida a Zapatero: “La traición que supone a la Constitución que este hombre juró defender entrará en los anales de la infamia con nombres como Quisling o Petain. Aliado con los nazis contra la patria”. Mañana, más.
Retumba el búnker con luto adelantado por la pérdida de su martingala favorita. Pero le salen tan exagerados los plañidos que dan más risa que otra cosa. Vean, por ejemplo, el jipío del editorialista de Libertad Digital: “Numerosos enemigos de España, gentes que no tienen la menor idea de lo que pasa en España, oportunistas varios y bastantes tontos útiles se darán cita en el Palacio de Ayete –residencia donostiarra del general Franco durante 35 años– para lavar la cara a la banda asesina Euskadi Ta Askatasuna”. Qué oprobio, mancillar el retiro de estío del caudillo.
En La Razón, con los pesos pesados del exabrupto de libranza lunesina, les toca dar el do de pecho a los de relleno. El que atiende por Cefas se inspira en González Pons y prueba fortuna: “Es curioso constatar que los listillos que apoyan la iniciativa se escandalizarían si los traficantes de droga, los violadores en serie o los maltratadores montaran conferencias similares”. Agustín de Grado, jefe de propaganda catódica de doña Espe, se inventa un asistente imaginario a la Conferencia: “Es Rubalcaba quien se sienta en la mesa con los enviados de ETA para mendigar la limosna de un gesto que pueda canjear por un puñado de votos”.
Indignadísimos
Desde ABC, Álvaro Martínez añade a la lista fantasma de invitados a Patxi López, que ahora mismo está a miles de kilómetros de Donostia: “Una tremenda flojera de piernas parece haber invadido el ánimo y la acción de gobierno del lendakari, que le lleva a disfrazarse con los ropajes del nacionalismo, el radical y el ultrarradical que aplaude las balas en nuca ajena”.
Se libran de la docena de páginas que le dedica El Mundo al asunto, pero a cambio, se las tendrán que ver con la bilis que vierte Fernando Sánchez-Dragó sobre los indignados en el diario pedrojotesco: “¿Quién los financia? ¿Qué negra mano mece el moisés en el que los nenes y ninis escuchan la nana? ¿De dónde salen los biberones, los sonajeros, el nenuco, los tacatacas y los pañales?”. Va una más, formulada por Carlos Dávila en La Gaceta: “¿Cómo soportar que pase por ‘indignados’ pacíficos esta tropa de ultraizquierdistas que está entre la sedición y la subversión?”.
Responde a todo Agapito Maestre desde Libertad Digital: “El indignado, y en esto coincide con el terrorista, sólo pretende la movilización general, la toma del poder y, luego, ya veremos lo que hacemos”.
Noticia de alcance: ETA aparca la línea de negocio de las pistolas y las bombas y se pasa a la organización de eventos. “El PSOE acudirá a la conferencia internacional montada por ETA”, cacarea El Mundo en primera. La Razón suma y sigue: “Jáuregui dio el visto bueno al PSE para ir a la ‘Conferencia de paz’ de ETA”. La Gaceta versionea evitando nombrar: “El PSE se presta a la farsa urdida por los mediadores de Currin y Batasuna”.
Montado el tinglado enunciativo, aparecen los interpretadores de la jugada. Dejen a paso a Hermann Tertsch, que su columna de ABC mancha y quema: “El único mensaje que emerge ya de esta olla podrida es que ETA tenía razón. Sólo tenía que matar y aguantar. Hasta que llegara en España el débil propicio, el oportunista sin patria, el traidor necesario”. Una menudencia al lado de lo que avienta Guillermo Dupuy en Libertad Digital: “Por explosivas que sean las esperanzas que los socialistas están dando nuevamente a ETA, no serán ellos los que sufrirán, ni política ni personalmente, las consecuencias de no terminar de satisfacerlas”. ¿No sufrirán personalmente?
Como resumen y corolorario, Alfonso Ussía desentierra del baúl de los recuerdos su teorema favorito: “El problema vasco, como muchos lo denominan, es un problema de educación. De buena y mala educación. Los que gritan y los que callan. Los que insultan y los que son insultados. Y ya, en la cúspide de la grosería separatista, los que asesinan y los que son asesinados. Todo principió en las ikastolas y los libros de texto”.
Aguirre y abre España
De la hiel a la miel, vertida toda sobre la invicta lideresa, cuya ley de comercio la hace acreedora de un Nobel, cuatro Oscars y ocho Goyas, según se emociona Federico Jiménez Losantos en El Mundo: “La de Aguirre es seguramente la iniciativa política y económica liberal más importante desde que Cánovas se declaró proteccionista, allá por 1898, y no faltarán ahora enemigos del comercio e ideólogos liberticidas que glosarán las delicias medievales de la miseria y lo atroz de la prosperidad”. Y remata: “Sin ley no hay propiedad, ni comercio, ni libertad individual. O, sea, civilización”.
Esperanza, espejo de España, soflama el editorialista de Libertad Digital: “El resto de los Ejecutivos autonómicos debe tomar ejemplo de Aguirre, si es que quieren que sus regiones sean, como Madrid, cada día más libres y más prósperas”.