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Los decentes

19 nov 2010

Página 24 de El Mundo. Isabel San Sebastián titula su columna “Razones para una ignominia”. ¿Pondrá a escuadra al brillantemente bautizado por Manolo Saco como “catador de vaginas” tras el bochorno por el que le hizo pasar en Telemadrid? Claro que no. Entre bomberos, no se pisan la manguera. Además, ya dice el rijoso bocazas en la edición digital (ni pío en la de papel) del periódico pedrojotesco que “el apoyo de Isabel San Sebastián, y de Telemadrid ha sido total y absoluto”. Y añade, ofendido por no haber sido sacado a hombros: “Los medios que lo han difundido han actuado en este caso, como en tantos otros, como el brazo armado de la peor indecencia, y han dejado claro el tipo de periodismo que practican y lo que cabe esperar de ellos, difundiendo el vídeo compulsivamente”. Habla de indecencia Sostres. Se lo juro.

Ni un segundo más para él. Mejor perder el tiempo con César Vidal, que ha ampliado su colección de amigos imaginarios. A los yankis de sus veraneos ha añadido ahora un socialista autóctono. Antizapaterista, faltaría más. Así lo describe el fantasioso columnero de La Razón: “Se le ve descompuesto, irritado, presa del mayor desconsuelo. ‘Te juro que yo no entiendo a este tío’, me dice reanudando la conversación, ‘hay veces que he llegado a pensar si no será un agente de Rouco’. Guardo silencio. Me consta que la gente piensa cosas muchísimo peores de ZP”. Promete el serial.

Retrato de ZP

Va de ensoñaciones. La de José María Carrascal en ABC es que Freud se ha reencarnado en él y nos ofrece el definitivo retrato psicológico de Zapatero. La pieza, que ocupa toda una página, se titula “El mesianismo autístico de ZP”. Huelga decir que sale malparado el inquilino de Moncloa. Y de propina, la sociedad española: “Zapatero gobierna apoyado no en las virtudes sino en los vicios españoles: la envidia, la improvisación, el instinto cainita, el no reconocimiento de las culpas propias para descargarlas en los demás”.

Sí, apoyado en todo eso, pero también en los malvados norteños sacacuartos, bufa Carlos Dávila desde La Gaceta: “Cada vez que Zapatero se reúne con el PNV ambos nos limpian los bolsillos. El martes, y por un maldito voto, nos aligeraron en 50 millones de euros la cartera. Es directamente inmoral que la persistencia en el poder de este maléfico individuo la estemos pagando los españoles, condición a la que, por cierto, no quieren pertenecer los ganapanes nacionalistas”.

Humor azul

17 nov 2010

Sorprendente calma chicha en las aguas diestras, con los amanuenses ensayando en la cubierta posibles monólogos con caspa para el Club del Chiste. Hasta el sieso vocacional Javier González Ferrari se anima desde La Razón. A ver qué tal: “Hay que enmarcar la resurrección política de Felipe González con sus declaraciones, entre enigmáticas y surrealistas, de las que cabe sacar al menos una conclusión clara, y es que Isidoro, su nombre en clave durante los años de cómoda clandestinidad, en realidad se escribe Ixidoro”.

¿Bochorno, dicen? Je, pues no crean que Tomás Cuesta, rellenador de huecos en ABC, va a subir mucho el nivel. Y eso que lo suyo prentende ser, literalmente, circense: “Pasen y vean al increíble Zapatero y a su interminable elenco de crecidos enanos. Pásmense con las mañas de Pérez Rubalcaba, experto en convertir en pichoncillos a las peores ratas de cloaca. Admiren la habilidad con que Chacón transforma en monaguillo a un legionario”. Toda la columna, del pelo. Aplaudan… a sus lectores.

Estos eran los amateurs. Veamos los que se tienen por profesionales del humor, como el ripiador de Libertad Digital que atiende por Fray Josepho. Primer intento: “Te pules, además, nuestros ahorros; / a impuestos nos abrumas y achicharras, / y horneas tu pastel con los etarras / tomándonos por lerdos y ceporros”. Mejor no comentar. Otra oportunidad: “Y ahora, con tus mallas de ajipuerros / y tu risible trote espantaperros, / simulas, junto a Cameron, que corres”. De llorar.

Cristianos, ¡ra, ra, ra!

No se dan cuenta de que cuando más risas provocan es cuando van en serio. Y como ejemplo, en todo el centro de la primera página de La Gaceta, un canto a la lozanía real. Ya el títular promete: “Al rey le sienta bien el Golfo”. Y el texto no desmerece: “Visto su excelente aspecto, los días de asueto que el Monarca ha disfrutado en Abu Dabi le han sentado de maravilla. El Rey, que cada día se parece más a Don Juan, evocó en el saludo marcial de ayer los cientos de imágenes tomadas en idéntica posición desde su juventud”. ¿Ven? Tronchante. Primer premio.

Y el segundo, para el editorialista de Cope, que absolutamente serio y circunspecto suelta lo que sigue: “Una vileza como la de Zapatero hace brillar quizás con más claridad la raíz gozosa de la experiencia cristiana y su pasión por el hombre concreto y por la ciudad común. Los cristianos los mejores ciudadanos, escribió un poeta francés”. Para partirse.

La reconquista del Tinell

16 nov 2010

Arrepentíos, rompepatrias, la contrarreforma está en marcha. “El otro Pacto del Tinell”, anunciaba ayer en primera El Mundo bajo una imagen de Alberto Núñez Feijóo, Alicia Sánchez Camacho y Antonio Basagoiti. Cual coristas aficionados, sostenían la partitura que nos explicaba el subtítulo: “Compromiso del PP de Cataluña, Galicia y el País Vasco para que las comunidades históricas defiendan la unidad de España”. La versión de ABC tenía más épica. “Galeusca española”, cacareaba sobre una fotografía a toda plana del triplete de llaneros pateando, cual reconquistadores, el Barrio Gótico de Barcelona.

¿Pero no va en cabeza de los sondeos el secesionista Mas? Según el editorialista del vetusto, eso es caza menor para la heroína de la gaviota: “La candidatura que lidera Alicia Sánchez Camacho está en condiciones de jugar un papel decisivo en Cataluña, actuando como bisagra para reconducir los excesos nacionalistas que Artur Mas proclama sin rodeos”. Desde La Razón, el pensador de cabecera de Aznar, José María Marco, vende la piel del mismo oso aún no cazado: “Llega la hora de Cataluña y, si los sondeos se cumplen, también aquí, como en Galicia, el experimento habrá llegado a su fin. Así que parece haber llegado la hora de poner fin a estos años extraños, irregulares, de la vida catalana”.

El PP se va con los malos

Cae, pues, la fatua que impedía al PP tener trato con malvados catalanistas. Lo que sigue siendo imperdonable es ir junto a la izquierda, aunque sea a denunciar el silencio de Moncloa ante la masacre marroquí del pueblo saharaui. “¿A qué fue Pons a la manifestación de los Bardem y compañía? Quizá fue sólo a conquistar unos pocos votos. Pobre. Ingenuo”, afeaba Agapito Maestre desde Libertad Digital la presencia del dirigente popular en la protesta del sábado. Y aún era más severo César Alonso de los Ríos, que señalaba en ABC con quién debe alinearse un partido de orden: “En el caso del Sahara los dirigentes del PP habrían debido tener en cuenta la política común de Washington y Madrid, empeñada obviamente en crear con Marruecos un muro de contención de la yihad que avanza hacia Algeciras”.

Terminamos en La Gaceta, hecha unas castañuelas por la recuperación de uno de sus lugares sagrados. “Una multitud desafía a Zapatero en el Valle de los Caídos”, se felicitaba el papel intereconómico por la celebración anticipada del 20-N que tuvo lugar el domingo en la siniestra Arcadia de los vencedores.

Doctor Aznar

13 nov 2010

Pena de color. Con lo resultona que habría quedado en sepia la primera de La Razón, donde un ensotanado hasta la glotis Cardenal Cañizares escoltaba al prohombre Aznar con su canesú doctoral. “El presidente de la FAES, investido doctor honoris causa por la Universidad católica de Murcia”, anunciaba la buena nueva el periódico de la mancheta azul. Y de postre, unas sabias palabras del agasajado: “Nadie debe facilitar que ETA escape a su derrota”. En primer tiempo de saludo, el editorialista peroraba: “Como subrayó Aznar, la derrota efectiva de ETA ha de ser la culminación del pacto constitucional”. Traducción: mejor que dure la serpiente, que nos sale muy a cuenta.

En esas mismas, Carlos Dávila se autoplagiaba por enésima vez en su cotidiana lista de la compra ideológica de La Gaceta: “Rubalcaba se puede poner como quiera, violento, sarcástico… como quiera; lo seguro es que se está dando el pico con los facciosos criminales”. La percha para la largada era el juicio a Arnaldo Otegi… si es que es él quien está en el banquillo, porque el editorialista de El Mundo sostiene que el auténtico reo es otro: “El juicio por enaltecimiento del terrorismo ya es un juicio a la lealtad del PSOE en la lucha contra el terrorismo”.

El generoso PP vasco

No se ha debido de enterar de esto último el PP, que acaba de recauchutar su pacto con los socialistas vascos, haciendo brotar lágrimas de emoción al editorialista de Cope. “Ese apoyo de los populares vascos se presta sin contrapartidas partidistas, con una generosidad de la que difícilmente pueden encontrarse precedentes en la democracia española”, decía el escribidor, que como no vive en la hostil Vasconia desconoce quién manda de verdad.

Y en la otra herida peninsular, campaña electoral a todo gas. El Mortadelo de El Mundo, Salvador Sostres se prueba ya el disfraz de caballo ganador: “En las próximas elecciones no se trata tanto de que CiU mejore su resultado, sino de que Cataluña mejore su cociente intelectual. Se trata de ir subiendo peldaños de civilización, se trata de salir del oscurantismo y de la cueva”. Hasta ayer, Sostres juraba que la tal cueva se creó durante los 23 años de gobiernos de CiU.

Antes del punto final, una fineza de Alfonso Ussía desde La Razón: “Con la excepción de los pantalones que se pone habitualmente, a la ministra de Asuntos Exteriores todo le viene grande. Espero no ser ajusticiado por machista”. No, qué va, tranquilo.

El comodín Eguiguren

12 nov 2010

A falta de visitas evangelizadoras, Diestralandia tira del comodín del público, que gracias en buena parte a Jordi Évole, se llama Jesús Eguiguren. Lo bueno es que se le puede atizar por una cosa o por la contraria. Así, sostiene en La Razón José Antonio Vera que “Eguiguren no va por libre. Cuando actúa o habla representa a los socialistas. Zapatero y Rubalcaba no sólo lo saben, sino que además lo fomentan”. En la columnita de enfrente, sin embargo, Cefas sostiene la teoría del mindundi con ganas de lío: “El PSE tiene un secretario general sensato, Patxi López, y un personaje desquiciado y atrabiliario en su presidencia, Jesús Eguiguren. Es una lástima. Estamos ante un sujeto siniestro que sólo enreda y busca notoriedad”.

En El Mundo, Isabel San Sebastián se sube a la misma ola. “Con G de GAL y Eguiguren” es el título de su perorata, blasonada de grandes frases como estas: “Y es que los socialistas no creen ni han creído jamás en la derrota incondicional de ETA ni, a juzgar por algunos actos y declaraciones, tampoco en la decencia”. Le podría aplicar la última porción del cuento a Alfonso Rojo, que desde ABC se suma elevando el mentón con orgullo a los justicieros del Universo. De propina, nos quiere enrolar a los demás: “¿Habría usted dado la orden de matar a los malvados? No conteste. Se lo digo yo, antes de que se ponga a mentir como un bellaco o a inventar excusas: daría la orden de convertirlos en fosfatina”.

Aquellas madres de antes

Su vecino de tintas en el vetusto diario, Hermann Tertsch, que ya transitó ese barrizal, anda ocupado en sus lamentos de costumbre: “España ya solo cuenta como fuente de preocupación e inseguridad económica. Solo nos tienen ya en cuenta esos regímenes dictatoriales o autoritarios que por afinidades ideológicas este Gobierno ha apoyado y financiado. No para agradecerlo. Para pagarnos con insultos, desplantes y desprecio”. Apenas ha escrito lo mismo unas setenta veces en el último año.

Cada uno, a sus cuitas. La penúltima que reconcome a César Vidal es la desaparición de aquellas mujeres que no abandonaban la cocina y la costura. Y tal cual lo lloraba en La Razón: “Ahora esas madres han dejado de existir o porque las mujeres ya no tienen hijos o porque, como no están nunca en casa, poseídas por la culpa siquiera de manera inconsciente, cubren de regalos inmerecidos y caprichos absurdos a unas criaturas cada vez peor educadas”. Un pensamiento muy moderno.

Ellos la habrían volado

11 nov 2010

Felipe González se viste de Equis y Carpetovetonia se le echa al cuello. Dirán que, por una vez, es lo correcto, aunque quizá cambien de opinión cuando sepan que lo que le reprochan al hombre que pudo volar la cúpula de ETA es que fuera un blandengue. “Yo seguramente hubiera dado la orden de liquidarlos. Pero tuvieron suerte, el asunto dependía de González”, se ufana José García Domínguez en un soflama de Libertad Digital titulada “Sí, yo disparé”.

Si tenían perdida la autoría de la frase, Alfonso Ussía se la recupera en La Razón. Y de paso se retrata: “[A González] le dio una soberana lección de valentía una mujer, Margaret Thatcher, cuando un comando especial acribilló a tres terroristas del IRA en Gibraltar. No sólo reconoció que había dado la orden de disparar. Se atribuyó la acción. ‘Yo he disparado’. Los terroristas al hoyo y el vivo al bollo”.

Peor es fumar en el AVE

¿Quién dijo dilema moral? Ya ven que pocos. Y si hay dudas, son del tipo de la que manifiesta Antonio Burgos en ABC. Lo grave de la largada del expresidente fue otra cosa, según el jacaradoso escribidor: “Para los fumadores perseguidos hasta el catre, en las declaraciones hay un asunto mucho más importante que lo de volar por los aires a la cúpula de la ETA: ¿cómo se puede ir en el Ave de Madrid a Barcelona envuelto en el humo del Cohibas?” Es para llorar que el único que parece estar a la altura en todo esto sea el editorialista de Cope, que recuerda: “Asesinar a una persona es un delito siempre y un execrable acto desde el punto de vista moral; también si la víctima es un terrorista”.

Como lo valiente no quita no lo descortés, el editorialista del vetusto diario mete a González en un curioso cóctel con Eguiguren. Lean: “Eguiguren y González han dicho lo que han dicho porque no hay un Gobierno respetable que les hiciera valorar los perjuicios de sus palabras en la imagen de Zapatero”. Se veía venir quién tenía la culpa de todo. Lo gordo no está en la equis sino en la zeta.

En Libertad Digital, están encantados con las palabras del presidente de los socialistas vascos. Les han venido de maravilla para adornarse en un editorial marca de la casa: “Según Eguiguren, ‘te olvidas de todo cuando estás negociando’. Sobre todo -añadimos nosotros- cuando no te han sacado un hijo asesinado de los escombros y te has envilecido tanto como esa “paz” con la que auguras un triunfo electoral de tu partido”. Demasiado previsible.

El efecto Benedicto

10 nov 2010

Luego dirán que los que faltan al respeto a Su Santidad son los impíos laicistas. La Razón, sin embargo, se puede permitir compararlo con un desodorante tan ricamente. ¿Les suena el Efecto Axe? Pues lean esto: “El efecto Benedicto provocó que ayer se formaran colas de hasta dos horas para contemplar la Sagrada Familia. Pero todo esto son minucias en comparación con los réditos espirituales, que es lo que de verdad escuece a los nostálgicos del laicismo”.

Habrá que reconocer que el tal efecto es prolongado. 48 horas después de su marcha, el hombre de blanco sigue iluminando carpetovetónicos en trance. A Alfonso Ussía, por ejemplo, no hay forma de sacarlo del pasmo. Vean qué cosas dice: “Ese hombre, que cambia cuando muere y vuelve a ser el mismo hombre cuando es elegido, derribó el Muro de Berlín y abrió la puerta de la libertad a centenares de millones de europeos encarcelados tras un telón de acero ignominioso”. Y en ABC, Tomás Cuesta, presa del mismo embeleso: “Desde anteayer, en cambio, [la Sagrada Familia] es un lugar de Dios, una expresión del ‘pneuma’, una atalaya de lo divino (y de lo humano) que planta cara a un vendaval de insensateces”.

Si van a buscar ‘pneuma’ en el diccionario, aguarden, que Luis María Anson ha querido recordarnos que es académico y ha convertido en jeroglífico su última columna en El Mundo. A ver si entienden algo: “Zapatero, el inexhaurible, permanece indiferente al ustión del Gobierno, arropado por sus espoliques más queridos como Pepiño, Elena, Carmina o Trinidad”. La sencillez, ante todo.

Desmemoria selectiva

Como siempre, Hermann Tertsch es mucho más claro en sus desfogues de ABC. El más reciente tiene como destinatario al expresidente que se acaba de repintar la equis en la frente, del que escribía: “Tuvo inmunidad gracias a la cobertura intelectual y moral de un aparato mediático que llegó a ser práctico monopolio de la verdad revelada del felipismo”. Se refiere al diario El País, del que Tertsch fue columnista desde 1985 y subdirector entre 1993 y 1996. La época de autos, vamos.

Curioso funcionamiento, el de la memoria. Carlos Dávila ya no se acuerda de que en los últimos seis años ha habido una docena de manifestaciones para exigir que el Gobierno no negocie con ETA. La del sábado en Colón no tuvo precedentes, según nos revelaba ayer en La Gaceta “Por primera vez que se recuerde en estos pagos de España, la sociedad civil se ha lanzado a la calle”.

Laicistas, gracias a Dios

09 nov 2010

Lo previsible. La tajada de Benedictine ha dado paso a un resacón de escándalo. Con su proverbial mal libar, Carlos Dávila se sube a su taburete de La Gaceta y proclama: “Ya era hora de que a este Gobierno que ha terminado de un plumazo al grito de ¡que se jodan los cátolicos! con todo lo que predica y defiende la Iglesia de Roma, le respondiera quien lo puede hacer”. Todavía de rodillas sobre el confeti y el serrín, el editorialista de La Razón, daba muestras de haberla cogido tierna y agresiva a un tiempo: “El cariño y la simpatía de los miles de españoles han reconfortado al Papa, expresión cabal de una sociedad mucho más sensata, afectuosa y hospitalaria que esos inapreciables grupúsculos empeñados en hacer el ridículo para salir en la foto”.

A Juan Manuel De Prada le daba también por la euforia bravucona en ABC y pedía que lo dejaran solo con los laicistas: “Unos y otros, poseídos por el espíritu de Judas Iscariote, son incapaces ya de percibir la visita de Benedicto XVI como recepción de un don espiritual que derrama su aroma de nardos por las estancias de la casa; y que, a la vez que gratifica a los buenos, ahuyenta a los demonios”. A un palmo de página, el recién converso César Alonso de los Ríos daba voces de júbilo por contarse entre los súbditos de la tierra prometida: “España es la nación elegida por el Papa. Cuando éste vuelva en el próximo agosto será la tercera vez que le dedique sus cuidados”. ¡Hics, Hics, hurra!

Mucho chándal

Con los ojos fuera de sus órbitas, lo que tampoco es nuevo, el editorialista de Cope explicaba los prodigios a los que había asistido: “Se ha producido un hecho excepcional: las palabras y los hechos estaban en plena concordancia. Cuando el Papa hablaba del valor infinito de la vida humana ese valor se hacía evidente en el modo que tenía de tratar a los niños con síndrome de Down”. Tirando de menos lirismo, el opinador mayor de Libertad Digital le daba la charla a una columna sobre el “laicismo agresivo que habrá podido comprobar en su propia piel con las muestras de odio de los grupúsculos y lobbies afines al socialismo radical”.

Solo y contrito en un rincón de El Mundo, Salvador Sostres la tenía llorona porque la estética había manchado la presunta ética: “El Papa con su altura incuestionable subrayaba la pequeñez institucional que se encontró ayer en Cataluña, y una algarabía más propia de una visita africana o sudamericana. Mucho chándal”.

El alfabeto rompe la familia

06 nov 2010

Caen como panchitos. La mano monclovita echa la caña cebada con gusana de pega, y no hay besugo carpetovetónico que no salte a atravesarse el anzuelo en la glotis. Marchando un gran debate nacional sobre los apellidos, que es mucho más que una cuestión alfabética, según el editorialista de ABC: “Al reformar el Registro Civil, el Gobierno sólo pretende asestar un golpe definitivo al concepto jurídico de familia tal y como todavía hoy se concibe”. ¿Para tanto es? Y para más, se engorila el opinador en jefe de Libertad Digital: “Esta agenda izquierdista pasa, como ya hemos explicado en numerosas ocasiones, por subvertir las instituciones tradicionales sobre las que se ha desarrollado y prosperado nuestra sociedad: la familia, la nación, el ejército, la Iglesia, el mercado, la lengua o incluso las costumbres”.

En La Razón, reconozcámoslo, se lo han tomado con filosofía, y hasta le han encontrado algo bueno al salomónico dislate: “Los apellidos Zapatero y Rubalcaba tendrán más peligro de desaparecer que el de Aznar”, taconeaba en primera página el diario de la mancheta azul. Ni eso consuela a Carlos Dávil, que destapaba en La Gaceta el tarro de las esencias más rancias: “El uso, la costumbre de toda la vida en España, es el apellido del padre primero y luego el de la madre. ¿Que eso es machismo? Francamente, el o la que lo diga es un perfecto gilipollas. ¿Por qué tenemos que aguantar a tanto imbécil?” Eso, ¿por qué?

Mucho Ratzinger

Con tanta algarabía, quedaba casi eclipsada la visita de ese señor de blanco que hace que Cristina López Schlichting entre en trance en La Razón: “El Papa brilla con una limpidez sorprendente. No parece haber tirado de la manta de la pedofilia por interés alguno. Tan sólo se ha inclinado con toda humildad delante de la verdad”, se inventaba la realidad la escribidora. Para su probable desazón, Pedro Juan Viladrich superaba su integrismo en La Gaceta: “El tal Benedicto XVI es mucho Ratzinger, mucha solera intelectual e institucional. Un histórico único, excepcional, repleto de conmociones profundas. Y, además, trae a Barcelona y Santiago mucho público, comercio, turismo, marca y, a la postre, negocio”. Sobre todo eso.

Antes del Amén, una frase de Federico Jiménez Losantos en El Mundo para que hagan comentario de texto durante el fin de semana: “La gran ventaja de la democracia es poder echar a los malos gobernantes sin tener que fusilarlos o que te fusilen”.

Té para todos

05 nov 2010

Taza de té en alto, Carpetovetonia en pleno celebra la derrota de Obama como anticipo de la de Zapatero y, con Carlos Dávila a la cabeza, pide un clon español del partido de la infusión. “En un país como el nuestro, en el que el Gobierno se cree el único Estado pateando a la gente, el fenómeno Tea Party puede tener mucho fan. Va a dar que hablar. Es lo contrario a Zapatero. Con eso basta”, salivaba con denuedo el director de La Gaceta. Y no teman, pogres, que según escribía por encargo en ABC José María Areilza Carvajal, ahí cabría hasta el mismísimo Buenaventura Durruti: “Este movimiento ilustra una vez más la vitalidad democrática de EE.UU. y acentúa al máximo la tendencia libertaria y el discurso individualista”. Tendencia libertaria, glups.

Como imaginarán, de entre todos los columneros crecidos por el éxito de los talibanes de allende el charco, destacan los de Libertad Digital. Rafael Bardají, por ejemplo, le saca ya tres palmos a Pau Gasol. Lean: “Si hay un mensaje claro que emerge de los votantes y candidatos del Tea Party es que a los conservadores de todo el mundo no debe temblarles la mano”. En el mismo garito ultramontano, el colectivo Gees se adorna para darnos un poco más de miedo: “Les contaremos un gran secreto: el Tea Party no existe. Es el pueblo americano”.

A sus pies, Don Benedicto

No se aflijan demasiado, mañana llega Mister Ratzinger y la más plácida de las armonías se instalará en el corral patrio, según el entusiasta editorialista de Cope: “La presencia del Papa durante los próximos días podrá servir para iluminar y serenar nuestra agitada conversación nacional, distorsionada por la ruptura de consensos básicos, políticas radicales y un malestar difuso”. Desde La Razón, Ignacio Villa lanza también pétalos de rosa sobre Benedicto XVI y, seguramente sin intención, al hacerlo nombra la soga en casa del ahorcado: “Es el Papa que llega por igual a un niño que a un erudito profesor universitario. Ésa es su grandeza”. Ejem.

Salvo que cambie de opinión a última hora, el descreido Zapatero no acudirá a postrarse de hinojos ante el turista Vaticano. Le tiene contento el presidente a Hermann Tertsch, que le atizaba así en ABC: “No vaya a molestar a sus correligionarios que organizan las burlas y demás ofensas al Papa previstas para estos días. Cuando quiere una buena ceremonia religiosa, se va con su amigo Erdogán a celebrar el Bairam del Ramadán”. Y ustedes, sin confesar.