Publicidad

Ellos la habrían volado

11 nov 2010

Felipe González se viste de Equis y Carpetovetonia se le echa al cuello. Dirán que, por una vez, es lo correcto, aunque quizá cambien de opinión cuando sepan que lo que le reprochan al hombre que pudo volar la cúpula de ETA es que fuera un blandengue. “Yo seguramente hubiera dado la orden de liquidarlos. Pero tuvieron suerte, el asunto dependía de González”, se ufana José García Domínguez en un soflama de Libertad Digital titulada “Sí, yo disparé”.

Si tenían perdida la autoría de la frase, Alfonso Ussía se la recupera en La Razón. Y de paso se retrata: “[A González] le dio una soberana lección de valentía una mujer, Margaret Thatcher, cuando un comando especial acribilló a tres terroristas del IRA en Gibraltar. No sólo reconoció que había dado la orden de disparar. Se atribuyó la acción. ‘Yo he disparado’. Los terroristas al hoyo y el vivo al bollo”.

Peor es fumar en el AVE

¿Quién dijo dilema moral? Ya ven que pocos. Y si hay dudas, son del tipo de la que manifiesta Antonio Burgos en ABC. Lo grave de la largada del expresidente fue otra cosa, según el jacaradoso escribidor: “Para los fumadores perseguidos hasta el catre, en las declaraciones hay un asunto mucho más importante que lo de volar por los aires a la cúpula de la ETA: ¿cómo se puede ir en el Ave de Madrid a Barcelona envuelto en el humo del Cohibas?” Es para llorar que el único que parece estar a la altura en todo esto sea el editorialista de Cope, que recuerda: “Asesinar a una persona es un delito siempre y un execrable acto desde el punto de vista moral; también si la víctima es un terrorista”.

Como lo valiente no quita no lo descortés, el editorialista del vetusto diario mete a González en un curioso cóctel con Eguiguren. Lean: “Eguiguren y González han dicho lo que han dicho porque no hay un Gobierno respetable que les hiciera valorar los perjuicios de sus palabras en la imagen de Zapatero”. Se veía venir quién tenía la culpa de todo. Lo gordo no está en la equis sino en la zeta.

En Libertad Digital, están encantados con las palabras del presidente de los socialistas vascos. Les han venido de maravilla para adornarse en un editorial marca de la casa: “Según Eguiguren, ‘te olvidas de todo cuando estás negociando’. Sobre todo -añadimos nosotros- cuando no te han sacado un hijo asesinado de los escombros y te has envilecido tanto como esa “paz” con la que auguras un triunfo electoral de tu partido”. Demasiado previsible.

Benedicto ya está aquí

04 nov 2010

Se nota, se siente: Benedicto está presente. Sobre todo en La Razón, que hace penitencia por los videos subidos de tono que siempre son los más vistos de su edición digital, con un monográfico de seis páginas, precedido en primera por este titular: “El 71,2% valora la fuerza de la Iglesia en España”. Suena a amenaza, pero es otro churro demoscópico de la pastelería de costumbre, NC Report. El editorialista, claro, no se resiste a mojarlo en su chocolate ideológico: “La inmensa mayoría de los ciudadanos considera que la presencia de Benedicto XVI en Santiago y Barcelona contribuye a un fortalecimiento espiritual de nuestra sociedad, a la vez que demuestra la importancia de España en el orbe católico”.

Curro Romero, pensador

Y para que no quepan dudas, en el Especial anunciado se recaba la opinión de la flor y nata de la intelectualidad patria. Destacando entre las luminarias, el tauricida y filósofo Curro Romero proclama: “Es un hecho muy beneficioso para España porque nos visita un hombre de bien y de paz”. Mientras tratan de digerir un pensamiento de tal profundidad, llegamos La Gaceta, donde nos escama el título de la columna de Francisco José de la Cigoña: “Cataluña tiene una deuda con la religión”. La sospecha se confirma en la breve e intensa traca final, cuando habla de la lengua que se debería emplear en las misas oficiadas por el visitante: “Yo cortaba por lo sano y todo en latín. Y al que le moleste, butifarra”. Más tibio, el editorialista de Cope prefería ponerse lírico sobre el huésped: “El Viaje tiene sobre todo un gran valor en la medida que es el mismo Papa el que sale de su casa, como peregrino, y viene a visitarnos. Sabemos bien que donde está Pedro allí está la Iglesia, con toda su belleza y su fuerza de salvación”.

Por despiste o porque prepara algo más gordo, ABC está a otras cosas. A la collejina a Rubalcaba, por ejemplo, ejercida por el chisposo Antonio Burgos en una columna que empezaba así: “Es un gustazo escribir del Vicetodo porque como es un señor y no una señorita, puedes largar sin que se te eche encima la Inquisición Feminista y te confunda con el alcalde de Valladolid”. El resto, a la misma altura, o sea, a idéntica bajura.

Como regalo final, este titular perdido en la página 5 de La Razón: “Cospedal opta por la austeridad sin mermar las prestaciones sociales”. Si no lo captan, piensen en los 241.840 euros anuales que se embolsa la adalid del cinturón prieto.

Tú patina, que yo regenero

12 oct 2010

Tres días, y aún no ha aparecido en El Mundo una triste fe de erratas reconociendo humildemente el patinazo de Isabel San Sebastián cuando escribió esto: “Y ayer, mientras Francia, Inglaterra, Estados Unidos, Noruega y otros países grandes y pequeños exigían a Pekín la liberación del disidente encarcelado por pedir democracia, él [Zapatero] miró hacia otro lado. Calló. Vendió nuestra dignidad por 30 yuanes de plata”. La cosa es que la tal declaración del Gobierno español sí tuvo lugar. ¿Qué hacemos con el exabrupto?

No contesten, que se viene sobre nosotros una colosal letra “R” a bordo de la primera de ABC. No se hagan cábalas sobre el significado. Es la inicial de “Regeneración”. El vetusto diario se ha embarcado en una campaña que explica así: “ABC propone a sus lectores, con un amplio informe, una reflexión sobre la regeneración ética de la sociedad española, víctima de la epidemia de la corrupción”. Muy interesante, viniendo del periódico que negó siete veces siete la Gürtel y que sostiene que en el PP no hay mejor candidato a La Generalitat valenciana que Francisco Camps.

Senegalizar, un nuevo verbo

Una pena, que no se extienda la tal regeneración a los excesos verbales de su columnero Antonio Burgos, que sigue expeliendo gracietas rancias como esta: “La rama española de la Internacional Feminista funciona con un poderío que, ay, de ti como te coja. No te escapas ni con alas de compresa”. Discípulo aventajado del sevillano, Salvador Sostres mejoraba -p sea. Empeoraba- al maestro en El Mundo: “El feminismo es un totalitarismo porque va por las personas y no por las ideas. Las señoritas contra Guerra. Por eso es tan agradable reírse de ellas”.

¿Por qué lo llaman “políticamente incorrecto” cuando quieren decir “gañanada”? Pregúntenselo a David Gistau, que no encontró mejor modo de atizar al díscolo barón socialista Barreda que convertir en chiste la muerte del súbdito senegalés confundido por su GPS. También en El Mundo, qué raro: “Por un instante, Barreda vio agua, y se quiso bajar. Luego, ayer mismo, se retractó, se senegalizó, y volvió a ahormar su voluntad a la de la voz dominante, gregario al cabo”.

De humorista a humorista, Carlos Dávila finiquita desde La Gaceta el espacio que nos queda: “Zapatero está muerto, pero es un vivo. Ojo con sus coletazos. Aquí, si no se va, que no se va, habrá para todos. No sólo para nosotros, que, desde luego, recibimos estopa por orden suya con rencor”.

Contrapiquetes

30 sep 2010

¿Qué es la huelga general?, me preguntan clavando sus pupilas laboralmente reformadas en las mías. Mejor que les conteste un tal José Luis González Quirós, columnero de La Gaceta: “La huelga general es un golpe de Estado encubierto, un intento de sustituir la soberanía popular que se expresa en el Parlamento por el diktat de unos iluminados que, en realidad, sólo buscan la manera de seguir gozando de sus privilegios”. Bueno, es eso y, según una descacharrante “guía práctica para ir a trabajar” que publicaba ayer en primera el desmelenado papel de Intereconomía, también una posibilidad de sacarse un pico extra. Léase el punto 3: “Algunas empresas prevén gratificaciones para los trabajadores no huelguistas”.

Tal vez El Mundo fuera uno esos generosos patronos, y Federico Jiménez Losantos cobre su correspondiente aguinaldo por haber escrito ayer, 29-S, esto: “Hoy es el Día de la Matonería, la jornada en que bandas organizadas de sindicalistas violentos, organizadas y pagadas por el Gobierno, impedirán a los ciudadanos ejercitar su libertad de trabajar o no trabajar”. Y de postre, ¡zas!, en toda la boca de la corona: “Ah, y el Rey se declara neutral entre los matones y sus víctimas”.

Heil, Méndez; Heil, Toxo

El Rey, puede, pero su cohorte mediática de cobistas tenía muy claro con quién estaba. “No a la huelga” atronaba La Razón, y no precisamente en marcha, como dice la letra de La Internacional. Para que todo el mundo se quedara con la cara de los culpables, una foto de Méndez y Toxo, y esta leyenda: “Un gran día para los dos cómplices del paro. UGT y CC OO asumen que hoy habrá actos violentos, pero se lavan las manos”.

No iban a ser menos en ABC, con Antonio Burgos de chistoso contrapiquete: “¿General? ¿Usted cree que general? Yo creo que esta huelga no va a llegar ni a comandante”. A las palmas, Ignacio Camacho adjetivaba “Huelga autista” y José María Carrascal envidaba: “La huelga bastarda”. Ambos se quedaban con el premio de consolación ante la pregunta de Edurne Uriarte en el titular de su redacción escolar: “¿Son demócratas los sindicatos?”

Desde Libertad Digital, levanta el dedo una de las mascotas de Losantos, de nombre Manuel Llamas, y recita de memoria: “Muchos sindicalistas firmarían hoy el Estado de Bienestar hitleriano”. Su pieza se titulaba “El eje Toxo, Méndez, Hitler”. Y va el gachó que versionea en La Gaceta esta humilde columna y suelta: “¡Así está la Cheka mediática!” Pues sí.

La huelga interminable

23 sep 2010

No se molesten en preguntar. Ya saben lo que hay hasta, por lo menos, una semana después del 29-S. Y eso que algunos amanuenses acusan ya el cansancio de pontificar sobre la misma idea. “Huelga a la huelga”, provoca bostezos en ABC José María Carrascal. “El 29, inmovilidad de la movilidad”, se hace el chisposo Antonio Burgos, también en el vetusto diario. Hasta Carlos Dávila se repite a sí mismo en sus anuncios del apocalipsis en La Gaceta: “Atención, que esto se está poniendo –no podía ser de otra forma– rojo. De rojo semáforo, o sea, de mucho peligro. Ellos, a parar el país y la gente, acochinada en casa. ¿Qué hará la Policía de Rubalcaba?, ¿se enfrentará a los piquetes? ¿A que no?”

Le va a doler al fiel lector de este humilde rincón de copia-pegas, pero esa bravata no le llega a la suela de la sandalia de la penúltima descargada en El Mundo por Federico Jiménez Losantos. Tarta va, y con mucho merengue: “En cualquier Estado de los USA, los presuntos sindicatos UGT y CCOO habrían sido puestos fuera de la Ley y tratados como delincuentes extremadamente peligrosos para la vida y la propiedad de las personas”. Eso sí es golpear, aunque luego el turolense quedara en evidencia al demostrar que no sabe que Toxo no es alias sino apellido: “El cabecilla de CCOO apodado Toxo…”, patinaba el castigador.

Las piernas de Julia Roberts

También piscineaba Alfonso Ussía al presumir que a Julia Roberts le han dado el Premio Donostia por su última película, cuando ese galardón se concede porque sí. Anécdota menor de su columna en La Razón, donde lucía más su inveterado machirulismo al describir a la novia de América: “Las piernas de Julia Roberts, que eran un milagro, han perdido todo su esplendor. Blancura, muslerío blando, palidez chachona.”, calificaba el Adonis de Cuelgamuros. Y como no se había quedado a gusto, aún insistía: “Un mito inalcanzable no puede ir por la vida con esas piernas tan blancas y bacaladeras”.

En similar adaptación de lo del cazo y la sartén, Edurne Uriarte, luminaria de ABC, titulaba su última pieza “Ignorantes útiles” y se atrevía a teclear: “Podríamos convocarlos a unos cursos elementales en España. O, quizá, más sencillo, pedirles que se ocupen de sus asuntos, o sea, de sus propios criminales”. Se refería, entre otros supuestos pelagatos, a Desmond Tutu, Frederik Willem de Klerk, la Fundación Mandela, Mary Robinson, John Hume o Albert Reynolds. Comparen currículums. Verán qué risa.

La veda sindical

16 sep 2010

Prietas las filas, los cazadores de pluma se aplican en la recién abierta veda del liberado sindical. ¡Por ahí va uno! ¡Pum! El portadista de La Razón se anota el primer disparo: “Los sindicatos tienen un ejército de más de 300.000 delegados”. Buena pieza. A ver cuál se cobra -el verbo no es inocente, ya verán- La Gaceta, que participa en la montería con su tradicional trabuco: “La mitad de los dirigentes sindicales cobra sobresueldos de empresas públicas y privadas”, aprieta el gatillo en primera, y deja que, desde su blog, se luzca también Juan Bosco Martín Algarra con su carabina de Ambrosio: “El rey Juan Carlos gasta menos. ¿Y los sindicatos?”

Profunda pregunta que se queda sin respuesta porque el editorialista de Libertad Digital pide un hurra por la capitana de la partida de escopeteros: “Aguirre planta cara a los liberados”, es el titular de la soflama, que habla de 3.200 individuos susceptibles de que se les aplique la legislación de vagos y maleantes sólo en el coto de la lideresa. Se ve que el autor maneja mejor información que El Mundo, que no es capaz de echar la cuenta y sale a todo gasógeno en primera: “El numero de liberados es en España un secreto de Estado”.

ABC: ¿Detenciones-trampa?

Se echan en falta en la batida los arcabuces de ABC, pero el vetusto diario los tiene ocupados, entre otros frentes, en el del norte. Suspicaz, su editorialista ve gato encerrado en la última operación policial contra ETA: “Sería un error que este golpe a los sicarios políticos de ETA pretendiera proteger a los mal llamados posibilistas del mundo batasuno, es decir, a los que ahora abogan por vías políticas”. Dueña del mismo recelo, su columnera Edurne Uriarte se huele que “la política de este Gobierno no haya cambiado, en efecto, un ápice y estemos asistiendo a una función de teatro que enmascare, en realidad, la continuación de la negociación”.

Cuando no detienen, porque no detienen; cuando detienen, porque detienen. No hay forma de contentarlos. Tampoco al editorialista de Cope, que en lugar de celebrar el descenso en el número de abortos, se pone tiquismiquis con el motivo que lo ha provocado: “La píldora es abortiva, quizás disminuya los abortos quirúrgicos pero aumenta los químicos”.

De propina, desde ABC, un retrato de las obsesiones de Antonio Burgos: “Eso del ‘uso no sexista de la lengua’ que propugnan los progres me suena fatal: a cochinería, a guarrerías españolas”. Quien hambre tiene…

Palabras gruesas

09 sep 2010

Habrá que reconocer a los sindicatos, esos de los que se dice que están en fase terminal, que conservan facultades para alborotar el gallinero diestro. Un vídeo paródico y una palabra gruesa les han bastado para tomar el monte alto y plantar la bandera de la huega general del día 29. “Toxo y Méndez presentan la gran putada”, anunciaba en primera La Razón, subyugada por el vocabulario recio del secretario general de Comisiones Obreras. Bajo los efectos del mismo hechizo, El Mundo titulaba “Marchando una de gran putada”, y se recreaba en uno de sus editoriales: “La huelga general es una ‘gran putada’, en efecto, porque es la demostración palpable del fracaso de los sindicatos en su aportación al desarrollo del país”.

Mejor que no se hayan cansado del exabrupto, porque a Ignacio Camacho le ha debido de hacer especial gracia. Hasta media docena de veces lo reproducía con indisimulada delectación en su columna de ABC. Tres de ellas, en una misma frase, esta: “La huelga es, en efecto, una putada, una gran putada para todos: para sus convocantes, para sus sufridores y en general para un país que ya está bastante puteado”.

El violento vídeo de UGT

Con el reloj opinativo retrasado, como casi siempre, Agapito Maestre vivía aún en la hora del vídeo de UGT. Su veredicto, solemnemente dictado en Libertad Digital, es que habría que prohibir la guasa protagonizada por David Fernández: “El ‘humor’ socialista, como el del vídeo de los sindicatos, es una forma agresiva, muy peligrosa por su violencia, que debería proscribirse de sociedades civilizadas, entre otras cosas, porque toda posible contestación a esa basura, degradación máxima del lenguaje político, nos obligaría e entrar en las reglas violentas de quienes utilizan ese humor”, sentenciaba el belicoso filósofo.

Seguramente, Maestre hubiera preferido que el guión fuera de Antonio Burgos. ¡Ése sí que tiene gracia! Verán las agujetas en el estómago que les va a provocar un fragmento de lo que escribió ayer el ingenioso cómico sevillano en ABC. Hablaba -si es que a todo le encuentra la vuelta chisporroteante este hombre- del último comunicado de ETA: “Todos hablan de ‘los encapuchados’. Pero nadie ha destacado que el comunicado de la vieja farsa lo leyó una tía, una nekane rabiosa, de éstas pelorratas teñidas de berrendo en colorado. O sea, que deben ser ‘encapuchados y encapuchadas’, como los ‘trabajadores y trabajadoras» de Rodiezmo”. Eso es arte.

Aznar pacifica Melilla

19 ago 2010

Llegó el Generalísimo Aznar con su tableta de chocolate y su melena, y los infieles, ya maduros por la imponente presencia del adelantado Pons, inclinaron la cerviz. “Baño popular para Aznar en Melilla”, celebraba la edición digital de ABC, que añadía sin reprimir la emoción: “Decenas de personas aclamaban al ex presidente como si todavía lo fuese”.

Se lo pierde Zapatero, que se hubiera llevado toda la gloria de haber hecho caso -del enemigo, el consejo- al ariete de La Razón Alfonso Ussía: “En la hoja correspondiente al 20 de agosto, escriba ‘Melilla’. Y cámbiese el reloj de muñeca para recordar lo que quiere decir ‘Melilla’. Que actúe de una puñetera vez, que parece marroquí”. Lo de “marroquí”, claro, con permiso de Antonio Burgos, al que esa palabra y su sinónimo más utilizado sacan de sus hispánicas casillas. “Yo prohibiría llamar la cursilada de ‘reino alauita’ a lo que toda la vida de Dios ha sido la morería del romance de Abenámar”, se explayaba en ABC.

Catalanismos que afean el español

Tres columnas, tres, se ha apañado el vivo columnero con el chollo de las prohibiciones. Vean qué más proscribiría: “El ‘pienso de que’, el ‘han habido’, el ‘sacarse la chaqueta’ y tantos feísimos catalanismos que se están colando en nuestra lengua”. Ya ven, también de eso tienen la culpa los pérfidos catalanes. Y si no se lo creen, atiendan al lingüista aficionado Amando de Miguel en Libertad Digital: “No me vale el argumento de que en Cataluña todos los catalanes pueden expresarse tranquilamente en los dos idiomas oficiales, catalán y español. Ese argumento falaz lo repiten algunas personas eminentes que anteponen el ‘pienso de que’ a esa declaración”.

En el pecado llevan la penitencia los disolventes de la sacra lengua común. Además de separatistas, son unos antiguos, según revelaba La Gaceta, apuntando esta vez hacia la terrible Vasconia. “Guipúzcoa rechaza la bandera de moda”, titulaba el papel intereconómico un texto que arrancaba así: “Con seguridad, no hay ahora mismo en todo el mundo una bandera más popular y respetada que la nuestra bicolor, la española. Sin embargo, la diputación de Guipúzcoa del PNV, alentada por la necesidad de votos de Zapatero, la rechaza porque, según advierte en una declaración pegada a su fachada, está impuesta por la ley de la fuerza”. Como prueba del delito, una fotografía de la citada declaración, festoneada por el portadista con un marco rojo, amarillo y rojo. Puro glamour.

Nada entre dos platos

12 ago 2010

Cuando despertó el lector de las papelas cavernarias, Gómez y Jiménez todavía estaban allí. Sobre todo, ella, cuyo nombre provoca ataques de originalidad a los bardos de uno y otro lado de la línea imaginaria. Deben de ir dos docenas de columnas tituladas “La llamaban Trinidad”. La última, sin chicha ni limoná, la firmaba en La Razón Maria José Navarro. En las mismas tintas territoriales, Alfredo Menéndez, que de mayor quiere ser el Erasmo de El Mundo, se lucía encabezando “Uno y Trini” una pieza que derrotaba así: “Si Zapatero fuera mujer no sería Sonsoles. Sería Trini con acento del Barrio Húmedo. Si Gómez fuera rubia igual no había primarias. Pero en Parla escasea el agua oxigenada”.

Hasta cuando no se habla de la más que probable candidata derrotada en las primarias del PSM, su espíritu está allí. Vean, por ejemplo, el verbo que emplea Carlos Dávila en La Gaceta al comienzo de su diatriba de aliño contra el marido de la última turista célebre de Marbella: “Los americanos están que trinan con este jefe que se han echado y que no parece precisamente un asceta a la hora de sus propios gastos. Ahora le están sacando que ni siquiera nació en USA, sino en África. Allí, en América, una cosa es predicar y otra llevarse el trigo, por eso están con Obama y señora encendidos”.

Michelle Obama, aunque ya no esté

Así de pobre baja el arroyo tóxico de Diestralandia. Aunque ya hace un buen rato que la primera dama de Estados Unidos plegó, los amanuenses viven de su recuerdo. Y algunos, como Antonio Burgos en ABC, lo estiran para dos entregas. “Los antiyanquis y la Obamesa” era el título de la segunda, donde el taconeador sevillano tiraba de sus sempiternas obsesiones, los toros y los progres: “La Obamesa pisa el albero maestrante rondeño, y no aparece por allí antitaurino alguno con su habitual pancarta en inglés, llamándola asesina”.

¿Queda algún camino trillado que pisar? Sí, el catalán, al que nos cita desde El Mundo Arcadi Espada, afilando los colmillos: “La defensa de los derechos lingüísticos del castellano en Cataluña se ha decantado ingenuamente por las cuestiones sentimentales o técnicas, cuando la reivindicación debía haber sido política. De perro a perro para decirlo con un ladrido”. Guau.

Y como postre, en La Gaceta, la foto del líder de la oposición luciendo canillas, junto a este titular: “Rajoy cambió de playa para que la prensa no le pillara. La Gaceta le ha sorprendido”. Impresionante exclusiva.

Vuelve la serpiente en verano

22 jul 2010

No hay verano sin serpiente. Y mejor, si es la genuina, la que va enroscada en un hacha y, además de asesinar, da un sabroso caldo gordo a los medios de choque. Que nueve terroristas se arrepientan es una mala noticia y por eso La Gaceta la ofrece así a su parroquia: “Rubalcaba libera a todos estos asesinos etarras”. Debajo, las fotos de los aludidos, y a pie de página, la descarga de ira de Carlos Dávila: “El Gobierno está soltando a los etarras y encima hace un cántico a su bondad sobrevenida. Esto no es que huela, es que hiede.¡Ah!, y que no nos digan que estemos callados, que éste es asunto de Estado. ¡Ni hablar! Ni Rubalcaba, ni Zapatero, ni acaso el PP, pueden orinarse en el abrigo de los muertos”.

Para no perder comba en el cross del ultramonte, Libertad Digital se largaba un editorial titulado “Los etarras y el temor al castigo”, que en realidad era una versión ligera de la columna firmada en su misma web por el colectivo GEES. La tesis, ya se lo imaginan, la del profeta Mayor Oreja: “Los socialistas negocian, y el Gobierno está utilizando la política penitenciaria para impulsar el nuevo ‘proceso de paz’ o la continuación del proceso, como el lector prefiera. En cualquier caso, la actitud de Rubalcaba demuestra que las negociaciones van en serio, que el proceso se ha acelerado y que los próximos meses serán decisivos para un nuevo proceso de rendición del Estado hacia ETA”. En dos frases, cuatro veces la palabra ‘proceso’.

La Razón: “Hay que dialogar”

A todo esto, La Razón apuesta por la negociación. Abandonen la cara de pasmo, que no es con los del pasamontañas y la pistola, sino con los controladores aéreos de frágil salud y astronómica nómina. “La solución, en el diálogo con los controladores”, titulaba uno de sus editoriales. ¿En serio?, se preguntarán. Pues parece que sí, miren: “Es necesario subrayar que únicamente el diálogo traerá la solución. Especialmente cuando los propios controladores militares ven precipitada la medida y los pilotos se oponen a ella”. Para los huelguistas del Metro de Madrid no se pedía el mismo trato.

El último regalo por hoy nos lo hace, desde las páginas de ABC, Antonio Burgos, que definía así a los mandatarios africanos recibidos recientemente por Zapatero: “Señores importantísimos, porque todos eran progres. Negros, pero progres: la progresía, como el amor, no distingue razas ni colores”. La carcundia rancia, por lo visto, sí hace esa distinción.