Aquí un blog, aquí un@lector@

Cortesía obliga a que las primeras líneas de un columnista deben presentar su columna. Bien, aquí una columna, aquí unos lectores.
La columna no es de marfil ni de acero, incluso puede que sólo tenga de columna la verticalidad, aunque uno prefiera Pisa. Se llama así porque fue imaginada hace mucho tiempo al circular junto a la Plaza de Castilla madrileña, ver una pequeña calle con ese nombre y pensar que vivir en Vía Límite debe ser un puntazo. A los lectores no los conozco, pero las/los imagino ingeniosas/os, despiertas/os, y con cierta afición a la cultura, que es cosa de provecho y entretenimiento.
Una vez presentados el soporte y los presuntos visitantes, queda indicar un poco por dónde puede llevarnos el viento. Cada cual tiene sus fuertes y, en mi caso, vienen a ser la música o las artes visuales, mientras en literatura me apaño, pero no lo suficiente como para opinar sin mucho cuidado. Así que por ahí tiraremos más de un día y más de dos.
Y UN BLOG
La columna se planta también en un blog. Sucede que los parroquianos de mis anteriores blogs decidieron tomar éstos en sus manos, trataban mis doctos posts como una mera excusa y se lanzaban a sus propias discusiones de forma autónoma. A un nivel que me ha hecho conocer cosas de extraordinario interés que ni siquiera me sonaban.
Mi mantra desde que empecé en esto de la prensa, es que los lectores de periódicos, columnas y blogs como éstos no somos tontos, sino más bien al contrario.
Y ALGUNOS PINCHAZOS
Eso sí, Vía Límite es una columna/blog de intercambio (el de Nacho Escolar, por ejemplo, sería tipo reacción) que no vive de miles de pinchazos, sino de la disposición de quienes se asoman a entablar un debate. O a interesarse por uno en marcha. Son tipos de agitación diferentes.
¿Es posible que algo así pueda funcionar en nuestros tiempos velocificados? Si no tuviera la experiencia lo dudaría un poco. Pero da la impresión de que hay personas para las cuales unas relaciones inteligentes con sus semejantes constituyen un valor. Por lo que vengo viendo, si es con algo de humor y/o pasión, aún mejor
Ya veremos, uno hará lo que pueda tratando de operar justo al contrario de como lo hacen algunos ejemplos egregios del columnado: pensando que dispone de algún tipo de verdad. Hace tiempo, consideraba muy bello y ajustado aquello de “Confusión será mi epitafio” (King Crimson). Hoy empiezo a pensar que la confusión es un estado de vida. Quizás la vida misma.
Nota Bene: En realidad habría que darle la vuelta a este post y sustituir Columna por Blog y viceversa. Es más fácil imaginarlo que escribirlo. Gracias.









