Titula como quieras. Total ¿qué más da?
Se ha descubierto la cueva donde la loba capitolina amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma”. Este es el titular bajo el cual las agencias lanzaron urbi et orbe la noticia sobre unos hallazgos arqueológicos en el centro de la ciudad.
Así dicha, la noticia suena un poco rara. Sobre todo porque la leyenda de la loba que amamantó a esos niños, presuntamente descendientes de unos fugitivos de Troya, es exactamente eso, una leyenda, un mito.
No obstante, es cierto que en la antigua Roma existía una gruta-templo, la Lupercale, donde se rendía culto a esos fundadores mitológicos y ahí puede radicar el (gran) interés de la noticia. Es decir, no se habría descubierto lo que nunca existió, la cueva donde ninguna loba amamantó a ningunos mellizos, sino un lugar de valor arqueológico-histórico de primera magnitud. Solo que ¡lástima! esto vende mucho menos.
Los especialistas en este tipo de información deformada son, sin duda alguna, los medios británicos y los sectores afectados suelen ser las ciencias y las culturas. Hace unos años, la web de la BBC titulaba con gran desparpajo y no menor lujo: “Shakespeare fumaba mariguana”. En realidad, la información decía que en el pueblo natal del dramaturgo, Stratford upon Avon, se habían encontrado unas pipas del siglo XVI con restos de la sustancia. De ahí al titular mencionado hay algo más que un paso, pero oiga ¿y lo bien que queda?
Titulares de este tipo menudean y así, podemos enterarnos de que Picasso pintaba de aquella manera porque padecía migrañas. ¡Caramba! ¡Mira que no habernos enterado de que uno de los personajes más públicos del siglo XX padecía esos dolores! Por suerte, un neurólogo holandés que trata a personas con esa dolencia visitó el museo Picasso de París, contempló los cuadros del malagueño y le parecieron igualitos a los dibujos realizados por sus pacientes. ¿Se preocupó el doctor de confirmar su suposición investigando la historia clínica de Picasso? No padre. ¿Lo hicieron los medios que reprodujeron literalmente su desvarío? No father.
No puede sorprender que estas pseudo-noticias afecten mucho menos a terrenos como la economía o incluso a la política. No es que en esos ámbitos la manipulación no exista, tampoco seamos pánfilos, pero resultaría inadmisible que se presentara de manera tan brutal y delirante.
Como afectado y mareado por este tipo de dislates, que hacen perder una cierta cantidad de energía para comprobar que son puras chorradas, elevo mi más enérgica protesta contra tal estado de cosas. La cultura y las ciencias (por no hablar de sucesos) deberían ser tratados con el mismo rigor que cualquier otro ámbito de la información.
Pero no me engaño: en la era de la información 24/7 resulta mucho más sencillo y disculpable quitar o añadir un adjetivo o un verbo que un cero a la derecha. Total, nadie va a quejarse.
















