Las mentiras, falsedades y calumnias de Albert Rivera

Vicenç Navarro
Autor del libro ‘Ataque a la democracia y al bienestar. Crítica al pensamiento económico dominante’. Anagrama. 2015

Los fundadores de Ciudadanos son bien conocidos en Catalunya. La mayoría proceden de las filas del PP, y su surgimiento está directamente relacionado con el descenso del PP en Catalunya, el cual es hoy un partido residual. El PP tiene poco poder y presencia municipal, comarcal o en el parlamento catalán. La derecha dominante en Catalunya fue el pujolismo, estructurado alrededor de una coalición entre un partido liberal (en términos económicos, neoliberal), Convergència Democràtica de Catalunya (CDC), y un partido cristianodemócrata, Unió Democràtica de Catalunya (UDC), coalición conocida como CiU. Tal alianza ha estado marcada por la corrupción identificada con el pujolismo, corrupción que era conocida, pero que fue ocultada por los medios de información de Catalunya durante muchos años (presentando la falsa imagen del oasis catalán) y que al conocerse ha contribuido muy notablemente a la desaparición de UDC y al descenso electoral de CDC, forzándoles a refundarse mediante una campaña de marketing.

Fue su gran descenso lo que explica su desesperada y tardía conversión al independentismo (a fin de capitalizar el enfado de un elevado sector de la población de Catalunya con el Estado español), movimiento que asustó al mundo empresarial, que siempre le había dado su apoyo. De esta manera, tal empresariado se quedaba sin sus instrumentos políticos. Esta situación creó un pánico que se incrementó con el surgimiento de nuevas fuerzas políticas en la izquierda, las cuales estaban ganando considerables esferas de poder, comenzando por los grandes municipios de Catalunya, incluyendo Barcelona.

Por qué adquiere gran visibilidad Ciudadanos

 De ahí el grito desesperado de que se necesitaba un “Podemos de derechas”, hecho por el presidente del Banco Sabadell, el Sr. Josep Oliu, apoyando a un partido hasta entonces muy minoritario, Ciudadanos, un partido liberal (en realidad, neoliberal) que pertenece a la misma familia política que CDC, la derecha hoy independentista, pero que ha hecho bandera de una visión de Catalunya distinta a la de Convergència, considerándola una región de España, negándole su identidad nacional. Sus orígenes, que radican en el nacionalismo españolista que niega la plurinacionalidad de España, son idénticos a los del PP, y su negativa inicial a condenar la dictadura liderada por el General Franco (que contó con el apoyo del empresariado y la Iglesia de Catalunya) representaba una posición idéntica a la del PP.

Ciudadanos como la gran esperanza del establishment financiero y económico

Ni que decir tiene que los mayores medios de información (excepto los públicos de la Generalitat, controlados primordialmente por CDC), tanto en Catalunya como en el resto de España, les dieron su total apoyo, convirtiéndose en el partido preferido por el IBEX-35, un grupo empresarial que había financiado el blog Nada es gratis, fundado, entre otros, por el Sr. Luis Garicano, hoy jefe del equipo económico de Ciudadanos. Tal partido ha apoyado las reformas laborales que han causado el enorme deterioro del mercado de trabajo, y los recortes del gasto público social que han dañado la protección social y los servicios públicos del Estado del Bienestar. En realidad, es la versión más ortodoxa del neoliberalismo, habiendo propuesto el contrato único, que ningún otro partido de derechas se había atrevido a proponer, contrato que es el que más favorece el despido del trabajador por parte del empresariado, de todas las propuestas hechas.

Como corresponde a la derecha en España, su comportamiento es de una enorme agresividad, mintiendo y manipulando a sabiendas, sin dejar que se les conteste. La derecha interrumpe, insulta y miente a unos niveles que indican una limitadísima cultura democrática. Un ejemplo de ello son las declaraciones que su candidato Albert Rivera hizo en el debate del lunes 13 de junio de los candidatos de los cuatro partidos estatales. Mintió a sabiendas, como hace constantemente en su intento de desacreditar a su adversario (tratándolo como enemigo). Los ejemplos fueron continuos.

Las canalladas de Albert Rivera

Acusó a la alcaldesa de Barcelona de ser independentista, lo cual no es cierto. Y dijo y repitió tal falsedad varias veces. Acusó a la coalición Unidos Podemos de querer la salida de España del euro, acusación que ha hecho de Podemos en el pasado en varias ocasiones. Esta falsedad alcanza niveles de canallada, pues se le ha corregido y mostrado la evidencia que manifiesta lo contrario. En realidad, es muy fácil ver el nivel de vileza al que Albert Rivera es capaz de llegar leyendo el programa de tal coalición. Mírenlo y verán que está mintiendo. Dicha coalición es de varios partidos, uno de los cuales sí apoya la salida del euro. Pero la coalición no la pide. En los gobiernos tripartitos catalanes, presididos por los socialistas Pasqual Maragall y José Montilla, había en la coalición un partido independentista, ERC, pero en ningún momento tal gobierno pidió la independencia. Esta distinción es deliberadamente olvidada y manipulada por tal personaje, que no tiene límites en su calumnia y difamación.

Albert Rivera es lo más próximo a Eduardo Inda que hay en la clase política. Y como Eduardo Inda, también acusó a Podemos de estar financiado por el gobierno venezolano presidido por el Sr. Maduro, acusación que nunca ha sido probada por los que intentaron crear esta percepción, habiendo sido archivada por varios tribunales de justicia por inválida y carente de credibilidad.

Hoy Ciudadanos, la voz del mundo de la gran patronal y del capital financiero, muestra una gran agresividad hacia Podemos, haciendo la función que se le asigna de pararlo. De ahí la coalición que el PSOE hizo con Ciudadanos en el intento de investidura que, lógicamente, Podemos no apoyó. Pero la realidad que Pedro Sánchez ocultó es que hoy hubiera podido ser ya el presidente del gobierno si se hubiera aliado con Podemos y con el PNV, en lugar de aliarse con Ciudadanos. Esta realidad continúa siendo ocultada por los medios y por el aparato del PSOE, que intenta responsabilizar a Podemos de que Pedro Sánchez hoy no sea presidente.

Veo difícil que el aparato del PSOE y sus barones se alíen con Podemos para establecer un gobierno de coalición de las fuerzas progresistas. Pero sería de desear que hubiera una rebelión de sectores del PSOE pidiendo un referéndum entre las bases de tal partido, que predeciblemente escogerían la alianza del PSOE con Podemos sobre otras alternativas, tal como muestran las encuestas, la cuales indican que esta sería la alternativa preferida por la mayoría de la población de España, deseo que entra en conflicto con la voluntad del establishment financiero-económico-mediático-político del país y la gran mayoría de medios de información y persuasión, afines a tales establishments. De ahí que tales medios estén trabajando 48 horas al día para cambiar este deseo y opinión, dando visibilidad y cancha a Albert Rivera y su partido.

El enorme bajón del PP y su gran descrédito explica que hoy la clase dominante de este país haya estado promocionando a su sustituto, Ciudadanos, cuyas políticas económicas y sociales son una mera continuación de las que han estado vigentes en España antes y durante la Gran Recesión, y que han causado un enorme dolor a las clases populares de España.