El rédito de la xenofobia

SALOMÉ GARCÍA

Hace dos semanas, cuando Mariano Rajoy soltó su idea de expulsar a los inmigrantes que no puedan acreditar un contrato de trabajo tras un año de permanencia en España y de endurecer las condiciones para aceptarlos en suelo patrio con un contrato de integración, muchos nos preguntábamos el impacto electoral de ese anuncio. El exhaustivo Publiscopio de Público responde con precisión a esa cuestión. Nada menos que 6 de los 12 diputados que podrían ganar los conservadores (160 sobre 148 de 2004) pueden adjudicarse al mensaje del miedo al inmigrante lanzado por el PP.

La xenofobia arraiga en las capas medias y bajas de la población, tradicionalmente votantes de izquierdas, y especialmente en las provincias con mayor concentración de población foránea. Animar a rechazar al extranjero en un momento de desaceleración económica y a la sombra de datos crecientes de paro ha sido una de las jugadas electorales más eficaces del equipo de Rajoy. Barcelona, Madrid, Girona, Lleida, Alicante y Almería regalan seis escaños al PP, siempre según
el Publiscopio.

Al PSOE le queda espabilarse o aferrarse a la esperanza de que Teruel siga siendo el termómetro nacional: hasta hoy, en la tierra de Pizarro siguen ganando los socialistas.