Principia Marsupia

Para un amigo que está sufriendo

casablanca
Daría cualquier cosa por aliviarte de un pedazo de tu dolor y cargarlo sobre mi espalda.
Pero sé que no puedo.
Sé que sólo tú puedes sentir ese dolor. Sé que sólo tuya es la terrible tarea y responsabilidad de seguir caminando aún cuando todo haya perdido su sentido.
Sólo quiero que sepas que me tienes para lo que necesites en esa jornada. Para contarnos chistes o para llorar. O, simplemente, para sentarnos juntos en silencio.
Te admiro y para mí siempre será un honor estar cerca de ti.
Permíteme terminar aquí y guardar un buen rato de silencio.
Guardar silencio para pensar en ti.