Principia Marsupia

¿Por qué se toman medidas tan extremas si el virus no es tan peligroso?

"Nos dicen que no hay motivo para alarmarse, pero cierran ciudades enteras, paran la economía, aplican cuarentenas masivas… Algo nos están ocultando".

Estos días he recibido decenas de mensajes como este. ¿Por qué medidas tan extremas si el virus no es tan peligroso?

Lo primero: nos estamos enfrentando a un virus nuevo. Tened en cuenta que se descubrió hace apenas dos meses. Gracias al trabajo de los científicos, hemos aprendido muchas cosas sobre la enfermedad, pero todavía quedan muchas otras por entender.

Hemos aprendido que la tasa de letalidad ronda el 0,7%: es decir, sabemos que no nos enfrentamos en absoluto a un virus como el ébola, que mata al 50% de los infectados. También hemos aprendido que en Wuhan la tasa de mortalidad fue mucho más alta (alrededor del 3%) debido al colapso de los hospitales.

Bueno, ¿pero entonces por qué estamos viendo estas medidas tan extremas?

Lo primero que se intenta ante un virus nuevo es eliminarlo, "sacarlo de la circulación". Evitar que se convierta en una enfermedad como la gripe que todos los años vuelve.

Entre el año 2002 y 2004, hubo una epidemia de otro coronavirus en China y el Sudeste asiático: el llamado virus del SARS. A pesar de que mató a 700 personas, se consiguió eliminar. No ha vuelto a haber un sólo caso de SARS desde entonces.

Lo mismo se está intentando con el nuevo coronavirus: eliminarlo antes de que se convierta en un virus "que siempre está ahí", como el virus de la gripe. ¿Lo conseguiremos? No lo sabemos. Pero para intentarlo, las medidas restrictivas y el aislamiento de pacientes son necesarios.

Otra razón para las medidas que se están tomando: cuanto más despacio vayan las infecciones, mucho mejor. No es lo mismo que haya 100 casos en 1 día a que haya 10 casos en 10 días. Imaginad la diferencia que eso hace para un hospital.

Cuanto más tiempo ganemos le ganemos a la epidemia, mejor: será tiempo para que se preparen los médicos, tiempo para que los científicos exploren posibles terapias, y tiempo para que la población aprenda las mejores costumbres para evitar infecciones.

En mi opinión, lo más importante que hemos aprendido del nuevo virus, es que su tasa de letalidad depende mucho de la capacidad del sistema sanitario. Debemos prestar especial atención a los países y regiones que tengan sistemas sanitarios más débiles, porque allí el coronavirus será un problema mucho más grave.

Para terminar: creo que las autoridades sanitarias deberían hacer un esfuerzo particular en explicar todas sus decisiones. Hay que evitar que se cree confusión entre el mensaje "el virus no es tan grave" y el mensaje "estamos tomando medidas muy excepcionales".