Principia Marsupia

Refugiados sirios, peones del chantaje entre Turquía y la UE

Miles de personas duermen esta noche al raso en tierra de nadie. Los refugiados sirios se han vuelto a convertir en peones del juego de chantajes entre Turquía y la UE.

Para empezar tenemos que fijarnos en lo que está ocurriendo con la guerra en Siria, que está cerca de cumplir su noveno año.

Siria está ahora mismo así:

ROJO: Territorio controlado por gobierno Al Asad.

AMARILLO: Territorio controlado por milicias kurdas.

AZUL: Territorio controlado por Turquía.

VERDE: Territorios controlados por grupos yihadistas apoyados por Turquía.

Ahora se está librando la batalla por la provincia de Idlib. Controlada por grupos yihadistas con el apoyo tácito de Turquía, en la región viven unos 3 millones de civiles, de los cuales 1 millón son refugiados.

El principal grupo que controla la provincia de Idlib es "Hayat Tahrir al Sham" (HTS), la filial local de Al Qaeda.

Los bombardeos de Al Asad y Rusia durante las últimas semanas han hecho que alrededor de 1 millón de personas se agolpen en la frontera de Siria con Turquía. Las condiciones de vida son terroríficas.

El pasado jueves, un bombardeo aéreo mató a 34 soldados turcos que luchaban contra las tropas de Al-Asad en Idlib. En respuesta, Erdogan anunció que abría las fronteras y que no detendrá a ningún refugiado que quiera cruzar a Europa.

Turquía alberga a 3,7 millones de refugiados sirios. Erdogan se queja de que la Unión Europea no se ha implicado lo suficiente para ayudarlos. Además, Turquía está pasando por un momento económico muy delicado.

En marzo de 2016, en plena crisis de refugiados, la UE firmó un acuerdo con Turquía por el que pagaría 6.000 millones de euros a cambio de que Turquía se quedase con los refugiados. Erdogan dice que ya ha gastado mucho más dinero del que le dio la UE.

Tras el anuncio de que abría sus fronteras con Europa, muchos refugiados han viajado hacia la frontera terrestre entre Turquía y Grecia. Allí se han encontrado con la valla griega cerrada y protegida por fuerzas antidisturbios. Otros han cruzado desde la costa turca a islas griegas como Lesbos.

Foto: Bulent Kilic / AFP

El gobierno de Grecia ha anunciado que no aceptará peticiones de asilo durante al menos un mes y que devolverá a la fuerza a todos los refugiados que crucen la frontera.

En Lesbos ha ardido uno de los centro que usaba ACNUR para la llegada de refugiados.

También en Lesbos, grupos de extrema derecha han agredido a los miembros de ONGs que ayudan a los refugiados.