Principia Marsupia

¿Puede volver a infectarse alguien que ya ha pasado el COVID-19?

En los últimos días han aparecido noticias en China y Japón sobre pacientes declarados "recuperados" del COVID-19 y que vuelven a dar positivo en el test. ¿Puede ser que se vuelva a infectar alguien que se ha recuperado?

Para explorar esta cuestión debemos empezar por responder a otra pregunta:

¿Qué ocurre cuándo alguien se recupera del COVID-19?

Si alguien se recupera de la enfermedad es porque su "sistema inmunitario" ha funcionado y ha conseguido derrotar al virus.

El "sistema inmunitario" es el mecanismo que usa nuestro organismo para detectar y eliminar las "cosas externas", aquellas que "no deberían estar ahí".

Nuestro sistema inmunitario es un sistema muy complejo compuesto por diferentes moléculas y células. Uno de los elementos fundamentales son los llamados anticuerpos que se "enganchan" al virus señalándolo y preparando su eliminación.

Los anticuerpos (en color azul en la figura) son una especie de "cerraduras hechas a medida" de la llave (en naranja) que identifica a cada virus (en amarillo). Cada virus tiene una "llave" diferente: el sistema inmunitario desarrolla esas "cerraduras a medida" que identifican y bloquean al virus.

¿Y esos anticuerpos duran para siempre?

No. Esos anticuerpos no duran para siempre. Para el nuevo coronavirus (llamado SARS-CoV-2) aún no sabemos cuánto aguantan los anticuerpos. Lo mejor que podemos hacer es apoyarnos en lo que sabemos sobre el coronavirus más cercano: el SARS-CoV, que provocó la epidemia de 2002-2003.

En un artículo publicado en la revista "Emerging Infectious Diseases", un grupo de investigadores siguió a 176 pacientes que habían sufrido el SARS. Los anticuerpos aguantaban de media 2 años, pero su nivel se precipitaba a partir del tercero.

Con el nuevo coronavirus sí se ha publicado ya un experimentos en primates (macaco rhesus). Primero se les inyectó el virus y se comprobó que daban positivo en los tests y desarrollaban síntomas (pérdida de peso, multiplicación viral en la garganta y en las vías respiratorias y lesiones en los pulmones). Los científicos esperaron unas semanas a que se recuperasen y diesen negativo. A los 29 días de la primera infección, se les volvió a inyectar el virus, pero esta vez ni desarrollaron síntomas ni dieron positivo en los tests. Parece que habían alcanzado la inmunidad.

Un tercer elemento para la esperanza es que según los análisis genéticos del virus, apenas está mutando en la zona que codifica la "proteína de la punta" del virus, que es la que nuestro sistema inmunitario reconoce. Si el virus mutase mucho, entonces podría suceder que fuésemos inmunes a una de sus variantes pero no a otras.

¿Cómo puede ser entonces que el test salga positivo a gente que ya ha pasado la enfermedad?

Según el virólogo Peter Kolchinsky, lo más probable es que se deba a alguna de estas tres causas:

1) Los pacientes se están en efecto recuperando de la enfermedad, pero aún queda algún virión que no ha sido eliminado por el sistema inmunitario.

2) Los virus han sido eliminados, pero quedan rastros de su ARN. Como lo que los tests detectan es el ARN (y no el virus en sí), eso explicaría que salgan positivos.

3) Algún error en el tests (los llamados "falsos positivos").

En resumen: la experiencia con otros virus similares y el primer experimento con animales nos empujan a pensar que no es posible la reinfección una vez se ha pasado el COVID-19. Pero recordemos que nos enfrentamos a un virus que apenas llevamos estudiando tres meses y ninguna respuesta es aún definitiva.