Principia Marsupia

Cómo los científicos traducen el coronavirus en música

Un equipo de científicos ha creado una composición musical a partir de la estructura del coronavirus. Los sonidos representan diferentes partes de la proteína "S", las espinas que utiliza el virus para "engancharse" al receptor "ACE2" de las células humanas y meterse dentro.

Entender la proteina "S" es fundamental para desarrollar una vacuna.

En la siguiente figura, podéis ver la forma de la proteína "S": en la parte derecha se aprecia una especie de "boca" que puede estar abierta o cerrada. Con esa boca, el virus se engancha a las células.

La proteína "S" está formada, a su vez, por 3 proteínas (representadas por 3 colores diferentes en la figura).

Antes de explicar cómo se traduce la proteína "S" a música, tenemos que entender qué son las proteínas y cómo están compuestas:

Los "aminoácidos" son los "ladrillos" que componen una proteína. Una proteína no es más que un conjunto de aminoácidos engarzados.

Hay tres formas de describir una proteína:

- Estructura primaria: describe simplemente la secuencia de aminoácidos que componen la proteína. (Ejemplo: es cómo si describiéramos un párrafo de texto como la secuencia de letras).

- Estructura secundaria: describe cómo se "dobla" localmente la proteína. Las dos maneras más comunes son las llamadas "hélice alfa" y "lámina beta". (Ejemplo: es cómo si describiéramos un párrafo de texto como la secuencia de palabras).

- Estructura terciaria: describe la estructura tridimensional de la proteína. (Ejemplo: es cómo si describiéramos un párrafo como la secuencia de frases).

¿Cómo se traduce una proteína a música?

El equipo de Markus Buehler en el MIT advirtió una profunda analogía entre las proteínas y la música:

- Estructura primaria: La música y las proteínas están formadas por una secuencia de "bloques elementales": las proteínas están formadas por aminoácidos y la música por notas. La nota asignada a cada aminoácido se corresponde con su espectro de vibración.

La estructura secundaria de las proteínas se corresponde con el "ritmo" de la música: notas de duración muy corta para las hélices, corta para las láminas y más larga para las regiones sin estructura.

- La estructura terciaria equivaldría a la "melodía" y los "acordes".

Así podemos "traducir" una proteína en música.

¿Cuál es la ventaja de traducir las proteínas en sonido en lugar de ver una imagen?

Nuestros cerebros son excelentes para procesar sonido. Nuestros oídos captan todas sus características jerárquicas: tono, timbre, volumen, melodía, ritmo y acordes. Necesitaríamos un microscopio de alta potencia para ver el detalle equivalente en una imagen, y nunca podríamos verlo todo de una vez.

El sonido es una forma muy elegante de acceder a la información almacenada en una proteína.

¿Cómo suena la proteína "S" del coronavirus?

Lo podéis escuchar aquí:

Sería hermoso que está canción fuese una de las claves para desarrollar una vacuna contra el coronavirus...