Principia Marsupia

El grave error de la OMS: los asintomáticos sí pueden transmitir el virus

En la rueda de prensa de la OMS del pasado lunes sucedió algo extraño.

Maria Van Kerkhove, la jefa científica encargada de la respuesta frente a la pandemia, dijo que era "muy improbable que las personas asintomáticas transmitieran el virus".

Inmediatamente algunos medios de comunicación se hicieron eco del comentario y la noticia se viralizó [sic.] en las redes sociales ante el horror de los epidemiólogos.

Políticos y activistas "anti-confinamiento" de todos los rincones del mundo aprovecharon la ocasión para afirmar que la OMS les estaba dando la razón.

El Instituto de Salud Global de Harvard tuvo que sacar al día siguiente este comunicado:

"La OMS ha creado una gran confusión cuando informó que los pacientes asintomáticos rara vez transmiten la enfermedad.

Toda la evidencia científica sugiere que las personas asintomáticas pueden propagar fácilmente el SARS-CoV-2, el virus que causa el COVID-19. De hecho, algunos estudios sugieren que las personas pueden ser más infecciosas en los días previos a que se vuelvan sintomáticos, es decir, en la fase presintomática cuando se sienten bien pero pueden estar esparciendo cantidades sustanciales de virus".

Así es. Desde hace meses sabemos que las personas que no muestran síntomas, sí que pueden transmitir el coronavirus.

Que los asintomáticos pueden contagiar es ya una evidencia científica

Un estudio publicado en la revista Nature Medicine siguió a 94 pacientes de COVID y encontró que el momento en el que eran más contagiosos era justo antes de empezar a desarrollar algún síntoma. En sus conclusiones estimaron que el 44% de las personas contagiadas lo habían sido por personas que se sentían sanas.

Este otro artículo publicado en Annals of Internal Medicine cifra en alrededor del 40% el número de nuevos casos que se deben a pacientes asintomáticos.

Y, en este otro estudio realizado entre la población de Islandia y publicado en el New England Journal of Medicine, los investigadores encontraron que el 43% de los infectados no mostraban síntomas.

Luchar contra esta pandemia es muy complicado precisamente porque, a diferencia de otras infecciones, los asintomáticos también pueden contagiar.

Entre los años 2002 y 2004 se produjo una epidemia de otro coronavirus muy similar: el llamado virus del SARS. Murieron más de 700 personas, pero no se ha vuelto a detectar ningún caso desde 2004.

En aquella ocasión fue posible eliminar del todo el virus porque sólo las personas con síntomas eran transmisoras: se las podía separar del resto de la población antes de que contagiaran a otras personas.

En el siguiente gráfico, la barra de arriba muestra el periodo sin síntomas en azul y el periodo con síntomas en rosa. La curva representa la probabilidad de infectar a otros. En el caso del SARS en 2003, los pacientes estaban 5 días con síntomas antes de ser transmisores.

En la presente epidemia la situación es muy diferente: los asintomáticos sí que son transmisores y es por tanto imposible separarlos antes de que contagien a otros.

Todos deberíamos comportarnos como si fuésemos portadores del virus.

Como existen los casos asintomáticos, nadie puede tener la seguridad de que está contagiado o no.

Y como los asintomáticos pueden transmitir el virus, todos deberíamos actuar como si lo estuviésemos: usando mascarillas, evitando las aglomeraciones públicas y respetando la distancia de seguridad.

¿Por qué la OMS cometió este error de comunicación?

Van Kerkhove salió ante la prensa al día siguiente para rectificar su comentario:

"Sabemos que algunas personas que son asintomáticas o algunas personas que no muestran síntomas pueden transmitir el virus".

La jefa científica de la OMS aclaró que la confusión se había generado por la ambigüedad de la palabra "asintomático".

Cuando decimos que alguien es "asintomático" podemos estar refiriéndonos a dos circunstancias diferentes:

1) Personas "verdaderamente asintomáticas": aquellas que están infectadas y pasan la enfermedad sin mostrar ningún síntoma.

2) Personas "pre-sintomáticas": aquellas que están infectadas, aún no muestran ningún síntoma, pero sí los tendrán a los pocos días.

Es cierto que aún no conocemos en detalle la diferencia de transmisibilidad entre los "verdaderamente asintomáticos" y los "pre-sintomáticos", pero la OMS debería ser muchísimo más cuidadosa en su comunicación sobre un asunto tan delicado.