Principia Marsupia

Cómo las mascarillas salvaron a decenas de clientes de una peluquería

El uso de mascarillas es fundamental si queremos controlar la pandemia.

El Centro de Control de Enfermedades de EEUU acaba de publicar un estudio de un caso de coronavirus en una peluquería. El uso de mascarillas salvó a decenas de clientes.

Esta es la historia:

El 12 de mayo de 2020, una peluquera de Springfield (Missouri), desarrolló síntomas respiratorios y continuó trabajando con sus clientes hasta el día 20 de mayo, cuando recibió un resultado positivo de la prueba PCR por coronavirus.

Un segunda peluquera, que trabajaba en el mismo salón, empezó con los síntomas el 15 de mayo y trabajó también el 20 de mayo. Al conocer que su compañera había dado positivo, se sometió a un test que confirmó que ella también estaba contagiada y cerraron la peluquería.

Durante esos días un total de 139 clientes fueron atendidos directamente por las peluqueras. Después del rastreo los contactos de las autoridades de Salud Pública y de dos semanas de seguimiento a todos ellos, no se detectaron casos de COVID-19 ni entre los 139 clientes expuestos ni en sus contactos secundarios.

No hubo contagios porque en la peluquería utilizaban mascarillas: los maridos y los hijos de las peluqueras, que tuvieron contacto con ellas fuera de su trabajo (y por tanto sin mascarillas), sí se contagiaron.

Una de las características que hace de este virus un enemigo tan poderoso es que puede transmitirse por personas que nunca desarrollaran síntomas ("asintomáticos") y por aquellos que aún no los han desarrollado ("presintomáticos"). Es más: los presintomáticos alcanzan el máximo de carga viral días antes de empezar a sentir molestias.