Principia Marsupia

¿En qué se parecen y en qué se diferencian las vacunas de Moderna y Pfizer?

La compañía Moderna ha anunciado hoy los resultados preliminares de la Fase III de su ensayo clínico (la última antes de poder conseguir la autorización final), y la conclusión parece optimista: más de un 90% de los vacunados quedan protegidos frente al coronavirus.

La vacuna de Moderna utiliza la misma tecnología que la de Pfizer. Entonces, ¿en qué se parecen y en qué se diferencian?

Para explicarlo, tenemos primero que entender la estructura de este coronavirus.

El coronavirus es una especie de bolita rodeada de espinas. Dentro de la bolita se encuentra su ARN: ese ARN es el "libro de instrucciones" que tiene el coronavirus para multiplicarse dentro de nuestras células.

El ARN, ese hilillo que está dentro del virus, está formado por unas 30.000 "letras". Esa secuencia empieza así:

Esas 30.000 letras son "las instrucciones" para fabricar un virus nuevo. Una parte de esas 30.000 letras contienen la información sobre cómo construir las espinas.

Hay muchas vacunas en desarrollo frente al covid, pero las podemos clasificar en tres grandes grupos:

1) Vacunas tradicionales: se debilita al virus en un laboratorio (en el caso de las llamadas vacunas atenuadas) o se "mata" al virus (en las llamadas vacunas inactivadas). A continuación, el virus atenuado o inactivado se introduce en el cuerpo y así nuestro sistema inmunitario aprende a luchar contra él.

2) Vacunas de vector viral: Utilizando otro virus (diferente al coronavirus) que no sea peligroso para los humanos y metiendo dentro de ese otro virus el trozo del ARN del coronavirus. Por ejemplo: coges el virus que provoca el catarro en los chimpacés, lo atenúas para asegurarte que no provoque ningún problema en los seres humanos y le metes dentro el ARN del coronavirus. La vacuna consistirá en inyectarnos ese virus de chimpancé que lleva en su interior ARN del coronavirus.

Nuestro sistema inmunológico reconocerá el "virus de chimpancé debilitado" y aprenderá que el material genético de la espina del coronavirus es algo contra lo que luchar.

Así funciona la vacuna de Oxford: al virus de chimpancé atenuado (que se llama ChAdOx1), le introduces el ARN (traducido a ARN) que contiene las instrucciones para fabricar las espinas del coronavirus.

3) Vacunas genéticas: en vez de meter en nuestro cuerpo el coronavirus entero, los científicos cogen un trozo de su material genético (por ejemplo el trozo de ARN del virus que da instrucciones sobre cómo construir las espinas). Ese trozo de ARN del virus se introduce en nuestras células. Nuestras células se pondrán a seguir las instrucciones de ese ARN y fabricarán las espinas del virus. Una vez las espinas estén fabricadas, nuestro sistema inmunitario detectará que se trata de algo raro y aprenderá a reconocerlas y luchar contra ellas.

Problema de estas vacunas genéticas: ¿cómo haces para meter un trozo de ARN del virus dentro de nuestras células?

Utilizando una "bolsita de grasa" dentro de la cual metemos el ARN del coronavirus. En términos técnicos, a esta bolsa de grasa se le llama una "nanopartícula bilipídica". La bolsita de grasa se fusionará con la membrana que rodea nuestras células (que también es una bolsita de grasa), y así el ARN termina dentro de nuestras células.

Las vacunas de Pfizer y Moderna son, precisamente, las que utilizan esta tecnología de nanopartículas de grasa para introducir el ARN.

¿En qué se diferencian?

En principio no deberían ser muy diferentes porque utilizan la misma tecnología, aunque según ha anunciado Moderna su vacuna podría transportarse a una temperatura de -20ºC mientras que la de Pfizer necesita -80ºC.

Esta diferencia tiene profundas implicaciones a nivel logístico en la distribución: una temperatura de -20ºC se puede conseguir en un congelador como el que hay en cualquier hogar. Para -80ºC necesitas congeladores que sólo existen en los centros científicos.