Principia Marsupia

Por qué las vacunas sí funcionarían frente a la variante británica del virus

Fuente: National Institutes of Health

La situación de la pandemia en el Reino Unido es desastrosa: hay ahora mismo casi el doble de hospitalizados que en el peor momento de la primera ola.

Fuente: Our World in Data

La evolución tan rápida de los contagios podría deberse a que la nueva variante del coronavirus es más contagiosa, según explicaba un informe del Imperial College la semana pasada.

Según los últimos datos del Instituto de Estadística de Reino Unido, en Londres, el 80% de los nuevos contagios ya son de la nueva variante del virus:

Con la distribución de la vacuna ya en marcha, la siguiente pregunta era evidente: ¿las vacunas funcionarán frente a la nueva variante del virus?

Pues parece que sí. Así lo indica un trabajo (aún no publicado) por biólogos estadounidenses.

Pero, empezemos por el principio: ¿qué es esto de la "variante británica" del virus?

Como hemos contado otras veces en el blog, igual que los humanos tenemos el ADN, el coronavirus también tiene su material genético. En el caso del virus se llama ARN.

Ese material genético es el "libro de instrucciones" del virus para reproducirse.

El ARN del coronavirus está formado por 30.000 letras. Empieza así (en este caso traducido a ADN):

... y así hasta completar las 30.000 letras.

Al multiplicarse, el virus a veces se equivoca y cambia una letra por otra. Por ejemplo: cambia una letra "g" por una letra "u". Las otras 29.999 letras siguen igual, sólo hay una letra de diferencia. A eso se le llama una mutación.

El nuevo virus con esa mutación será un poquitito diferente al virus antiguo.

Las mutaciones se pueden ir acumulando y irán apareciendo "variedades" del virus que tendrán más de una letra de diferencia respecto al virus original.

¿Qué consecuencias tiene la aparición de mutaciones?

El virus está compuesto de varias "partes". Las principales son el ARN, la capa de lípidos que lo protege, una proteína de esa capa y la espina con la que se engancha y se introduce en nuestras células.

En este diagrama tenéis representadas esas 4 partes del virus:

Como el ARN es "el manual de instrucciones" del virus para crear nuevas copias, si aparecen por ejemplo mutaciones en la parte del ARN que codifica la espina del virus, la espina de la nueva variante será ligeramente diferente.

¿Sabemos dónde están las mutaciones de la variante británica?

Sí.

Por ejemplo, en la parte del ARN que describe la espina del virus, las mutaciones están en las posiciones marcadas con color en el siguiente gráfico:

Ahí es donde estará la diferencia entre la espina del virus original y la espina de la nueva variante.

Vale, pero ¿qué tiene que ver esto con el funcionamiento de las vacunas?

Las vacunas hacen que desarrollemos anticuerpos frente al virus. (En realidad, no sólo anticuerpos, pero los anticuerpos son la parte fundamental).

Los anticuerpos se enganchan a "partes" muy concretas del virus para evitar que se introduzca en nuestras células.

Si esas "partes" del virus a las que se enganchan los anticuerpos han cambiado en la nueva variante del virus respecto al virus original, entonces los anticuerpos desarrollados para el virus original no funcionarían frente a la nueva variante.

¿Y cómo han hecho en el estudio?

Los investigadores extrajeron sangre a 579 pacientes de covid.

De esa sangre de cada uno, extrajeron los anticuerpos que habían desarrollado.

De los anticuerpos de los 579 pacientes, sólo los anticuerpos de dos pacientes se enganchaban a partes del virus donde había mutaciones.

Eso significaría que sería extremadamente improbable que los anticuerpos creados por una vacuna frente al virus original no funcionasen frente a la variante.

Debemos ser aún cautelosos pues se trata de un estudio aún no publicado, pero sería una gran noticia viendo lo que está ocurriendo con la pandemia en Reino Unido.