Principia Marsupia

Así ha sido un año de mutaciones del coronavirus

NIAID-RML

Jamás se había seguido la evolución de un virus con tanto detalle como ha ocurrido con el SARS-CoV-2, el patógeno responsable de la Covid.

Que el virus mutase y apareciesen variantes era inevitable: los virus viven mutando. Durante el último año, los científicos han ido describiendo esas mutaciones en directo. Vamos a repasar los momentos más relevantes en la evolución del virus.

Enero de 2020: se publica la primera secuencia genética del coronavirus

El 10 de enero de 2020 se publicó la primera secuencia genética del coronavirus. La podéis ver completa en este link.

El genoma del virus son 29,903 "letras" (llamadas nucleótidos). Aquí tenéis las primeras traducidas a ADN:

Una vez entran a las células, los virus se multiplican haciendo copias de sí mismos.

Pero al hacer esas copias, a veces se "equivocan" y cambian una letra por otra letra. El nuevo virus, que tendrá una letra de diferencia con el original, es una mutación.

¿Y cuántas secuencias genéticas diferentes tenemos ahora?

Los científicos comparten las diferentes secuencias genéticas en una plataforma llamada GISAID.

Hasta ahora hay 587.000 secuencias completas del virus, cada una de ellas anotada con la fecha y el lugar donde se extrajo el virus.

Comparando todas esas secuencias y viendo en qué letras se diferencian, podemos describir todas las mutaciones.

La inmensa mayoría de las mutaciones crea virus "menos eficientes" y desaparecen. Pero algunas ocasiones, aparece una que ofrece una ventaja evolutiva (por ejemplo, transmitirse más rápido o infectar más fácilmente las células). Esas son las mutaciones importantes.

Cómo bautizar a las mutaciones

Antes decíamos que el código genético del virus consiste en unas 30.000 letras a las que se llama nucleótidos. Pero también puede describirse en términos de unos componentes llamados "aminoácidos".

Tres nucléotidos constituyen un aminoácido.

Así la mutación llamada "D614G" significaría que, en la posición 614, el aminoácido llamado glicina (representado por la letra G) ha sido sustituido por aminoácido llamado ácido aspártico (representado por la letra D).

¿Cuáles han sido las mutaciones más importantes durante la pandemia?

D614G.- La mutación que se hizo dominante en la pandemia a partir del mes de julio.

E484K.- Una mutación en la posición 484 donde el ácido glutámico (E) es sustituido por la glicina (K). Esta mutación consigue escapar de algunos anticuerpos generados frente al virus original.

N501Y.- Mutación en la posición 501 donde la asparagina (N) cambia por tirosina (Y). Esta mutación consigue que el nuevo virus se "enganche" más fácilmente a las células.

Las mutaciones se aglutinan

Hasta ahora sólo hemos considerado mutaciones individuales del virus.

Pero las mutaciones se pueden ir acumulando y así podemos construir el "árbol familiar" del virus:

Fuente: https://nextstrain.org/ncov/global

¿Este virus ha mutado rápido o ha mutado despacio?

Para ser un virus de ARN, las mutaciones son relativamente lentas. De media, cambia unos 2 nucleótidos cada mes.

En comparación, la gripe muta a razón de 4 nucleótidos por mes y el VIH lo hace a 8 nucleótidos al mes.

¿Cuándo se considera que ha aparecido una "nueva variante" del virus?

Cada una de las ramas que véis en el árbol de familia, es un virus algo diferente.

Pero sólo se consideran "variantes" a aquellas que cambian de alguna manera sustancial el funcionamiento del virus. Por ejemplo: si lo hace más transmisible, o si provoca una enfermedad más grave o si consigue zafar a los anticuerpos desarrollados frente al virus original.

¿Qué variantes han aparecido? 

Las tres variantes más destacadas por ahora son las llamadas coloquialmente "variante británica", "variante brasileña" y "variante sudafricana".

Esas tres variantes comparten la mutación N501Y. Además, la variante sudafricana y la brasileña también comparten la mutación E484K.

En la siguiente tabla podéis encontrar las principales mutaciones que se encuentran en cada variante y cuál es su efecto en transmisibilidad, letalidad y eficacia para evadir las vacunas.

Fuente: CDC