Principia Marsupia

¿Qué ha pasado con la vacuna rusa en Brasil?

La agencia reguladora de medicamentos de Brasil decidió esta semana no autorizar la vacuna rusa Sputnik-V frente a la covid.

Esta vacuna ha sido aprobada por 62 países, la mayoría en Asia, África y América Latina. En Europa sólo Hungría la ha autorizado. La Agencia Europea del Medicamento aún no ha concluido su evaluación.

El rechazo de los reguladores brasileños ha desatado un lío diplomático con Moscú, pues la vacuna la distribuye el RDIF, el fondo soberano que depende directamente del gobierno ruso.

Hace unas semanas ocurrió algo parecido con Eslovaquia: los reguladores sanitarios dijeron que habían recibido dosis con una composición diferente a la esperada y no habían obtenido la información requerida. Rusia ordenó a Eslovaquia que le devolviera las vacunas por una violación del contrato.

Más allá de los líos geopolíticos, en este post os propongo que exploremos la principal alegación de los reguladores brasileños porque eso nos permite entender cómo funcionan y cómo se desarrollan las vacunas que comparten tecnología con la rusa.

¿Cómo funciona la vacuna rusa?

Con una tecnología llamada ‘vector de adenovirus’.

Es la misma que utilizan también las vacunas de Janssen o AstraZeneca. (Las vacunas de Pfizer y Moderna utilizan una tecnología diferente llamada ARN-m).

¿En qué consiste una vacuna de ‘vector de adenovirus’?

Los adenovirus son una familia muy amplia de virus que pueden contagiar a los humanos. Estos virus son diferentes que el coronavirus.

La idea central es coger un adenovirus y modificarlo para que su material genético contenga las instrucciones para fabricar la espina del coronavirus.

Una vez inyectado, el adenovirus se introducirá en algunas células, y esas células leerán su material genético y se pondrán a producir la proteína de la espina del coronavirus. La espina será detectada por nuestro sistema inmunitario que aprenderá así a luchar contra el coronavirus si alguna vez se lo encuentra de verdad.

Dicho de otra manera: el adenovirus se utiliza como un vehículo para llevar a nuestras células información sobre el coronavirus.

¿Y no es peligroso inyectar un adenovirus?

En principio no debería haber problema por dos motivos:

1) Los adenovirus que se utilizan no son peligrosos. AstraZeneca utiliza un adenovirus de chimpancé. Janssen utiliza un adenovirus una familia llamada ‘serotipo 26’. La vacuna rusa utiliza un adenovirus de ‘serotipo 26’ para la primera dosis y un adenovirus de ‘serotipo 5’ para la segunda dosis.

Estos adenovirus ‘al natural’ provocan en principio infecciones leves o asintomáticas en la mayoría de las personas.

2) Los adenovirus de las vacunas no son adenovirus ‘al natural’, sino que están modificados para que no se puedan reproducir. Al adenovirus se le quita el gen de una proteína llamada ‘E1’ sin la cual no puede reproducirse.

Así una vez un adenovirus entra a una célula y deposita el material genético del corovinavirus, el adenovirus no se multiplica. (Y por lo tanto el adenovirus no provoca una infección).

Dicho de otra manera: los adenovirus están ‘capados’ para no poder reproducirse en nuestro organismo.

Pero eso crea un problema en su producción

Cuando estás produciendo la vacuna necesitas que esos adenovirus modificados genéticamente se multipliquen para conseguir muchas dosis. ¿Cómo se va a multiplicar si los has modificado para que no se multipliquen?

Cultivándolos en células humanas también modificadas que le aportan al adenovirus el gen E1 que le habías quitado.

¿Cuál es el problema que han encontrado los reguladores brasileños?

Según los reguladores brasileños, en las dosis de la vacuna rusa que han analizado había adenovirus que sí se podían multiplicar.

¿Eso significa que la vacuna rusa es peligrosa?

En principio no porque, como decíamos antes, los adenovirus que se utilizan no son peligrosos.

Pero, aunque no sean peligrosos, la vacuna no debería contener adenovirus que se multipliquen.

¿Y ahora qué ocurre con esta vacuna?

La vacuna rusa sigue poniéndose en muchos otros países. Habrá que estar atentos a los datos de efectividad en esos países.