Principia Marsupia

Detectan colisiones superenergéticas de agujeros negros del universo

Los seres humanos vemos el mundo que nos rodea a través de los ojos. En términos de la Física, nuestros ojos son 'detectores' de luz. La luz visible no es más que un tipo de vibración del campo electromagnético.

A principios del siglo pasado, Albert Einstein predijo que los objetos del Universo no sólo emiten luz, sino que también pueden emitir otro tipo de ondas diferentes: las vibraciones del espacio-tiempo.

¿Qué son las 'vibraciones del espacio-tiempo'?

El espacio-tiempo es la estructura del Universo donde vivimos. Para especificar un evento basta con dar la localización (espacio) y el momento en el que ocurre (tiempo).

Podéis imaginaros el espacio-tiempo como una especie de cuadrícula. Si el Universo estuviese vacío sería algo así:

Crédito de la imagen: ESA

Pero Einstein nos enseñó que los objetos del Universo (por ejemplo, el Sol y los planetas) causan que el espacio-tiempo se deforme:

Crédito de la imagen: ESA

Como podéis ver en la imagen, la Teoría de la Relatividad de Einstein afirma que cuanto más masivo es un objeto, más deformación causa en el espacio-tiempo.

Otra de las consecuencias de esta teoría es que si dos objetos masivos colisionan, crearán unas ondas que se expandirán por el espacio-tiempo. Algo así:

Crédito de la imagen: ESA

A estas ondas se les llama 'ondas gravitacionales' y no son más que fluctuaciones del espacio-tiempo.

¿Cómo detectar las 'ondas gravitacionales'?

Para detectar las ondas gravitacionales los científicos han construido un aparato llamado LIGO. La idea es la siguiente:

Un láser emite un rayo de luz que después se divide en dos: cada uno de esos rayos va a reflejarse a dos espejos situados a la misma distancia.

Crédito de la imagen: LIGO

Los caminos que siguen ambos rayos son perpendiculares. Ahí está la clave porque si una onda gravitacional pasa por nuestro experimento, el espacio tiempo se deformará y uno de los caminos resultará un poco más largo que el otro camino.

Si esto ocurre, los dos rayos de luz presentarán interferencias que se pueden detectar.

¿Y el aparato ha conseguido detectar ondas gravitacionales?

Sí. Los científicos han presentado hoy los resultados de cuatro meses de investigaciones en tres instalaciones diferentes (dos en EEUU y una en Italia).

Han detectado 35 eventos diferentes. Dos de ellas corresponden a la colisión entre agujeros negros gigantes.