Diario de un altermundista

No puede haber equidistancia

Israel está bombardeando Palestina en su enésima represalia y ha matado a más de 200 civiles, la mitad de las víctimas de los ataques del ejército israelí son mujeres y niños. Pero esto no es noticia, ya ha pasado demasiadas veces.  En la última operación militar de Israel contra Palestina, llamada Margen protector, una voz pre-grabada avisa por teléfono a sus víctimas unos minutos antes de que su casa vaya a ser destrozada por un misil. Israel continua con su estrategia de conquista de un territorio que quieren para ellos solos. La mejor forma de conseguirlo, el exterminio del otro, por la vía rápida (bombardeos) o haciendo la vida más que difícil imposible, forzando al pueblo palestino al exilio. Nadie duda de las intenciones de Israel, pero nadie hace nada para pararle los pies.

Israel tiene uno de los ejércitos más potentes del mundo, con 177.000 efectivos. En términos relativos, se calcula que 22 de cada mil habitantes israelís son militares, un indicador diez veces superior a la media europea y 5 veces mayor que la de EEUU o de la OTAN en su conjunto. A los que hay que sumar 565.000 reservistas. Este ejército gasta anualmente más de 15 mil millones de dólares, que deben ser muchos más si se tiene en cuenta el coste de la ocupación militar en su globalidad.  A ello hay que sumar un nivel de armamentismo extremo, cientos de aviones de combate (entre 460 y 680), miles de tanques y blindados (al menos 3870, solo superado por cinco países). Además, con 200 cabezas nucleares estimadas, pero no anunciadas oficialmente, Israel forma parte del club nuclear sin el control del Tratado de No Proliferación.

En definitiva, en el conflicto Israel-Palestina no hay simetría, el discurso de la equidistancia no vale. Aquí hay claramente víctimas y victimarios. No es una guerra, no hay dos partes, una aplasta a la otra, militarmente y de muchas otras maneras. Las respuestas violentas de algunos grupos palestinos no son aceptables, ni tampoco la mejor estrategia para la liberación del pueblo palestino, ya que la única salvación vendrá del apoyo internacional. La violencia, aunque sea mínima, no es la mejor manera de conseguirlo. Y a ojos de muchos, legitiman la estrategia belicista israelí. Como sociedad civil no podemos más que exigir que se ponga freno a esta barbarie. Esta tarde podemos y debemos hacerlo, seguro que tenemos cerca una manifestación o concentración convocada.