Diario de un altermundista

Una enfermedad de pobres

Hace cien años, un medico Brasileño, Carlos Chagas, demostró que los monos son susceptibles a una enfermedad parasitaria cuyo portador es un bicho que vive en América Latina. Estos bichos hacen sus casas en las grietas de las paredes y los agujeros de los techos, en las casas de las zonas rurales y las barriadas urbanas que están hechas con barro y paja. Llevan el parásito que causa Chagas en su saliva y heces. La mayoría de la gente que llegan a las clínicas de Bolivia no han oído nunca nada sobre el Chagas. Hoy en día, entre 16 y 18 millones de personas están infectadas por este parásito. A pesar de esto, la mayoría de la gente nunca ha oído hablar de ella. La enfermedad de Chagas es exclusiva de América Latina y se cobra la vida de más gente que cualquier otra enfermedad parasitaria, malaria incluida. En Bolivia, se estima que una de cada cinco personas está infectada. Entonces, ¿por qué se conoce tan poco sobre esta enfermedad? Es sencillo, porque afecta a los pobres. Mientras, las farmacéuticas desarrollando otra crema contra el envejecimiento o pastillitas para no pegar un gatillazo. Afortunadamente para Médicos sin Fronteras es una prioridad. Algo es algo.