Diario de un altermundista

Utopía Bassiana

Ayer tuvo el gusto de asistir a la última obra de Leo Bassi, Utopía. Este polèmico humorista, payaso o bufón, como a él le gusta denominarse, que arremetió contra la derecha...y la izquierda, nos hizo reir, pensar y soñar. Plantearse que estamos en el año 74.000 de la Historia de la humanidad (desde el hallazgo de la primera pintura del ser humano) es un buen ejercicio para ver que el cambio es posible e irremediable, pero no inmediato. De hecho, uno de nuestros problemas (y también de la izqueirda) es que vivimos en la era de la prisa, a la que el orden capitalista nos ha llevado y queremos cambios ya, aquí y ahora. Aunque yo creo que el capitalismo caerá antes de lo que pensamos -me quedo con la predicción del prestigioso pensador norteamericano Immanuel Wallerstein de que en 30 años el sistema ahora hegemónico habrá caducado. Pero quizá no tenemos que ser tan optimistas como para pensar que el cambio será automático y no traumático. Leo dijo que nosotros no lo veríamos, que nuestro trabajo de hoy, nuestra forma de ser diferentes, provoca cambios en nuestras vidas presentes, pero sobre todo proyecta un futuro mejor, si trabajamos por él, como hizo su abuelo, payaso en el frente del lado francés de casualidad y bufón en guerra.

Este señor no es un "come mierda" (como múchos le conocen de sus apariciones en la tele), es un artista que sabe hacer uso de su talento para transformar la sociedad y que no duda en posicionarse y decir en voz alta las verdades que todos nos callamos, por una especie de autocensura enfermiza. Necesitamos más artistas comprometidos, necesitamos más Bassis.