Diario de un altermundista

Hipocresía antiabortista

La próxima manifestación de los colectivos ultra conservadores será, como no, contra el aborto. Un tema que es ahora uno de las caballos de batalla de la derecha española, olvidando por otro lado que en la época en que gobernó Aznar también existía una ley similar a la que ahora se quiere aprobar y que se realizaron un elevado número de abortos bajo su mandato. Pero vayamos más allá de la anécdota u oportunidad política que el PP quiere aprovechar para desgastar al gobierno de su adversario. El aborto no es un tema de consenso en la sociedad española. La izquierda no se pone de acuerdo en el alcance que debe tener, mientras la derecha se opone ferozmente, al menos de boquilla. Porque tanto unos como otros, cuando se encuentran en la tesitura de afrontar un embarazo no deseado, en muchos casos también hacen uso de él. La ley sobre el aborto que ahora se plantea no pretende el aborto libre, sino asegurar el acceso a esta práctica a quienes no pueden hacerlo en las clínicas privadas. Porque hasta ahora el aborto era libre hasta un plazo similar al que se propone, siempre que acudieras a la iniciativa privada, donde te aseguraban un certificado médico que te hacía estar dentro de la ley por una "módica" cantidad de dinero. Es decir, la ley de plazos trata principalmente de facilitar el acceso a la sanidad pública a quien quiera interrumpir su embarazo, lo que me parece justo. Además las condiciones concuerdan en general con las ya aceptadas por la sociedad europea. La protesta de Aznar, el negacionista del cambio climático y ahora del aborto, no es más que hipocresía disfrazada de oportunismo político. El aborto con ciertas limitaciones de carácter científico y moral es hoy en día una práctica común que aporta importantes dosis de libertad a las mujeres, que son quienes finalmente cargan con el embarazo. Si bien es cierto que un buen número de quienes se manifiestan lo hacen desde el más profundo convencimiento y hay que respetar su opción personal e incluso sus reivindicaciones, no son mayoría. Creo que hay mucha hipocresía entre muchos de los manifestantes del próximo sábado. Lo único que les deseo es que no les pase como a Sarah Palin, no por ellos, sino por sus hijas.