Diario de un altermundista

Odio ideológico

Matar por odio debe ser una de las "razones" principales de los asesinos que tanto abundan. Debe haber también muchas otras sinrazones que se me escapan ahora mismo, pero lo verdaderamente importante de esta sentencia es condenar explícitamente el odio ideológico de este individuo, lo que han llamado los jueces discrepancias de pensamiento. Veamos para qué nos sirve este triste ejemplo. Porque el odio no es algo que falte en nuestras vidas, sea ideológico, de pensamiento, de diferencias de clase social, de opción sexual, de género... No sé cuánto odio podremos combatir en los tribunales, pero mucho deben cambiar las cosas para que las denuncias por odio no se multipliquen. ¿O será que en este caso teníamos el odio grabado en video, lo difundieron por la televisión y se clamó justicia en los medios de comunicación? En caso de que el odio lleve a algún energúmeno, probablemente a muchos, a agredir a su mujer por discrepar de su machismo, a su vecino inmigrante por ser extranjero, a un sin techo por ser pobre, a su primo gay por elegir una opción sexual diferente, a su conciudadano transexual por querer cambiar su cuerpo, a su hermano de izquierdas por no ser de derechas y viceversa,... ¿reaccionará la justicia tan diligentemente? No se trata de desconfianza en los jueces, pero sí creo que adolecen de los medios e incluso la libertad para condenar tanto odio. Y qué decir de las víctimas que a duras penas pueden acceder a un abogado en condiciones. Con la estremecedora satisfacción de que se ha hecho justicia, me temo que denunciar el odio no está al alcance de todos, aunque sobre todo no está al alcance de quienes son odiados por sistema.