Diario de un altermundista

Cultivar el miedo

Dicen que una de las medidas más utilizadas y efectivas para controlar la población es el miedo. Porque el miedo paraliza, nos reprime de expresar lo que sentimos, con miedo no nos posicionamos, no decimos lo que pensamos, no protestamos, no salimos a la calle, no cuestionamos el "sistema". Miedo sentimos por muchos aspectos de la vida, algunos parecen inevitables, como el miedo a no sentirse aceptado, al olvido, a la indiferencia, al desamor, al fracaso... aunque éstos bien podrían ser miedos culturales. Pero el miedo del que hablo es el estructural, el que nos puede hacer perder la posibilidad de que podemos cuestionar lo que no nos parece bien en un momento determinado dado. Yo no sé ustedes, pero cuanto más miedo he sentido en mi vida ha sido al cruzarme con algún militar armado hasta los dientes en algún país de escaso desarrollo democrático, o en conflicto armado, o también aquí, con los antidisturbios, durante alguna manifestación o momento de tensión similar. Pero el caso que me ha hecho pensar esta vez en el miedo es más cercano, el que me sorprende siempre que voy a la biblioteca de la UB del Raval en Barcelona, donde además de poner tornos para evitar el paso a quien no tenga carnet universitario, hay guardias de seguridad privada controlando el paso. Al verlos me invade una sensación de miedo que me hace pensar que algo terrible contra mi integridad debe estar pasando en esta biblioteca, para que haya guardias de seguridad que me deban proteger. Es como en Israel, donde hay un control exhaustivo a la entrada a lugares públicos, o como en los aeropuertos, o en algunos trenes (por cierto, ¿qué sentido tiene poner controles en los trenes de largo recorrido y no en los de cercanías, cuando los terribles atentados del 11-M fueron en estos últimos?) y en muchos otros lugares públicos y privados. Pero parece un poco de teoría de la conspiración pensar que nuestros gobernantes tomen ciertas decisiones para aumentar el nivel de miedo. ¿No será todo casualidad, resultado del miedo que puedan tener a perder las próximas elecciones? Aunque quizá no sea esto, porque en países no democráticos el miedo se cultiva igual o más que aquí.