Opinión · Diario de un altermundista

No a la intervención militar en Libia

Dan ganas de hacer algo en Libia, es verdad. Porque hay un terrible dictador que tiene la fuerza de las armas y del dinero y de militares que las usan contra la población civil, armada o no, que quiere un cambio de régimen como los acontecidos en sus países vecinos. ¿A quién no le hubiera gustado un mayor apoyo de la comunidad internacional democrática para impedir que Franco ganara la guerra en España? Quizá si no hacemos nada, Gadafi gane tranquilamente la contienda y todo vuelva al statu quo anterior, en el que nos suministraba regularmente y con eficiencia gas y petroleo. ¿Será esto lo que realmente quieran Europa y Estados Unidos? ¿o de verdad quieren la democracia y libertad para el pueblo libio?

La experiencia nos muestra que los intereses particulares de los estados priman en todo caso sobre cualquier otro interés. Quienes hablan de intervenir militarmente en Libia están pensando en el beneficio que esto les puede reportar, o el perjuicio que les puede evitar. El resto es la manera en que deben transmitir el mensaje a sus electores, que se posicionan mayoritariamente contra las intervenciones militares y guerras en general. Así que si se interviene o no en Libia, y la manera en que se haga, dependerá de cómo evolucionen los acontecimientos. A eso están esperando, a ver si Gadafi gana la guerra y deben buscar la manera de volver a comprarle sus recursos naturales al mejor precio posible. Porque, ¿quién les asegura que los precios serán los mismos si triunfa la revolución? La hipocresía de los gobernantes occidentales es evidente y poco se puede confiar de sus buenas intenciones cuando hablan de intervenir militarmente en Libia.

Pero, ¿hay alternativas a la intervención militar, que ayude y consiga que caiga Gadafi y que se dé un proceso de transformación política hacia la democracia en Libia? Las maneras en que la comunidad internacional puede acabar con una dictadura son muchas y para ello no es necesario mayor destrucción y muerte de la que ya hay. Además, serían muchos los libios que verían con recelo una intervención occidental y que rechazarían una ocupación “liberadora” (como las de Afganistán e Irak).

Si quisieramos una libia democrática y en paz, deberíamos ponernos manos a la obra en todos los ámbitos, excepto en los militares o violentos. Bloquear de forma absoluta política y económicamente a una Libia en manos de Gadafi o de cualquier otro dictador es posible y trabajar por salidas negociadas al conflicto actual, puede que no nos hicieran sentir tan bien como cuando nos sentimos ganadores absolutos y hemos aplastado al contrincante, pero evitaría más muertes de tanta gente que en Libia lo único que quiere es lo que cualquier persona, vivir en paz y libertad, pero vivir. Las soluciones al conflicto libio también son no militares. Sí a la intervención de la comunidad internacional ahora en Libia y en tantos otros lugares donde hay dictaduras para que sus poblaciones puedan elegir su propio futuro en libertad, pero sin más hipocresía ni más violencia; y si para ello tenemos que pagar más por la gasolina, o coger menos el coche, o ir a menos velocidad, o lo que sea, bienvenido sea, si es ese realmente el objetivo.