Diario de un altermundista

Sobre liderazgo en los movimientos

Para hablar de liderazgo en los movimientos sociales, propongo distinguir en primer lugar los siguientes tres ámbitos. Uno es el de la política tradicional, donde existen partidos políticos con cierta estructura, donde el poder de decisión suele concentrarse en una cúpula, en el mejor de las cosas previamente elegida por votación, donde el liderazgo suele funcionar de arriba hacia abajo. Un segundo ámbito serían los movimientos sociales, que funcionan gracias al liderazgo de pocos o muchos, dependiendo del momento, que carecen de una estructura claramente definida y donde se apuesta principalmente por la horizontalidad. En tercer lugar situaría al Foro Social Mundial, que no es un nuevo partido político, ni un nuevo movimiento social, es más bien un espacio de encuentro, un instrumento para los movimientos sociales y una forma de aprendizaje para construir un mundo nuevo, alternativo al capitalismo, que ya se está construyendo gracias al trabajo diario de cada una de las organizaciones, colectivos, personas y movimientos sociales que en él se dan cita, y que están superando los vicios del mundo viejo que se ve reflejado en los partidos políticos y en algunos movimientos sociales.

En mi opinión, el Foro no necesita líderes concretos, porque su éxito radica en su carácter innovador y  en la ruptura con las viejas formas de hacer política, en la ruptura con el mundo viejo (capitalista). Los que llaman a la unidad en el Foro -habitualmente conseguida a través de la elección de un líder- olvidan que lo que nos une es el respeto a la diversidad y que ahí radica nuestro poder. La diversidad, pluralidad y horizontalidad son el arma que más daño puede hacer al sistema hegemónico actual, que es unificador, excluyente y jerárquico. Es por ello que ni Hugo Chávez, ni ningún otro político o dirigente social es el líder del proceso del Foro, porque no tiene líderes ni dirigentes, porque cada uno de sus miles de participantes son igual de importantes. Si bien es importante reconocer que los nuevos líderes de la izquierda de América Latina ayudan al proceso de cambio mundial, siempre y cuando apliquen políticas que vengan determinadas por sus movimientos de base, ajenos, al menos en mayor medida, a las dinámicas de poder. Chávez y Morales lo hacen en muchosde los casos, lo cual debemos apoyar desde el movimiento altermundista. Pero sin dejar de perder nuestra capacidad crítica y de influencia en sus políticas, para evitar tentaciones conservadoras.

Además, el carácter plural e incluyente del Foro permite ejercer influencia política desde él mismo, pero sin pretender hablar en nombre de todos sus participantes. Organizaciones y personas se pueden reunir y articular a su antojo, en total libertad y lanzar proclamas políticas con las que se identifiquen, y de hecho, así ocurre. Además, en el FSM ya se ha encontrado la forma de lanzar mensajes políticos de calado al mundo,a través de las asambleas que en él se celebran. El movimiento altermundista ve aumentada su capacidad de influencia política gracias a esta estrategia del Foro basada en la horizontalidad y la diversidad, lo que no quita que haya movimientos y corrientes poíticas que apuesten por la vía tradicional, con líderes concretos. Todo suma, y para conseguir un cambio real, debemos seguir sumando.