Opinion · Diario de un altermundista

¿Quién vende armas a Siria?

Siria ha comprado armas por valor de millones de dólares en el período 2006-2010. Muchas de estas armas deben estar siendo utilizadas en estos momentos contra la población civil y si la situación deriva hacia una guerra civil, como ocurrió en Libia, esta enorme cantidad de armamento tendrá todavía mayor protagonismo en el triste destino de quienes tengan que pasar por el trance de una confrontación armada dentro de su propio territorio. Y quien haya exportado armas a Siria será responsable de la violencia armada que allí se esté dando. Pero, ¿quién ha vendido durante los últimos años tal cantidad de armas al régimen sirio? EEUU tiene sus propias limitaciones de ventas de armamento a Siria, ya que lo considera un país hostil a los intereses norteamericanos. La Unión Europea embargó la venta de armas a este país en mayo de 2011, aunque algunas de las armas vendidas los años anteriores por Europa pueden estar siendo usadas hoy en Siria. Por ejemplo, en 2009, Alemania le vendió vehículos militares, Grecia aeronaves militares, e Italia cerca de 3 millones de euros en armamento sin especificar. En 2010, hicieron lo propio Reino Unido (municiones, dispositivos y sus componentes) y Grecia (aeronaves militares).

Si nos atenemos a los datos ofrecidos por el SIPRI, que recoge algunas de las ventas de armamento realizadas a Siria, en la última década encontramos que quienes aparecen como sus proveedores de armamento son países no occidentales. En concreto, se trata de Bielorrusia, Irán, Rusia y Corea del Norte. El eje del mal de George W. Bush casi al completo. Entre las ventas realizadas por estos países destacan 1500 misiles misiles Sniper antitanque, 700 blindados Grison, 500 lanzamisiles ligeros Grouse, 500 misiles antitanque Saxhor, 36 antiaéreos Pantsir y 24 aviones de combate Mig-29. Llama la atención la venta de 25 misiles Scud por Corea del Norte, célebres por su protagonismo en la Guerra del Golfo. Es decir, el ejército sirio está bien armado.

España no mantiene  relaciones comerciales con Siria en lo que a armamento se refiere. Pero cabe resaltar que en la última década le ha vendido más de medio millón de euros en concepto de material de doble uso (productos con fines civiles susceptibles de tener un uso militar). En un principio, el material de doble uso no tiene por qué alarmar, ya que su uso militar no es seguro. Sin embargo, en la legislación española sobre el comercio de armas existe un apartado especial para estos productos y tecnologías, por lo que la probabilidad de que acaben teniendo un uso militar es considerable. En la última década el comercio español a Siria de estos materiales ha sido ínfimo, salvo en 2009, cuando las exportaciones alcanzaron los 499.270 euros. Y quizá estas ventas sean objeto de alarma, tal y como revela un cable de Wikileaks –enviado por la Secretaría de Estado norteamericana a la embajada estadounidense en Madrid el 15 de enero de 2009–, titulado: “comerciante de metal español provee a entidades sirias de riesgo de proliferación”, en el que el Gobierno estadounidense mostraba su preocupación por la venta de material de doble uso español a Siria. En él EEUU informa de que, al menos desde 2003, la empresa española Aceros había mantenido relaciones comerciales con empresas sirias que creían que podrían estar actuando en nombre de la entidad responsable de la supervisión de las armas de destrucción masiva y programas de misiles de Siria. El cable alertaba de que Aceros estuvo involucrada en negociaciones para el suministro de una variedad de aceros y aleaciones de aluminio que pueden ser utilizados en componentes estructurales de misiles balísticos. El envío fue realizado a principios de noviembre de 2008 desde el Puerto de Castellón a bordo del mercante «Fast Independence», cuando una remesa de más de dos toneladas métricas de aluminio y acero partieron rumbo a Siria.

En definitiva, podemos afirmar que, al menos en el caso sirio, los países occidentales no parecen tener grandes intereses relacionados con el comercio de armas, lo que puede explicar su reciente determinación a la hora de ejercer la máxima presión diplomática sobre el régimen de Bashar al-Assad. El abundante negocio armamentístico ruso con Siria y la existencia de una base militar rusa en suelo sirio, explican la posición de rechazo rusa a un embargo militar. En ocasiones las relaciones internacionales son muy fáciles de entender. En el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas siempre priman los intereses particulares de cada país, lo que explica el veto de Rusia y China a las sanciones a Siria. No existen actos de caridad o buena fe entre estados, lo que prima es el “interés de Estado”.

En el caso español, volvemos a encontrar elementos sospechosos que pueden hacernos pensar que ha primado la codicia de algún empresario, con la connivencia del gobierno, al menos en la venta de tubos de acero que sacó a la luz la filtración de Wikileaks. Pero, por esta vez, los datos no son determinantes para acusar a España de irresponsabilidad con respecto a la venta de armamento a este país en conflicto. Pero existe un temor añadido, en el gobierno del PP el lobby industrial-militar está dentro del Ministerio de Defensa, lo que puede hacer que la aplicación de la normativa española y europea sobre comercio de armas  sea todavía más laxa de lo que ha sido hasta ahora. Porque, en el sector armamentístico y en muchos otros, cuanto menos regulación más negocio.