El socialismo es republicano

Una candidatura de unidad popular en Madrid, el carajal de la izquierda y la sombra de Syriza

Ayer se hizo público el pre-acuerdo alcanzado en la ciudad de Madrid por Ganemos y Podemos para concurrir en una candidatura única a las próximas elecciones municipales. Paralelamente, estamos asistiendo a un desmoronamiento de IU en Madrid, a una guerra soterrada dentro del PSOE y a una larga lista de ataques hacia los representantes de Podemos. Mientras, la derechona más casposa no sabe si frotarse las manos de gusto por el "tradicional cainismo de la izquierda española" o atrincherarse contra "el populismo radical con modelo Syriza" y no atender a nada más.

Tantos frentes donde acudir tienen al PP y a sus palmeros de las tertulias del régimen desbordados. El propio aparato, oxidado tras tantos años de estar en el poder, no ha sido capaz todavía de presentar candidatos para las municipales o las autonómicas en Madrid. Supongo que les resultará difícil encontrar a alguien fuera de la cárcel o no imputado.

De todos modos, tener candidatos elegidos en Primarias Abiertas no resulta ser garantía de nada. Sin ir más lejos, Tania Sánchez y Mauricio Valiente no pueden saber a estas alturas qué va a ser de ellos en las próximas semanas. Es una lástima que dos personas válidas, elegidas por un método tan democrático, se hayan visto inmersas en el fuego cruzado entre las dos almas de IU, el alma un poco rancia, rígida y algo amargada de la vieja guardia, y el alma joven, renovadora, arrolladora y fresca que representan Alberto Garzón y otros muchos militantes, no necesariamente jóvenes, por cierto. Como simpatizante de IU y persona que trabaja por la unidad de la izquierda, no puedo sino lamentarlo profundamente. Sobre todo porque, como ya he dicho en otras ocasiones, este momento para IU es renovarse o morir.

Aunque sea una lástima asistir a la debacle de un partido tan importante, el espectáculo que lleva ofreciendo el PSOE en los últimos tiempos ha hecho que nos lo tomemos con cierta naturalidad. Porque a nadie se le escapa que el PSOE es solo un cascarón aparentemente de izquierdas con un contenido neo-liberal inadmisible. Si nos hemos resignado a ver la destrucción del PSOE como partido de izquierdas, supongo que nos tomaremos el posible fin de IU como un mal menor. Y es que, en el PSOE, la única preocupación es mantenerse en el machito, aunque haya que apuñalar al compañero (o compañera). Alcanzar acuerdos con el PP y romper con IU simultáneamente no parece muy coherente con ser de izquierdas que digamos. Por no hablar del lamentable juego de tronos que se traen entre manos Susanita y P. Sánchez.

En Madrid, centro de todas las intrigas y de todas las guerras, asistimos perplejos a la batalla dentro de IU, a las denuncias varias del candidato Carmona y a la descarada pre-campaña con recursos públicos que está realizando la alcaldesa Botella, a falta de otra candidata peor. Lo único que nos reconcilia con la vida política es el pre-acuerdo entre Ganemos y Podemos para una candidatura ciudadana conjunta. Bastantes semanas de negociaciones parece que han dado su fruto. Aunque falta la ratificación por las respectivas asambleas ciudadanas, hay muchas probabilidades de que el acuerdo se materialice. Para la prensa digital ha sido la noticia destacada de las últimas horas, con unos titulares indicativos de la expectación generada, pero también del papel de mero comparsa al que se ha visto relegada IU en este proceso de confluencia en Madrid. No deja de ser curioso este último dato, puesto que todos los intentos de confluencia de los últimos años habían sido liderados por IU. Curioso pero previsible, ya que el afán de control y protagonismo de sus dirigentes dio al traste con todos los intentos en el pasado. Ha tenido que llegar algo nuevo, un partido nuevo, Podemos,  una agrupación de electores popular y democrática, Ganemos, para conseguir el consenso y la confluencia política.

Pero no todo ha sido perfecto en este proceso de acercamiento. Desde Ganemos, la queja generalizada de los participantes ha sido la falta de comunicación interna entre el grupo de Coordinación y los demás grupos de trabajo de Ganemos Madrid. Todo se justifica y perdona en un afán de llegar a la confluencia, pero habrá que mejorar el grado de respeto por quienes trabajamos de forma desinteresada en la agrupación, que somos quienes hemos hecho posible su existencia. Este punto deberá ser tratado, sin duda, en el próximo Plenario de Ganemos Madrid del 14 de febrero, en el que está previsto ratificar el pre-acuerdo con Podemos.

Como simpatizante de Podemos, he de decir que no me cabe la menor duda de que las bases ratificarán el pre-acuerdo alcanzado por la dirección de Podemos en Madrid, como viene siendo habitual en esta formación, en la que las posturas disidentes nunca ganan. En este caso me alegra mucho que vaya a ser así, pese a que he sido crítica en otras ocasiones.

En cuanto a los candidatos elegidos en las Primarias de IU, Valiente ha expresado su voluntad de concurrir a las Primarias de Ganemos-Podemos y aceptar el puesto de la lista que le corresponda si es elegido. En cuanto a Sánchez, supongo que deberá esperar a que se sustancie o no la denuncia que el PP ha presentado contra ella, por un lado, y a que se disipen todas las dudas sobre el futuro de IU en Madrid. Las próximas semanas van a ser muy duras para ella, por si no ha tenido bastante hasta ahora. Dedicarse a la política es muy exigente e incluso destructivo. No me gustaría estar en su piel.

Voy a finalizar con tres deseos. En primer lugar, deseo que el camino de confluencia emprendido en la ciudad de Madrid fructifique y sirva de ejemplo para otros procesos similares. En segundo lugar, deseo que las candidaturas ciudadanas de unidad triunfen el próximo mes de mayo. Y en tercer lugar, mi deseo es que los pasos iniciados por Syriza en Grecia sean la luz que alumbre nuestro camino y el de todos los pueblos del sur de Europa, que recuperemos la soberanía ciudadana, que consigamos un nuevo modelo productivo post-peakoil, que seamos capaces de construir una sociedad para las personas.

Vivimos tiempos de cambio; en nuestra mano está contribuir a que el cambio sea hacia una democracia social y no hacia una pseudodemocracia dictatorial. Espero que todos seamos consecuentes con esa gran responsabilidad.