El socialismo es republicano

Pedro “el enterrador” y su banda. Rescatemos el socialismo

Asistimos estos días a un nuevo y triste espectáculo ofrecido por el PSOE de Pedro Sánchez. La destitución de Tomás Gómez, en un vano intento por recuperar el control de la credibilidad electoral en Madrid, se ha saldado con la disolución de la FSM y un escrache en la sede de Ferraz por parte de los tomasistas. Suena a taurino, ¿verdad?. Los pedristas contra los tomasistas. Suena a taurino porque el PSOE se ha convertido en un partido viejo, rancio y desfasado. El aspecto de modelo de grandes almacenes de P. Sánchez no es suficiente para modernizarse, ya que su renovación debería incluir una demolición total de las viejas estructuras y un abandono del socioliberalismo, algo que no tiene visos de producirse. Han creído que bastaba con encalar la fachada, pero las grietas salen por todas partes. Es un partido con expediente de derribo, aunque sus inquilinos se resistan a abandonarlo. Como no anden listos, los van a aplastar los escombros.

Pero, hay otro modo de ser socialista, al margen del PSOE. El pasado sábado 7 de febrero, en Alcorcón, lo demostramos un grupo de mujeres y hombres reunidos en una jornada denominada Rescatando el Socialismo Democrático. Nos dimos cita gentes de pequeños partidos socialistas de todo el Estado, socialistas sin partido, incluso algunos compañeros que todavía militan dentro del PSOE pero son de alguna corriente crítica. Cierto es que intentamos convencerlos de que abandonen el barco que se hunde, pero hay que dar a cada persona su tiempo. Sí podemos decir que los acogeremos cuando tomen la decisión.

En ese encuentro, organizado por Alternativa Socialista, participaron compañeros de Murcia, Comunidad Valenciana, Cataluña, Andalucía, Galicia, Canarias, Castilla-La Mancha y Madrid. Muchos de ellos militan en pequeños partidos socialistas locales, otros no militan actualmente. Algunos partidos locales o regionales se han federado recientemente con Alternativa Socialista, mientras que algunos otros colaboran de forma fluida, aún sin formalizar la federación. Recibimos, además, numerosos apoyos de compañeros de andadura que no pudieron asistir. Todo esto que explico no es para dar autobombo, no, es para hacer ver que las personas socialistas de verdad nos estamos auto-organizando.

El debate durante la jornada fue enriquecedor y reconfortante. Comprobar que no se está solo en una aventura tan poco habitual es necesario para seguir adelante. Se abordaron temas cruciales, como la necesidad de constituir una red de grupos socialistas, crear un foro de debate, darnos apoyo mutuo en todo tipo de coyunturas y establecer mecanismos de comunicación de nuestra existencia al mundo. Acordamos autodenominarnos Rescatando el Socialismo Democrático, nombre que adoptaremos también para nuestras redes sociales en próximos días. Nuestra misión será la de preservar el espacio socialista para nuestra democracia, en vista de que el PSOE lleva otro camino contrario. Las personas asistentes al acto tenemos grandes esperanzas puestas en el gobierno de Syriza en Grecia, así como en un futuro cercano con todos los países de Europa gobernados por partidos progresistas. Desearíamos un gobierno socialista democrático para España, aunque somos conscientes del largo camino que nos espera. Sin embargo, trabajamos con el convencimiento de que nuestra tarea es necesaria, que hay que rescatar el socialismo democrático en España y que nuestra labor será esencial cuando se alcance el tan ansiado Proceso Constituyente. Pero, de momento, debemos trabajar en lo local. Las próximas elecciones municipales y autonómicas tal vez empiecen a dar los frutos de nuestro trabajo silencioso.

Pero, ¿qué es el socialismo democrático?

La principal característica del socialismo democrático es, tal como yo lo entiendo, la búsqueda de una transición democrática hacia el socialismo, frente al marxismo clásico que propugna un socialismo de Estado. Sería una transición de modelo por la vía electoral, en una especie de revolución pacífica, para llegar a una Constitución basada en la soberanía del pueblo, en la que se recogerían los derechos y libertades enumerados en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Podríamos llamarlo socialismo desde abajo,  frente al socialismo desde arriba (socialdemocracia) o de Estado (estalinismo). Otra característica importante sería la búsqueda de una  economía socialista autogestionada o libertaria, en lugar de una economía socialista de Estado, así como el fomento del cooperativismo y la autogestión del sistema productivo, buscando la descentralización de la economía.

Decía Schumpeter que el capitalismo no desaparecería por sus propias contradicciones, según la teoría de Marx, sino por una natural evolución debida a su éxito y a la sobreabundancia de bienes materiales que proporcionaba. Es evidente que se equivocaba. Pienso que la actual crisis energética mundial, debida la peak-oil, proporcionará las condiciones necesarias para el derrumbe del capitalismo. En cierto modo será por sus propias contradicciones, por su incapacidad para admitir los límites físicos del planeta y actuar en consecuencia. El capitalismo colapsará por falta de recursos, pero también por su exceso de regulación, que ha propiciado la concentración de la riqueza en muy pocas manos, con el consiguiente aumento de las desigualdadades y de la pobreza. La única vía democrática para salir de esa situación de colapso será el socialismo democrático, ya que solo una gestión democrática de los menguados recursos que tendremos, hará viable el sostenimiento de la población.

Sin embargo, paradójicamente, lo que sí ha logrado el capitalismo es arrasar la conciencia de clase, dejando a los empobrecidos ciudadanos sin referentes sociales de clase, sin ideología y sin organización sindical (salvo honrosas excepciones cercanas al anarquismo). Los trabajadores, laminados por el austericidio, son personas indefensas, pues no hay grandes partidos institucionales que los defiendan y carecen, de forma mayoritaria, de mecanismos sociales e ideológicos para organizarse como clase. En mi opinión, ese ha sido el gran logro del capitalismo: ha destruido a la clase trabajadora, pero no por enriquecerla, como creía Schumpeter. La cooptación de los antiguos partidos y sindicatos, hoy vendidos al poder económico, ha sido el elemento esencial para llegar a la situación actual de indefensión de la ciudadanía. Por tanto, lo esencial es que quienes todavía tenemos fuerzas para luchar contra el sistema nos unamos. Disgregados no tenemos fuerza, hace falta unirse en un frente común. Los verdaderos socialistas ya hemos empezado el proceso de unidad, y colaboraremos con todas las fuerzas sociales y políticas que tengan nuestros mismos objetivos: democracia y una sociedad justa e igualitaria, de acuerdo con los principios del Socialismo Democrático. Podríamos decir que Los rescatadores hemos empezado el camino.