El socialismo es republicano

Somos antisistema y nos acusarán sin tregua

El término anti sistema cambia de acepción según quien lo emplee. Para la derecha, los socioliberales y el sistema en general, es un término despectivo, aplicado a todo lo que se mueve a la izquierda del PSOE. Nos ven como el enemigo y no les falta razón, puesto que su sistema representa todo lo que detestamos y queremos cambiar.

Luego están las gentes sin conciencia ciudadana o de clase, que se informan por los medios vendidos al sistema. Ellos no tienen muy claro qué significa ser anti sistema, pero les parece que quemamos contenedores, vociferamos, queremos acabar con el bien y el orden y llevamos unas pintas muy guarras. Se quedan en la superficie, en las anécdotas que los medios les meten por los ojos, sin analizar las causas de nuestra actitud.

Existe una cierta clase de gente de izquierda moderada, si es que eso existe, que comprende que nuestras reivindicaciones tienen una base justa, pero les aterran los cambios y nos ven con temor. No votan al PP pero escuchan a Rajoy decir que somos radicales peligrosos y se les ponen los pelos de punta, pensando que el statu quo pueda desbaratarse.

Y enfrente de toda esa gente estamos nosotras, nosotros, los radicales antisistema que damos un significado positivo a esas palabras. Si el sistema nos expolia, nos esclaviza, nos ignora, es nuestro deber ser anti sistema. Somos radicales porque queremos llegar a la raíz de los problemas y resolverlos desde la misma raíz. Para nuestra gente no es un insulto que nos llamen anti-sistema, al revés, es un orgullo estar en el lado correcto. Porque lo correcto es luchar contra la opresión y la injusticia, contra la falta de derechos, contra la corrupción. El sistema pone el enriquecimiento de unos pocos por delante de la vida de las personas, por encima de la naturaleza. El sistema anula derechos fundamentales y libertades inalienables en favor de las necesidades económicas. En estas condiciones el sistema siempre nos tendrá enfrente.

Así que, amigas y amigos, preparad vuestra paciencia y vuestra templanza, que las vamos a necesitar. Los ataques a Guillermo, Rita, Carlos o Mauricio son solo el aperitivo. El sistema y todos sus acólitos y fieles nos van a someter a un acoso feroz y constante, les va su modo de vida en ello. Pero nosotras somos más, muchas más. Y lo que nos jugamos no es nuestro modo de vida, sino nuestra misma vida. Así que, demostremos tranquilidad e inteligencia, estrategia y capacidad de anticipación y de reacción. La razón y la justicia están de nuestro lado, solo debemos ser fieles a nuestros principios y no temer al futuro.

Lo curioso de todo esto es que todas y todos nosotros llevamos más de cuatro años haciendo cosas ilegales según el sistema. Que levante la mano quien no haya rodeado el Congreso, hecho Jaque al rey, celebrado el Día de la República o colaborado en las Marchas de la Dignidad o las Mareas Ciudadanas, asistido a una mani no autorizada, participado en una okupación o colaborado en la paralización de un desahucio. Toda la gente justa y solidaria, la gente indignada, la desesperada, una gran mayoría social, hemos participado en algún hecho considerado anti sistema por el sistema. Así que, no me fastidien ahora porque hace cuatro años alguien se manifestó a favor de la universidad laica ocupando simbólicamente una capilla en la Complutense. Yo he hecho cosas igual de radicales y me considero una persona de bien. Así que, a los palmeros del sistema les digo que dejen de escarbar, inventar o tergiversar, porque la justicia y la verdad están de nuestro lado y porque, antes o después, la propia crisis de este sistema putrefacto, que ellos defienden, llevará el agua a nuestro molino.

Orgullosa de ser radical y anti sistema.