¿A quién dispara Sarah Palin?

¿Alguien no ha identificado el tiroteo a la congresista demócrata con alguna escena del cine norteamericano? Cuna de las películas producidas por cadenas de montaje -“sistema de estudios”- y del “block booking” -hacernos tragar cuatro películas malas por cada buena-, parece como si a esta lucrativa nación productora, en crisis, se le hubiera ocurrido llegar más lejos que nunca en su imitación, o proyección, de la realidad.

Hay cierta relación entre Sarah Palin, el asesino (¿borrego?) y la decadencia que Estados Unidos está viviendo en las últimas décadas y años. El fenómeno del Tea Party es una respuesta, por supuesto, a las políticas de Obama, pero más que oponerse al intervencionismo keynesiano -la ortodoxia, desde Roosevelt hasta Bush-, berrea contra la réplica infantil del Welfare State europeo que el presidente demócrata ha querido construir, sin éxito.

Pero en la respuesta de los republicanos, y de Palin en especial, hay algo más: no es solo una reacción a ciertas políticas moderadamente progresistas. Representa, más bien, un residuo social del endeudamiento crónico de un imperio que ya no llega a financiar sus guerras, lanzadas, además, como huidas hacia delante. La vuelta a la caverna de los ultraconservadores se produce ante la constatación de un futuro que se les escapa: han tenido que salvar a unos bancos que ya no sirven a su economía. Por ello, a pesar de haber apadrinado la globalización, prefieren el regreso a la tribu, con la violencia y el miedo que eso entraña.

Coinciden sospechosamente las soflamas antisemitas de la lideresa de Alaska y el hecho de que la mayoría de los banqueros estadounidenses con cierto éxito -y sustento estatal para las malas horas- sean de esa etnia, la misma que la de la congresista Giffords. ¿Es una casualidad o un aperitivo de lo que está por venir?

Al final la Historia se repite: el flamante imperio de Carlos V y Felipe II, enfangado en extenuantes guerras y batallas, tuvo que claudicar al no poder remunerar a sus acreedores. ¿Quién tiene la deuda de EEUU? ¿No es acaso el momento de comenzar a ver cine chino?