Detrás de la función

¿Tipos de interés o sogas para ahorcarse?

La subida de tipos en la Zona Euro representa la enésima mala noticia para la recuperación española, si esta aún fuera posible por el camino que transitamos. La deuda inmobiliaria crece aún más porque aumenta el Euríbor: la Unión de Consumidores Españoles ya cifra el incremento en 225 euros anuales. Menuda gracia. ¿Cuáles son las razones de este cambio en la política monetaria del Banco Central Europeo? Aquellos a quien los izquierdistas estadounidenses llaman los miembros de la budget hawk gang (la banda de halcones del déficit) temen la inflación en Europa. Mucho más que nosotros.

La inflación es un impuesto injusto que recae sobre todos los ciudadanos y es cierto que está aumentando, entre otras razones, porque hay países –Brasil, China, India, etc.- que avanzan en su desarrollo y cada vez demandan más productos, materias primas, etc. Lo normal es que el precio de estos bienes suba y nuestro dinero, por lo tanto, valga algo menos. A eso tenemos que sumar las revueltas árabes, el desafío de Gadafi y, quizá también, todo el dinero líquido que la Reserva Federal está poniendo en circulación para comprar la descomunal deuda pública estadounidense. Al contrario de en nuestra querida Europa, en EEUU el banco central compra la deuda directamente del Tesoro (monetización del déficit), lo que facilita independencia y autonomía para que el Gobierno practique políticas de creación de puestos de trabajo. Y eso que no son progresistas. El objetivo de la Federal Reserve Board es el de fomentar el empleo y controlar la inflación, pero el del BCE es solo el de mantener la inflación por debajo del 2%. ¿Alguien nos pidió opinión para esto? Cosas de la democracia.

Imaginemos que somos inversores y nos hacemos con 100.000 euros de renta fija, a un tipo de interés del 5% a un año. Pasado este año, el rendimiento de nuestro activo y por tanto el beneficio que recogeremos será de un total de 5.000 euros. Lo que ocurre es que ese es el "rendimiento nominal" y no el real, que resultará de restar a esos 5.000 euros el total de inflación media que se produce durante ese ejercicio anual. Si este total fuera de un 2% -cumpliendo con el objetivo del BCE-, nuestro beneficio sería sencillo de calcular. La cosa quedaría más o menos así:

 

Inversión inicial: 100.000 euros en renta fija; tipo de interés nominal: 5%; inflación anual: 2%

Rendimiento = 5% de 100.000 – 2% de 100.000 = 5.000 -2.000 = 3.000 euros

 

Igual esta explicación –que no requiere ni de un primer curso de Economía- resulta insultante para alguno por obvia, pero no es menos claro lo que esconde una subida de los tipos de interés en la Zona Euro. ¿Qué nos pasaría, como inversores, si la inflación anual pasara del 2% al 4%? Nuestros beneficios descenderían a solo 1.000 euros y  nuestra motivación para invertir sería bien otra. Si tuviéramos poder de mercado o formáramos parte de un lobby, lo primero que pediríamos sería que subieran los tipos. Y creo que ya sabemos todos más o menos por dónde van los tiros…

Como nos encontramos en una economía en la que la mayoría de la cantidad de dinero está invertida, por decirlo de alguna forma, en más dinero por obra de distintos instrumentos y activos –gran parte del dinero es informático o bancario, no existe, está circulando-, la inflación o la pérdida de valor de este se convierte en una plaga muy peligrosa.

¿Qué pasaría con nuestra deuda pública española si la inflación subiera a un 5%? Que se reduciría en una cuantía interesante: nuestros prestamistas se llevarían mucho menos dinero. Lógicamente la inflación no es precisamente una solución porque provoca conflicto social (los trabajadores piden aumento de salarios) y resta capacidad adquisitiva al ciudadano, deprime el consumo, etc. La "estanflación" –una situación de mucho paro más inflación en una economía- no es algo deseable, pero sorprende la prontitud con la que las autoridades y las instituciones que nos rigen exhiben sus prioridades. ¿No hay otras salidas teniendo en cuenta cómo estamos los países del sur de Europa? La imaginación y la economía neoclásica nunca han ido de la mano.

Es posible que para que toda esta locura siga funcionando sea necesario subir y subir los tipos: los inversores impulsan una economía financiera que recibe sus fondos de los recortes sociales de las naciones democráticas y sigue especulando. Pero por ese camino no habrá ya ningún rescate más que aplicar: a países como los nuestros nos empezarán a compensar otras soluciones como las temibles quiebras ordenadas o el cuestionamiento de la moneda única. Lo de Islandia igual no es muy representativo, pero algún que otro portugués debe de estar mirando a la lejana isla con cierta envidia. Con los tipos ya nos han metido un agujero más de cinturón. Y quedan más hasta final de año.