Al sur a la izquierda

Una batalla casa por casa y ERE por ERE

La batalla de los ERE es a muerte. Casa por casa y ERE por ERE. No habrá perdón para los vencidos. Ambos contendientes calculan que quien gane esta decisiva batalla tendrá libre el camino para izar su pendón sobre las almenas de San Telmo en la primavera electoral de 2012. A la implacable ofensiva desatada por las fuerzas conservadoras del capitán Arenas replicaba ayer el general Griñán intentado contrarrestar los destructivos efectos que la artillería popular está teniendo en la moral de la tropa socialista. Los obuses socialistas están cargados con metralla de probada eficacia, pues no en vano han sido adquiridos en la factoría Gürtel, que fabrica material de primera calidad, pero la artillería popular tampoco se queda manca: el explosivo que carga sus proyectiles proviene directamente del informe de la Policía, de la instrucción de la juez Alaya, de la Intervención de Hacienda, del ex director general Javier Guerrero. Material, en fin, también de primer orden.

La estrategia del estado mayor socialista es acotar a toda costa el campo de batalla. Mientras que los servicios de inteligencia enemigos han desarrollado un eficaz campaña cuyo lema es que los socialistas han repartido entre sus amigos 700 millones de euros sin control alguno, San Telmo replicó ayer que el dinero defraudado no llega a 10 millones y los falsos prejubilados son unos 60. Diez frente a 700. El contraataque no estuvo mal, pero sigue siendo insuficiente para ganar, y mucho menos para quebrar la altísima moral del enemigo. El intercambio de obuses no cesará hasta marzo de 2012. Calle por calle y ERE por ERE. El desenlace es cierto. Se admiten apuestas.

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