Apuntes peripatéticos

El hombre inadecuado

Pobre Mariano, dueño de la sonrisa más de-
sangelada de la clase política europea y sin pizca de carisma! ¡Pobre Mariano, que pese al desgaste de Zapatero, pese al estupendo trabajo electoral que está haciendo la crisis para el PP –y la considerable ventaja otorgada por las encuestas en consecuencia–, no levanta cabeza! ¡Es que no lo quieren ni los suyos! Y ahora resulta que el fantasmón que tiene detrás insinuó en 2007, hablando con el embajador norteamericano, Eduardo Aguirre, que quizás Rajoy no era "el hombre adecuado" para que el partido volviera al poder. O sea, que se habría equivocado al apoyarlo. Y que tal vez, si viera "realmente desesperada" a España, tendría que regresar él, JMA, para salvarla. Resulta, también, que el embajador tenía, asimismo, serias dudas acerca del gallego, estimando que su "longevidad" en el cargo se debía "más que nada a la ausencia de un sucesor creíble". Lo que hay que aguantar, madre.
Revisando estos apuntes constato con asombro que no he mencionado a Aznar desde marzo. No ha sido por tenerlo olvidado. Al contrario, nunca me ha dejado de fascinar (DRAE, "hacer mal de ojo"). Él jamás ha dicho públicamente, porque no puede, que acaricia la posibilidad de regresar, pero tampoco, que yo sepa, se ha encargado de negarlo. Lleva seis años con la espada suspendida sobre nuestras testas... y sobre la de Mariano. Seis años durante los cuales ha invertido mucha energía en crear en el extranjero un clima de suspicacia hacia quienes ahora nos gobiernan. No creo que haya habido nunca un ex presidente español tan desleal, tan inadecuado.