Apuntes peripatéticos

Vencejos

Si la Real Academia de la Historia desvaría a veces, también la de la Lengua. Impertérritos, los inmortales nos siguen asegurando que el vencejo tiene una cola "muy larga" cuando en realidad es muy corta, a diferencia de la de la golondrina.
Los vencejos figuran entre los pájaros más rápidos de Europa, y en época de cría se dedican, incansables, a la caza de moscas y otros insectos. Empiezan su tarea justo antes del amanecer y siguen dando raudas vueltas, sin parar, hasta poco después del anochecer. El servicio de limpieza que nos prestan con ello es impagable. Desconocen las fronteras geopolíticas. No son ni de derechas ni de izquierdas, no saben quiénes son Teddy Bautista, Berlusconi, Cospedal, Rubalcaba o la reina de Inglaterra, por elegir algunos nombres más o menos al azar. Lo que acaba de pasar en Extremadura y en Aragón les da igual. Y lo que venga por tierras andaluzas también. La suya es otra cosa y las miserias humanas les importan un bledo. En la Península Ibérica suman millones y millones, supongo que nadie ha hecho el cálculo de cuántos. Y cuando acaban su ciclo reproductor se van tan rápidos como llegaron. Ya están preparando las maletas.
Hace un par de décadas Walter Gieseking interpretó a Debussy en el Patio de los Arrayanes de la Alhambra acompañado insistentemente por una velocísima y chillante bandada de los mismos, inmortalizada en el disco. Mirándolos faenar sobre los tejados de mi barrio pienso que hacemos mal en olvidarnos de la Naturaleza (mem.: comprobar etimología).