Apuntes peripatéticos

«Tiempo que pasa, verdad que huye»

Para conocer a los pueblos hay que estar al tanto de sus refranes. Los que llegamos de otro idioma sin haberlos ingerido con la leche materna los vamos oyendo, notando y apuntando, y sé de un alemán que, habiendo engullido a conciencia un volumen titulado Mil refranes españoles, los soltaba a cada momento y a veces con resultados deastrosos e incluso hilarantes.
Nunca oí hasta el otro día, escuchando a Mavi Doñate, la estupenda reportera de TVE, el que encabeza este apunte. Lo profirió desde Córdoba, con toda naturalidad, al comentar la premura con la cual estaba trabajando la Policía, temerosa de que se borrasen pistas en el estremecedor caso de los dos niños desaparecidos. "Tiempo que pasa, verdad que huye": se me quedó clavado. Y recordé, cómo no, a Antonio Machado, tan atento a la sabiduría
popular y tan consciente siempre de la acción demoledora de "ese enemigo" implacable contra el cual sólo cabe la resignación ("Todo se mueve, fluye, discurre, corre o gira; / cambian la mar y el monte y el ojo que los mira…). Sí, el ojo también, que, mientras observa, padece el mismo proceso imparable.
Y la retentiva. Sabiendo que la tenemos fatal, y que sólo algunos la corrigen o complementan acudiendo a hemerotecas o fonotecas, hay quienes aprovechan para facilitar que la verdad "huya" y declarar que las cosas nunca fueron
como se dice, sino de otra manera. Si el PP gana las próximas elecciones podemos decirle adiós –ya están los síntomas– a la llamada "memoria histórica".