Apuntes peripatéticos

Anson

Zapatero está negociando con ETA": así, según leo en Público, titulaba Luis María Anson hace algunos días su columna semanal en El Mundo. ¡Vaya sorpresa! Desde su incorporación al diario en septiembre de 2006, el académico no ha hecho más que atacar machaconamente, con profundo desprecio, al "presidente por accidente", a "Zapatero I el de las mercedes", al "César [o "faro"] de la Alianza de las Civilizaciones", a "Zapatero el embustero", a Zapatero "ludópata político, frívolo e inconsistente", estratega de "la mentira descarada", "mago de la compra de votos", "hombre de escasa formación" y, sobre todo, "presidente genuflexo ante los etarras".
Ello siempre con la misma acusación principal: que, antes de llegar al poder, el leonés negociaba traidoramente, "bajo cuerda", con la banda terrorista; que al alcanzarlo en 2004 continuó "rindiéndose" ante ella; y que, si los españoles cometían la torpeza de reelegirle, sería más de lo mismo.
"Zapatero volverá a la negociación política con ETA", rezaba la columna del 7 de marzo de 2008, en vísperas de los comicios. En ella Anson alegaba que "parecía" confirmarse "la sospecha" de un pacto del presidente, hecho meses atrás, para que no hubiera más asesinatos antes de las elecciones.
El hombre sigue dos años después con lo mismo. No recuerdo ninguna campaña personal en este país tan sañuda, tan malévola contra un presidente de Gobierno, Felipe González incluido. A no ser que nos remontemos a la Segunda República y al repelente precedente de la revista fascista Gracia y Justicia, con Manuel Azaña en la diana.