Puntadas sin hilo

COMPASIÓN

Hace meses, este periódico publicó medidas sustitutivas de las propuestas del Gobierno para reducir el déficit, algunas avaladas por catedráticos de Economía. Menor inversión en armamento, supresión de 20.000 cargos de libre designación, adecuación de envases farmacéuticos a la duración del tratamiento, recuperación de los millones no utilizados en el FROB, un impuesto para premios de lotería, como se sabe, exentos, eran alguna de esas medidas, a las que podrían añadirse otras como solicitar solidaridad a la Iglesia con una rebaja temporal de la asignación anual de 6.000 millones. Jamás hubo respuesta ni explicación del Gobierno.

Tampoco ha explicado nunca qué está haciendo para conseguir el trasvase del sector de la construcción e industrias complementarias a otros menesteres productivos.

Por no hablar de la carga contributiva solo sobre los asalariados, o del fraude o la economía sumergida. Combatiendo ésta no habría déficit y el nivel de deuda caería por debajo del 40% del PIB, según datos del diario El País.

Zapatero es el mejor ministro de Rajoy. Con su socialismo outlet, le está decorando la casita política para dejársela a falta del cepillo de dientes. Lo peor que le puede suceder a un político es producir compasión. Aún estamos en la etapa en que todo el mundo lo odia (políticamente), suyos incluidos. Pero ya da igual lo que diga o haga. El odio se convertirá en compasión. Es el momento en que los familiares y amigos del enfermo afirman "cuanto antes se lo lleve Dios, mejor, el caso es que no sufra". Pero Zapatero sufre y sufrirá. La verdadera causa y razón de que no desista es saber que el futuro que le espera es el de la compasión.