Opinión · Puntadas sin hilo

Carme Chacón

 

Carme Chacón se ha postulado al afirmar que “España está lista para que una mujer presida el país”. De modo que ya tenemos los integrantes del misterio de la Santísima Trinidad: Zapatero, Rubalcaba y Chacón. Ahora falta saber si se lo jugarán a los dados o nos mantendrán en el laberinto.

Un poco triste sí que es Chacón, quizás la tristeza de la responsabilidad bien entendida, aunque nunca fue unas Pascuas, salvo en la Militar, con sus pantalones acampanados.

¿Y conocimientos bastantes? No menos que otros, y siempre tendría los 600 asesores actuales de Moncloa. Al fin y al cabo, es dudoso que la economía sea una ciencia, y desde luego no exacta.

Honrada sí que parece. No le ha entrado el síndrome de nuevo rico, que tanto ha hundido a trepadores de su partido.

Sin enemigos conocidos, ni necedades dichas, a lo Pajín o a lo Aido. Discreta. Un tanto sombroncilla. Lentillas bien aceptadas. Un glamour extraño y aldeano, pero glamour.

Nacionalista seria y respetada, en combinación con la integración en España.

¿Por qué no si ya fue ministra debutante de Defensa, qué es el país sino eso, extendido a derechos y libertades, que ella ha defendido como el que más? No ha hecho alarde de poder. Ni de feminismo agobiante.

¿Carisma? El carisma es no ser metepatas, carisma de la prudencia. La outsider del PSOE. La acción política no es una broma. Ni un asco. Es una profesión dignísima, como la de ustedes, lectores.

¿Sería capaz de enfrentarse con soltura al dragón Rajoy? Poco falta para que las fuerzas sórdidas entren a saco contra ella.

En suma, una persona con la que se puede hablar. Rubalcaba, ten cuidado que te quieren quitar el puesto. Pero por lo derecho y sin puñales.

¿Será el Vértice de la Trinidad capaz de diluirse, para que, entre ellos dos y los ciudadanos, se encuentre la fórmula para rehacer los escombros del PSOE?

¿Serán ellos dos meros continuadores de las veleidades neoliberales de Dios Padre, irán a pachas?