Opinion · Puntadas sin hilo

Humor negro político

 

Zapatero afirmó ayer en Túnez que “La recuperación será sentida y vivida por la sociedad española en 2012”. Es decir, cuando él ya no esté.

También mantuvo que “es posible que la actual crisis del crudo y el aumento consiguiente de la inflación frenen el crecimiento económico”. Pero añadió que “las revueltas en los países árabes ayudarán al turismo, pues los turistas que dejen de visitar países en conflicto pueden elegir España como destino alternativo”.  Esto es, más camareros y más servicios, en contra frontal de lo anunciado y deseado de una economía camino de la tecnología, la investigación y desarrollo como única solución a la crisis.

Recalcó asimismo que “la economía española empezará a generar empleo en el segundo semestre”. Será que lo ha consultado con alguno de los 60.000 videntes que hay en España y que ahora celebran un Congreso en Madrid. Justo el día en que el profesor de Economía de Harvard, Kennet Rogoff, sostiene, entre otros, que “España pedirá el rescate tarde o temprano, y vaticina varios años de estancamiento”. Claro que es porque todo el mundo nos odia.

Por su parte, el benéfico y colaboracionista Rajoy reclamó en Castelldefels un “cambio total en política económica, además de un plan contra el paro pensado para medio y largo”. Pero, como siempre, sin decir en qué consistirían ambas cosas. Eso sí que son conejos sin que le haga falta chistera. Sigue solicitando actos de fe y por tanto antidemocráticos.

No me atrevo a decirlo porque luego me mondan, pero Cayo Lara propugna una “economía con corazón”, dos términos seguramente incompatibles, poniendo a Hugo Chávez como ejemplo para expropiar bancos, mientras Angela Merkel “pedirá en Bruselas un impuesto a las transacciones bancarias como iniciativa conjunta comunitaria para que surte efecto”. Solo, aun difícil, lo posible, que ése es el arte de la política.  

¡Para que luego digan que los españoles, con sus dirigentes políticos a la cabeza, no tenemos sentido del humor!

ACLARACIÓN : Un lector me indica que en el artículo “¿A quién votar?”  señalaba que IU sufría un leve retroceso (con relación al anterior Publiscopio), pero no decía que en ese Publiscopio aparece con el 7,1% de voto mientras que en las últimas elecciones tuvo un 3.4% (en realidad fue el 3,8). Tiene razón, y yo me alegro de tan importante subida, que, sinceramente, espero vaya en aumento.