Opinion · Puntadas sin hilo

Comienza la carrera electoral

 

Con Zapatero prácticamente defenestrado y Rubalcaba ejerciendo ya de alevín presidencial, comienza la carrera electoral, con ventaja del PP sobre el PSOE de 13 puntos, según la encuesta publicada hoy por este periódico.

Ayer mismo en Alcázar de San Juan, el maduro alevín Rubalcaba les dio eso que se llama un baño a Rajoy y Cospedal que lo sitúa en primer lugar del top ten de candidatos del PSOE para disputar las elecciones a la Presidencia del Gobierno de España.

“El PP quiere que en España pase lo mismo que en Portugal y pide el fin de partido por miedo a que la recuperación económica sea un hecho cuando lleguen las elecciones”. Y califica de desparpajo el discurso de Cospedal cuando dijo que el PP es el partido de los trabajadores, sin agregar de los trabajadores de Génova, como debía haber dicho para ser exacta. Sin olvidar, esto lo digo yo, que esta señora fue quien pronunció aquella ignominia de que vivimos en un estado policial.

Rubalcaba es, ríanse, una mezcla de Felipe González y Alfonso Guerra. De Felipe González tiene su capacidad de síntesis y convicción, hablando clarito para que se le entienda todo, y de Guerra tiene su punzante ironía, sin caer en sus populismos baratos.

En esta demostración de méritos a que le obligan, como si fuera un becario, está demostrando no solo que el arroz no se le ha pasado, sino que tiene una agilidad mental fuera de lo común en la política española y desde luego a miles de millas de la pazguatería de los dirigentes del PP. El día que se le libere de sus otras importantes ocupaciones podrá mostrar su condición de espadachín frente a tanta insidia periodística y política. Por cierto, lleva menos tiempo en política que Rayoy, quien comenzó en 1981 como diputado de Alianza Popular.

Ya no vale callarse, ya no vale ser condescendiente con la trampa, hay que replicar con fuerza, que eso es lo que empieza a hacer el alevín Rubalcaba. Lo mejor y procedente es no hablar más de debates sucesorios y escuchar solamente a los alevines surgentes, Carme Chacón incluida, si es su deseo y se atreve, quien el otro día, inexperta ella, admitió que el jefe está desgastado.

Veremos el programa de Rubalcaba y si se le da tiempo para rectificarlo con cambios con los que recuperar la decencia en los principios prostituidos del PSOE. Si así fuera recuperaría la confianza de los electores. De él depende y del cainita y anquilosado aparato del PSOE. Si quieren seguir suicidándose, continúen con sus obscenas políticas de recortes sociales. Si cambian, – ayer mismo se demostró posible en Francia –  sus probabilidades se incrementarán exponencialmente, acercándose a la vez a Izquierda Unida, gran triunfadora en esta encuesta con olor veraz. La izquierda, suave y dura, no tendría por qué sentirse derrotada aún por una derecha tan casposa, cutre y mendaz.