Puntadas sin hilo

Pesimismo electoral

 

Pero vamos a ver: ¿Qué probabilidades hay de cambiar nuestro voto predeterminado o de fingidos indecisos? Yo entiendo que ninguna.

Por ejemplo: a la gente le preocupa y satisface si en su zona se ha construido un hospital o una boca de metro, no cuánto se ha podido malgastar ni si van a privatizar el hospital.

Le preocupa si se liquida a ETA, no si hay cordura jurídica en la legalización de hipotéticos compinches. Le preocupa que salgan en libertad todos los presos de ETA que han cumplido sus condenas, y desearían que no saliesen y permaneciesen encarcelados otros treinta años.

Le preocupa constatar que los actuales dirigentes no han solucionado el aterrador paro, y ponen su voto en el acierto posible de un nuevo dirigente, haya explicitado o no sus propuestas.

A la gente no le preocupan las manipulaciones en televisión; solo quiere que pongan fútbol y Paquirrín.

A la gente le da envidia la corrupción.

A la gente le preocupa que viven peor y más angustiados por su futuro, no que la crisis sea gordísima, que lo arreglen los gobernantes.

Le preocupa que los despidan más fácilmente, no que pueda ser necesario para ordenar la economía.

Le preocupa saber que quieren rebajarle la pensión próximamente.

Le preocupa no poder circular a más de 110 con el coche que se habían comprado; el petróleo ha bajado y nada.

Le preocupa no poder echar un cigarrito a media mañana.

Empiezan a estar hasta la coronilla del euro y de Europa.

Le preocupa el posible copago, no que el gasto sanitario sea insostenible, que busquen el dinero; eso pasa por dar cobertura a tanto extranjero.

Le preocupa que en Andalucía hayan prejubilado sin control y se hayan llevado el dinero unos listos.

Le preocupa la lata que dan los independentistas o simples nacionalistas.

Le preocupa que le suban la luz y el gas para pagar anteriores hipotecas, dicen.

Le preocupa que a sus hijos no les enseñen estricta y exclusivamente lo que ellos quieren que les enseñen.

Creen que ser maestro es menos que ser director de cine. O futbolista.

Le preocupa que haya tanta mezquita.

Le preocupa que el Gobernador del Banco de España y la patronal digan que "subir los sueldos es anticuado".

Que los bancos repartan multimillonarios bonus entres sus directivos mientras a ellos no les dan crédito.

Le preocupa que la justicia no sea más dura, aunque sea de las más duras de Europa. Y seguramente la inmensa mayoría está a favor de la cadena perpetua para un gran número de delitos, incluidos los cometidos por menores de edad.

No le importa que extranjeros y fondos americanos, y franceses y chinos y árabes lo estén comprando todo, colonizando nuestra economía.

Le preocupa…

¿Cómo cambiar de voto, pues, o no ser fingidos indecisos?  ¿Acaso no saben ustedes ya qué van a votar, si es que votan?