Puntadas sin hilo

Rubalcaba: Alea jacta est

Este texto ha sido escrito conjunta y exclusivamente por los lectores Caristios, Binah, Arlekín, Croniamental y Kilates12. Lo crean o no, yo no lo he leído. Confío en ellos. Lo leeré una vez publicado.

Si lo desean, hagan los comentarios que estimen procedentes, tanto si son favorables como desfavorables. Muchas gracias.

 Rubalcaba: Alea jacta est

El sábado, en un solemne acto lleno de sonrisas y felicidad, don Alfredo dio el "sí quiero" en la ceremonia oficiada por don Marcelino Iglesias en la congregación de la calle Ferraz. Una bonita puesta en escena, pero la designación oficial de este candidato es una ignominia para muchos de sus votantes, tanto en las formas como en el fondo.

En las formas, porque los "navajazos" han sido prácticamente públicos, y en la emboscada a Chacón se ha visto involucrado y amenazado el propio secretario general. Además, no habrá primarias, a ver quien es el guapo que se presenta ahora. Ha habido dedazo, y todo indica que el dedo es el del propio Rubalcaba.

En el fondo, porque supone más de lo mismo. Cuando más necesario se hace una renovación en el PSOE, se designa un candidato que representa al pasado, incluso al pasado del pasado. De los 38 ministros con los que ha contado Zapatero, Rubalcaba es el único junto con Solbes, que ha formado parte de la anterior etapa socialista, si esto no es anquilosarse…

Alfredo Perez Rubalcaba, en su pesentación como candidato, dijo:"Lo que haremos cuando salgamos de la crisis no será ni parecido a lo que hemos hecho"

Ahora la cuestión es por qué no lo han hecho antes. Cuando las cosas no iban mal. Cuando bajaron los impuestos porque decían que eso era de izquierdas. Creo que tendrán que ser capaces de convencernos a muchos ciudadanos de que su política económica abandonará el liberalismo, por muy progresista que sea, y volverán a la socialdemocracia.

Dicho esto, Rubalcaba es un político que tiene capacidad para escudriñar incluso allí donde aparentemente no hay nada, sacando aquello que es relevante y significativo. Sabe manejar aquello que motiva a la gente.

Nos complace poniendo a su contrincante parlamentario en su lugar con comentarios certeros y más allá de las apariencias su sentido del humor puede ser ácido sin vacilar a la hora de decir la verdad. Es un poderoso comunicador, franco y directo retando al adversario.

Así que capacidad no le falta para ser un buen parlamentario, como ha demostrado siendo Ministro del interior; pero puede que el pasado le pase factura al no medir las consecuencias de los abusos que pueda sufrir por parte de sus adversarios políticos.

En la anterior legislatura declaró en los medios que estaba cansado aparentando una salud frágil dando la sensación de que no iba a continuar en política, como no sucedió. Para estar en primera línea de la política hay que contar con mucha resistencia que deseamos no le falte; pero puede que estemos exigiendo y esperando demasiado de una sola persona cuando los problemas y conflictos, que nos está creando estos profundos cambios sociales, forman parte de todo el conjunto de nuestra sociedad

"Nada hace tan estimable a un príncipe como las grandes empresas y el ejemplo de raras virtudes", dijo Maquiavelo. En estos tiempos, el equivalente del antiguo príncipe es el presidente de Gobierno. Rubalcaba puede llegar a serlo. De momento, es ejemplo de raras virtudes. Sólo necesita abordar grandes empresas, como las que propone el movimiento 15-M. Si lo hace, Rubalcaba será el próximo presidente de Gobierno.

Necesitamos creer, también muchos guerreros pacíficos de las plazas, que la mirada de este hombre no nos traicionará, cuando en sus manos, depositemos los textos sagrados que salgan de la asamblea del pueblo. Que despues de haber salvado a su partido de las catástrofes del pasado y del presente, nos salve de la del futuro, que se avecina inevitable. Le pedimos a este maestro de Alquimia, que aplique la fórmula magistral de los sueños encontrados y nos defienda del futuro negro que estan imponiendo los mercaderes del templo, que han hecho de nuestra esperanza baratija de almoneda. Ha de ser la cabeza de este hombre, la punta de la flecha que atraviese el aire enrarecido de nuestro pais, para llegar certera al corazón de la bestia.