Puntadas sin hilo

Rubalcaba: "Nada está escrito"

 

 

Si el pueblo español fueran racional, Rubalcaba debería ganar las elecciones; es infinitamente mejor que Rajoy, y sus propuestas son sideralmente más acertadas. Pero como no lo es, las perderá. El pueblo ya ha sentenciado y resulta casi imposible revocar esa prevista decisión. ¿Por qué? El PSOE y Gobierno lo han hecho tan mal que ya nadie les cree. Es la herencia de Zapatero. Los españoles quieren cambio hacia lo que sea. Y Rubalcaba no es ´ese lo que sea`. Pese a su magnífico discurso-charla-explicación de ayer, no les ofrece garantías bastantes para que le crean los antiguos votantes. ¿Por qué creerle si antes rompieron los principios y actuaciones para los que les habían votado? Se acabaron los cheques es blanco. ¿Está usted en condiciones de prometer solemnemente, bajo expectativa de retirarse de la vida pública de forma inmediata, que su primera medida fulminante  sería anular la congelación de pensiones devolviéndoles su valor perdido, y también anular la rebaja de salarios de los funcionarios con recuperación asimismo del valor perdido? Si no es así, déjelo, no pierda el tiempo. ¿Está usted dispuesto a rehacer las reformas laborales y de jubilaciones mermadas? Si no es así, déjelo también, no se escude en que le gustan mucho los contratos a tiempo parcial. Todos esos no le votarán. Puesto que dice usted que no puede ser que la democracia se reduzca a votar cada cuatro años, ¿se compromete a que convocaría los referéndums que fueran necesarios para que el pueblo acepte o rechace las decisiones conflictivas que usted pudiera tomar? Eso, además de ambicioso, sería lo realista y práctico para usted y para los ciudadanos. ¿O no ha roto usted verdaderamente el nudo gordiano que le ata a Zapatero? Busque usted otras fuentes de financiación que no perjudiquen a los débiles. Usted sabe que las hay. Aunque, ¿cree que la banca va a permitir ser gravada en sus beneficios para crear empleo? No sea usted ingenuo.

Ya lo ve claro, el problema actual de España es que a uno le creen todo aunque no diga nada, y al otro, que es usted, no le creen nada aunque diga y explique casi todo. Desgraciadamente, a la derecha férrea le bastará con decir y repetir que sus palabras de ayer fueron bonitas, si lo dicen, pero sin credibilidad alguna, más engaño, dirán, más de lo mismo.

¿Qué va a hacer para demostrar que nada está escrito, y conseguir que sus antiguos votantes se desperecen y le crean? Ésa es la clave. Lo importante ya no son las propuestas, sino las garantías. Tal vez en la Conferencia Política de septiembre pueda usted aclarar todo esto. Si así fuera, podría usted ganar. Ojalá.