Puntadas sin hilo

La angustia económica

 

 

Parece que aún no nos han torturado bastante:

"Los mercados entran en caída libre. Los líderes mundiales se muestran impotentes. El FMI reclama un pacto multinacional. Bruselas plantea recapitalizar 16 bancos, 7 de ellos españoles. Es inevitable una nueva recesión".

¿O sea que ni siquiera saben quiénes son esos entes fantasmagóricos de los mercados?

Pero a renglón seguido el FMI urge a España a una nueva reforma laboral, y una reforma fiscal. Ya se imaginan ustedes qué les va a pasar a los débiles, ¿no?, especialmente ahora que parece que gobernará el PP. Y son maestros en el arte del desmochado, véase si no la sanidad en Catalunya, la supresión de pluses y de interinos de toda actividad en Baleares, y la educación en Madrid y Castilla-La Mancha. Menos mal que en esta última funciona la caridad y el Obispado de Ciudad Real ha desahuciado a una familia de nueve miembros, cinco de ellos niños, de un piso de su propiedad, y que ahora y mientras no los echen viven en el portal. ¿De verdad cree el señor Obispo que va a ir al Cielo?

Lo fácil y simple es ser pesimista, pero la situación debe de ser tan grave que el desmantelamiento de lo que ha causado más dolor a los españoles con diferencia durante los últimos cuarenta años, ETA, pasa casi desapercibido y no tiene la menor incidencia electoral: esta vez sí, solo la economía y el paro serán la causa determinante.

Lo que agrava aún más la cuestión será la desviación absolutista de la democracia. Porque lo trágico es que, una vez cazado el oso del 20-N, el PP tendrá no solo la previsible mayoría absoluta, sino prácticamente todo el poder autonómico y municipal.

Ello unido a la llegada mundial de los bárbaros de la derecha, encabezados por los atilas de los múltiples tea-parties, hacen que la perspectiva sea desoladora. Vuelve con fuerza organizada y unida, y los españoles de bien andamos dispersos y desorganizados. Realmente nos lo merecemos. Sigamos, sigamos con el jolgorio de creernos los más listos, cuando lo que somos es los más intransigentes, ¿verdad, señor Rubalcaba, verdad Cayo Lara, verdad flautistas pastoriles de Equo, verdad entelequia 15-M, verdad refinados y cultos abstencionistas? Sepan que no hay más voto útil que la unión. Lo demás es zarrapastrosidad política, que es lo que ustedes hacen. Luego no se quejen ni se disculpen el 21-N. Miren lo que le pasó ayer a la derecha francesa en el Senado por estar dividida.

Pero los que casi no tienen para comer no son causantes ni culpables de este desconcierto político. Es lo único que entiendo. Es terrible y lacerante que la angustia económica, la de quienes no tienen trabajo o la de los que viven en la angustia de perderlo, pensionistas que malviven, sea la nueva seña de identidad de los españoles. La angustia económica. Nada que la sustituya ni la supere. Dejémonos de amores, evasivas, minucias y otros menesteres.

En España hay cuatro millones y medio de héroes que a la vez son víctimas: los parados. Para todos ellos, mi respeto. A mí ya es lo único que me conmueve.