Puntadas sin hilo

Sanidad y Educación

SANIDAD

El otro día estuve en Urgencias de un hospital público por un problema respiratorio. Me hicieron todo tipo de pruebas, y calculo que si las hubiese tenido que pagar no habría podido comer el resto del mes.
Bien, pues esto puede ocurrirme dentro de muy poco y no exagero. A Rajoy y al PP hay que reconocerles al menos su capacidad de acojonar, que es la expresión vulgar de amedrentar. Y ciertamente nos van poniendo a punto. Ahora dicen que los recortes anunciados en Sanidad ‘pueden tocar todo’. De modo que morirse ya no será un error, como sentenció Jardiel Poncela. Será un trámite administrativo. Algo que los españoles, la sanidad, habíamos conseguido con sudor, esfuerzo y dinero, estos tíos se disponen a arrumbarlo, en aras de la sacrosanta reducción del déficit ese. Antes de que me olvide: son unos miserables. Jugar con la salud de la gente, y encima justificarlo lo avala. Harán de todo para complacer a Merkel: copagos y repagos de consultas y farmacias, salarios del personal, ayudas, a domicilio, para rehabilitaciones, desprecio a la tercera edad y a las personas dependientes, tacs, resonancias, electros, todo de pago a partir de cualquier prueba, intensificación de las privatizaciones en las que ya llevan trampeando desde hace tiempo. Miles de formas, todo un catálogo de abyecciones políticas a ejecutar. Ya se sabe: hay que ahorrar como sea y en lo que sea, incluso en la salud.
Lo grave es que enfermos y ciudadanos en general dirán: Estos sí que son sinceros, no como los anteriores. La incultura llevada al populismo. ¿Qué esperaban, cabe preguntar, de estos nuevos políticos que no son sino tecnócratas al servicio del capital, neoliberales enloquecidos, gente sin sentimientos a quienes la mentira no les inquieta, lo importante es que cuele, los ciudadanos son un instrumento para su poder? Y la gente traga, qué remedio les queda, están asustados, acobardados. ¿Qué esperaban? Estrangulan la economía hasta el punto de que al final no hay salida. La clase media, no digamos la baja, no tiene un duro, y a las clases altas les trae al fresco.
Lenta, o no tan lentamente, los recortes se van acumulando y acreciendo y veremos qué piensan dentro de seis meses cuando la gente vea la realidad de sus recortes y el temor haya cristalizado. Algún día los ciudadanos reaccionarán y se darán cuenta de la estafa.

Para quienes, desde su divinidad crítica, siguen manteniendo que PSOE y PP el mismo excremento son, baste recordarles que unos decían que la sanidad no se podía tocar, y no la tocaron, y había que sacar el dinero de debajo de las piedras, y lo sacaron, y la mantuvieron gratuita y universal; y otros prefieren que el dinero salga de poner en riesgo nuestra salud, y la harán de pago y selectiva. Más el miedo añadido a enfermar, de saber que si enfermas te atenderán peor y más caro. Alguien ganará dinero con este macabro juego. Por favor, no enfermen, disimulen, aguanten, ya lo saben, morirse no es un error, es una estafa de estos sujetos.

EDUCACIÓN

Estos angelitos también van a meter el hacha en Educación. Más que de sastres, tienen alma de leñadores, gozan, y por eso van a arreglar a hachazos lo que es la médula del progreso. Terminaremos analfabetos y poniendo la huella. Eso sí, naturalmente los hachazos no serán para los hijos de los pudientes. Ésos, aunque sean unos burros de marca, terminarán teniendo un título gracias a papá. Es el nuevo elitismo del PP.
Separación de sexos, subvenciones máximas a colegios religiosos, con especial atención a los del Opus Dei y Los Legionarios de Cristo, supresión de interinos, aumento de horas lectivas para los maestros como disminución de salarios, alejamiento de los inmigrantes de los colegios privados selectos, la religión en las entrañas, búsqueda de excelencias en perjuicio de la enseñanza universal e igualitaria, becas desaparecidas que pongan más difícil el acceso de los débiles de padres, lobbies en marcha, todo tipo de tropelías, desfachateces e injusticias. Lejos, lejísimos, de las escuelas y universidades más avanzadas del universo.
Y sin embargo y aun siendo gravísimo todo esto, lo fundamental, en mi opinión, será el reforzamiento de sus posiciones ideológicas. Vuelve lo carca, lo facha, lo retrógrado y eterno. Niños computerizados, jóvenes autómatas hacia lo convencional, estudiantes de postín, sabedores de inglés en sus masters y sus veraneos.
Pero mientras la ideología sea lo que prime y no sean capaces de ponerse en acuerdo con todas las fuerzas políticas y clases sociales, España seguirá siendo un desastre en lo personal y en su organización colectiva. Con la Iglesia, ese cáncer de la educación, vigilándonos e imponiendo sus criterios. Triste España, ágrafa e inculta. Bien saben los leñadores qué madera están cortando con la fuerza bruta de sus ideas. Funerales por la educación no nacida, y ni siquiera por ellos deseada. ¿Para qué lo necesitan?