Puntadas sin hilo

Renace la esperanza

Una de las actitudes más hipócritas de esta vida siempre me ha parecido la necesidad de elogiar al muerto y decir que en el fondo era buena persona por muy malvado que haya sido. No es el caso de Esperanza Aguirre, no porque sea buena persona sino porque, por fortuna, no se ha muerto. Solo ha dimitido, que para muchos es peor. La dimisión es una muerte en vida. Tampoco le es aplicable la afirmación de Enrique Jardiel Poncela de que los muertos son los únicos que por muy mal que lo hayan hecho siempre salen a hombros. Su salida de la política no será a hombros, ni siquiera de sus más o menos afines, y con la ventaja añadida de que dimitir y dejar la actividad política no paga el 21 % de IVA, como recientemente han legislado para lo funerario.

Si no es por motivos de salud, yo me alegro profundamente, pues creo que su gestión no solo ha sido nefasta para la Comunidad de Madrid, sino que sus decires y por tanto creencias han sido la más alta expresión de la España más retrógrada. Es lista, pero no se le recuerda ni un apunte hacia lo socialmente justo. Ha sido un foco continuo de enfrentamiento con todo lo que signifique avance, y su interpretación de la Constitución española fue, en mi opinión, cicatera y deleznable. Fue compendio de un populismo fascistoide, usó del nepotismo descaradamente, ha mentido de modo permanente, hasta en las cifras de déficit, fue la expresión del capitalismo más agreste - el anuncio de la privatización del metro y del agua son muestrecilla -, financió sin límite una televisión tendenciosa, manipuladora y en ruina, se hartó de nombrar a dedo, como últimamente los profesores de inglés, despreció a los sindicatos hasta las humillaciones más burdas y groseras, políticamente se vistió de desvergüenza, de ambición y de escasa cultura, incapaz de pulirla, no tiene más ideología que la del poder, se aprovechó del pucherazo, representó a su clase social aristocrática y distinguida, fue moderna figura del caciquismo español, dañó a los débiles y clases menos próximas a ella, nos dejó el regalo ‘edificante’, según su amigo Rouco, de Eurovegas, que, si se confirma, esperemos no sea un pufo que tengamos que pagar todos nosotros, fue paternalista, chulapa en La Florida, en su famoso viaje a India huyó por pies y calcetines dejando tirados a varios acompañante debajo de la cama, fue desleal con el que no tiene poder, machacó la sanidad, la educación, a los inmigrantes, a los abogados de oficio, se aprovechó de la debilidad de la gente anulándolos con su zarpa terrible e implacable. Aguirre representa la vuelta a la España que dejamos atrás hace 40 años.

Es posible que como buena caudilla lo deje todo bien atado en su seguro servidor y sucesor Ignacio González. Pero también, desde la cábala, es posible que cuando lleguen las elecciones el Partido quiera imponer a alguien con más fuerza y vitola, incluso a un Javier Arenas fracasado y retornado, válido para todo tipo de operaciones y bien visto por el patrón Mariano, algo hay que darle, además es de confianza y no se engalla. La outsider sería Ana Botella. Peores cosas hemos visto.

Confiemos en que en la batalla socialista Rubalcaba no le ponga cepos y trabas a Tomás Gómez, que puede ser un personaje simple pero honesto en su congruencia con el ideario socialista o al menos socialdemócrata. Desgraciadamente, en IU no se avista a nadie, y la UPyD de Rosa Díez por mucho que avance creo que aún está verde.

Repito que deseo firme y sinceramente que la retirada de Aguirre no se deba a asunto de salud, de modo que pueda disfrutar con largueza de los suyos, aunque ahora al estar más en casa el recibo de la luz que tan difícil le resulta pagar se le encarecerá con lo que ha subido y va a subir. Menos mal que cobrará el 80% de su sueldo durante dos años, al igual que los cientos de cargos públicos que también se benefician de este subsidio. Y en su tiempo libre podrá mejorar su ya buen hándicap en el golf, hasta ser número uno como lo fue en la política de la desdicha.

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Gota de NO DISPAREN SOBRE EL ARTICULISTA: ¿Puedo decir en aras de mi libertad de expresión y sin que me linchen que a mí me gustó Rubalcaba en la entrevista de TVE? Creo que estuvo claro de ideas, conciso y con gran agilidad mental. Pero es una lástima que le falte charme o encanto. Muy principalmente eché de menos que no se le preguntara con firmeza, o él explicara motu proprio lo que tantas veces se le ha preguntado: por qué lo que propone no lo hicieron cuando gobernaban, y qué garantías indubitadas ofrece de que ahora cumpliría lo que propone. No obstante…
Tuvo 16,6% de audiencia, cuatro puntos menos que Rajoy.

Gota TERMÓMETRO: ¿Qué creen que hay actualmente más en España: alegría o sufrimiento? Podría ser un buen índice de medición de la acción de los Gobiernos.