Puntadas sin hilo

España, una claudicación

Tengo el triste deber de comunicarles que por mucho que vivan ustedes, ninguno verá pagada la famosa y brutal deuda, y por tanto están condenados a vivir en penuria perpetua. Y probablemente sus hijos también.

Es una deuda impagable por mucho que nos recorten y sangren, salvo que se expropie a los ricos, y así estamos-están ustedes a expensas del capricho, conmiseración y rebaja de avaricia de los acreedores. Es mucho peor que comprar una lavadora a plazos o un piso en miles de hipotecas. Al final, a España la desahuciarán y no habrá dación en pago para recuperarla. Aquí leemos que el 35% de los trabajadores cobran el ridículo salario mínimo de 641 euros o menos y nos quedamos tan frescos. O que el 40% de los autónomos están en riesgo de pobreza y luego quieren que paguen el IVA.

Es vano y tontorrón seguir analizando y discutiendo las causas de la crisis que ha originado esta hecatombe fiduciaria. Nadie se va a responsabilizar ni por las buenas ni por las malas. De modo que se debe y hay que asumirla. Porque parece que si no lo hacemos será peor. Nos convertiríamos en apestados, como si fuéramos secesionistas, que ya lo ha dicho Rajoy que fuera de Europa solo existe la nada. Claro que también ha agregado que nos recorta no para fastidiar, puesto que es una buena persona, sino para crecer y crear empleo. Nuestros nietos se pondrán robustísimos. Toda la vida en manos y usura de acreedores sin comerlo ni beberlo. Porque es impensable la única solución racional: la condonación total de la deuda, que voluntariamente nos la perdonaran. Ellos seguirían ganando dinero y nosotros gastaríamos con más tino.

Y descartada esta entelequia, ¿de verdad que no se puede hacer nada, aparte de lo de los ricos? Pues está jodidillo. El PSOE algo, poco, podría hacer, si acaso suavizar el grado de injusticia social, pero está moribundo. El PSOE ha llegado a la perfección. A la perfección de lo inútil, quiero decir. No es de izquierda, no es de derecha, no es de centro, no es de nada. Es una sombra, una reliquia. Si se produjera el desastre en País Vasco, Galicia y Catalunya, ¿dimitiría Rubalcaba o tampoco? Tampoco. Bajo cualquier disculpa irán alargando alargando el proceso de renovación y el desastre continuará caminando hacia la extinción. Y la gente no le quiere votar masivamente a IU, no se sabe bien por qué, desconfían, en el fondo tiene miedo, la ven fuera de tiesto. Ésa es la desgracia, el PP es horrible y esquilmador, pero los otros son peores. Y no lo digo por fastidiar, como Rajoy. Además esto supera la disputa política. Esto es simplemente que España ha sido y es una estafa, una villanía económica, un país indecente de política vencida, un país de crucifixión y lenta agonía, en el que no cabe ni nos atrevemos a la emoción del riesgo de no pagar, como defienden los indignados que ayer batían sus cacerolas por las ciudades del mundo.

Me voy a echar al Gordo de la Primitiva.